Arsenal pierde a Fofana ante Sunderland en el cierre del mercado
Arsenal fue a por un extremo en el Día de Cierre de mercado. Salió con las manos vacías… y con un rival de la Premier League llevándose el objetivo.
El club londinense había apuntado el nombre de Malick Fofana, de Lyon, como refuerzo prioritario para dar aire fresco a las bandas. Las conversaciones con el conjunto francés arrancaron el lunes, con un acuerdo que se intuía posible. Había encaje deportivo, había voluntad del jugador. Faltaba el dinero.
Lyon tasó la operación en torno a los 40 millones de euros. Según informan Santi Aouna y David Ornstein, Arsenal decidió no llegar a esa cifra. Esa resistencia a subir la oferta abrió la puerta a un giro inesperado: otro club de la Premier se adelantó y cerró el trato.
El desenlace no pudo ser más incómodo para los ‘gunners.
De soñar con el norte de Londres… al norte de Inglaterra
Malick Fofana, 21 años, veía con buenos ojos mudarse a Londres. Fabrizio Romano había adelantado que el extremo mantuvo conversaciones directas con Mikel Arteta, un paso que suele indicar que el proyecto deportivo está muy avanzado.
Sin embargo, el movimiento definitivo no llegó desde el Emirates, sino desde el Stadium of Light.
Sunderland reaccionó con una velocidad que Arsenal no tuvo. El club inglés alcanzó un acuerdo con Lyon por unos 30 millones de euros más variables, un paquete que se acerca a las pretensiones iniciales del conjunto francés y que resultó suficiente para desbloquear la operación.
Fofana viajará al noreste de Inglaterra para pasar reconocimiento médico y firmar un traspaso tan sorprendente como contundente en el contexto del mercado: un talento cotizado que parecía destinado a un grande de la Premier termina recalando en un proyecto emergente.
Oportunidades perdidas y un flanco izquierdo desnudo
El nombre de Fofana no era nuevo en la Premier. Crystal Palace ya había tanteado su fichaje a comienzos de verano y llegó a acercarse a un acuerdo con Lyon. Pero el jugador no quiso mudarse a Selhurst Park. Parecía esperar algo más. Parecía esperar precisamente una llamada como la de Arsenal.
Cuando esa llamada llegó, el escenario económico ya no cuadró.
Para Arsenal, el golpe va más allá del relato de mercado. La plantilla se queda corta en el costado izquierdo tras las salidas veraniegas de Leandro Trossard y Gabriel Martinelli, dos piezas importantes en la rotación ofensiva de Arteta.
A esa merma se suma la inminente marcha de Ethan Nwaneri, que está a punto de pasar reconocimiento médico con Borussia Dortmund antes de salir cedido, otro talento joven que se aleja del día a día del primer equipo. El único refuerzo específico para las bandas hasta la fecha ha sido Christos Tzolis, llegado desde Club Brugge, una apuesta interesante pero que no compensa, por sí sola, la pérdida de profundidad.
Arsenal se plantó en la negociación por Fofana. Sunderland no. El resultado ya está escrito.
La pregunta, ahora, es si la firmeza en el precio compensará cuando la temporada apriete y ese flanco izquierdo, tan expuesto, vuelva a mirar al mercado en busca de lo que hoy se le ha escapado.




