Arsenal busca a Julián Álvarez mientras reconfigura su delantera
Arsenal se ha metido en un callejón sin margen de error. Ha aceptado desprenderse de Gabriel Martinelli, Gabriel Jesus y Fábio Vieira por un montante superior a 70 millones de libras, pero la gran pieza que quiere para coronar la reconstrucción del ataque, Julián Álvarez, sigue mirando hacia otro lado. Hacia Barcelona.
El argentino, propiedad de Atlético de Madrid tras su salida de Manchester City en 2024, tiene claro su deseo: vestir de azulgrana. Ni las presiones del club rojiblanco, que se niega a vender a un rival directo de La Liga, ni la llamada personal de Mikel Arteta la semana pasada han movido de momento la aguja. El técnico del Arsenal habló con el delantero para seducirle con un regreso a la Premier League, pero la respuesta fue contundente: su prioridad es solo Barcelona.
Mientras tanto, Álvarez regresó a los entrenamientos el domingo después de quedarse fuera de la convocatoria en la victoria del Atlético ante Sevilla. Un gesto que alimentó las especulaciones sobre su futuro, pero que no ha cambiado la posición oficial del club madrileño: no quieren perderlo.
Barcelona, por su parte, juega a varias bandas. Ya ha alcanzado un acuerdo de 8,6 millones de libras para incorporar a Gabriel Jesus, que entra en el último año de contrato en el Arsenal y había perdido protagonismo por detrás de Kai Havertz y Viktor Gyökeres. No basta. Tras vender a Ferran Torres a Paris Saint‑Germain, en el Camp Nou consideran que necesitan otro atacante y no han tirado la toalla con Álvarez, pese al muro que levanta el Atlético.
El movimiento de fichas no se detiene en Madrid. Atlético ha cerrado un acuerdo con Juventus por Jonathan David en una cesión inicial con opción de compra el próximo verano. Una maniobra que, en otro contexto, podría interpretarse como la antesala de una salida de Álvarez. Sin embargo, desde el club insisten en que el argentino no está en venta. Quieren a los dos.
Arsenal observa, insiste y espera. Mantiene la esperanza de que el delantero de 26 años cambie de opinión, pero ya trabaja con planes alternativos. Entre los nombres que manejaba el club londinense estaba Iliman Ndiaye, del Everton, aunque Tottenham se ha adelantado y negocia en fase avanzada un traspaso cercano a los 60 millones de libras por el internacional senegalés. Otro objetivo que se escapa.
No es el único. Arsenal vio cómo Morgan Rogers se marchaba al Chelsea y fracasó en un intento ambicioso por Vinícius Júnior, que terminó firmando una ampliación de contrato con Real Madrid. Cada puerta que se cierra añade presión a la operación Álvarez.
En paralelo, el club del norte de Londres ha empezado a reconfigurar sus bandas. Ha incorporado a Christos Tzolis para cubrir la salida de Leandro Trossard por la izquierda, pero la inminente marcha de Martinelli a Al‑Hilal por una cifra récord de 56 millones de libras abre un nuevo vacío. El brasileño, autor de seis goles en la pasada Champions League pero solo uno en la Premier League, pasó el primer fin de semana de liga fuera de la convocatoria ante Coventry y tiene previsto pasar reconocimiento médico el lunes. Su venta superará la cifra que Liverpool pagó por Alex Oxlade‑Chamberlain en 2017, hasta ahora la mayor salida de Arsenal.
La versatilidad de Eberechi Eze ofrece una solución parcial, ya que también puede ocupar ese costado izquierdo, pero la sensación es clara: si Arsenal quiere competir al máximo nivel, necesita algo más que parches. Necesita un referente ofensivo que condense todo este giro de guion en el mercado.
En la operación limpieza también entra Fábio Vieira. El portugués está a un paso de regresar a Hamburg, donde ya jugó cedido la temporada pasada, por unos 8,6 millones de libras. Otra pieza que se marcha para hacer hueco a una versión más afilada y cara de este Arsenal.
La pregunta es si el gran objetivo, Julián Álvarez, acabará justificando el riesgo. O si el club londinense verá cómo, tras sacrificar parte de su columna ofensiva, el argentino termina celebrando sus goles en el Camp Nou.




