Alexandra Eala avanza a tercera ronda del US Open
Alexandra Eala no vino a Nueva York a hacer turismo. La joven filipina de 21 años salió a Louis Armstrong Stadium el viernes con una cuenta pendiente y la saldó con autoridad: 6-1, 6-4 ante la ucraniana Oleksandra Oliynykova para meterse en la tercera ronda del US Open.
Hace unos meses, en Strasbourg, había sido Oliynykova quien se llevó el duelo. Esta vez, el guion cambió desde el primer peloteo. Eala, zurda, agresiva y serena, necesitó poco más de una hora para desmontar el partido y ganarse una cita de alto voltaje con la cabeza de serie número 14, la estadounidense Iva Jovic.
“Mi paciencia y la consistencia de mi enfoque fueron la clave para ganar el partido hoy”, explicó después. No sonó a frase hecha. En la pista se vio exactamente eso.
Un arranque demoledor
El inicio fue un monólogo. Eala encadenó los cuatro primeros juegos del encuentro, marcando territorio con un tenis limpio, profundo, sin concesiones. El dato lo dice todo: 11 golpes ganadores en el primer set, ninguno para Oliynykova.
Cada resto encontraba fondo, cada intercambio terminaba inclinándose del lado de la filipina. El 6-1 no solo reflejó superioridad; transmitió control absoluto. No hubo dudas, ni titubeos, ni resquicios para que la ucraniana se agarrara al partido.
El pulso del segundo set
La resistencia llegó en el segundo parcial. Oliynykova elevó el nivel, se animó a soltar el brazo y el duelo se volvió más áspero, más largo, más digno de una segunda semana de Grand Slam que de una ronda inicial de cuadro. Ambas se quebraron el servicio y, por momentos, el partido pareció entrar en terreno incierto.
Ahí apareció la versión más madura de Eala. Desde el fondo de la pista, en el séptimo juego, encontró el quiebre clave, abriendo una rendija que ya no cerraría. La filipina olió la oportunidad y apretó. Pisó el acelerador, como si quisiera evitar cualquier drama.
La presión terminó por quebrar la resistencia de Oliynykova. El último punto lo resumió todo: un saque imposible de devolver, seco, definitivo. Partido cerrado con un servicio inalcanzable, gesto de puño y mirada al box.
Una pionera empujada por su gente
Eala no es una más en el cuadro. Es la primera jugadora de Filipinas en ganar un partido a nivel WTA Tour. Cada paso que da es territorio nuevo para su país. Y en Louis Armstrong Stadium se notó.
Entre los asientos, un pequeño rincón se convirtió en Manila por un rato. Banderas, voces en tagalo, carteles que le pedían que siguiera luchando: “laban lang”. Cada punto ganado levantaba a sus compatriotas, cada error encontraba apoyo inmediato. No era solo una tenista en tercera ronda. Era una pionera empujada por una comunidad entera.
Ahora la espera Iva Jovic, cabeza de serie 14, en un duelo que medirá hasta dónde puede llegar este impulso. Eala ya ha roto varias barreras. La pregunta es cuántas más piensa derribar en este US Open.




