El Balón de Oro 2024: ¿Kvara, Mbappé o la nueva España?
En año de Mundial, el título de “mejor jugador del planeta” suele llevar un sello inequívoco: campeón del mundo. Esta vez, el foco apunta con fuerza hacia la selección de España, que conquistó el verano en suelo norteamericano y ha colocado a varias de sus figuras en primera línea de la carrera por el Balón de Oro.
Rodri, ya coronado con el Balón de Oro en 2024, vuelve a escena. A su lado, en un Barcelona en reconstrucción, irrumpe Lamine Yamal, el chico que ha convertido la precocidad en rutina. Ambos llegan con la autoridad que otorga un gran título de selecciones y el peso de haber sido determinantes en el éxito español.
Al otro lado del mapa, Harry Kane firma números de videojuego. Sesenta y un goles con el Bayern campeón de la Bundesliga la pasada temporada lo empujan, por méritos propios, a la parte alta de cualquier lista. Pero hay una mancha que no se borra: la Champions League 2026 se le escapó de las manos. Y en la batalla por el Balón de Oro, ese trofeo europeo sigue siendo un juez implacable.
París manda en Europa… y en la conversación
Mientras tanto, París domina el continente. Paris Saint-Germain encadenó dos Champions consecutivas y, con ello, colocó a sus estrellas en la pasarela dorada. Ousmane Dembélé, pieza clave en esa racha, aparece como candidato natural a repetir gloria individual. Y no es el único del vestuario del Parc des Princes con argumentos para soñar con el premio.
Hay quien está convencido de que el próximo Balón de Oro saldrá de ahí.
Sagna rompe el guion: “Para mí, Kvara lo merece”
Bacary Sagna, exdefensa de Arsenal, Manchester City y de la selección francesa, lo tiene claro… pero no en la dirección que muchos imaginan. En declaraciones a GOAL, el exinternacional, hablando en colaboración con BetVictor Online Casino, fue directo al ser preguntado por Kylian Mbappé y su condición de mejor jugador del mundo en la actualidad.
“Para mí, el mejor en este momento, está en el top tres. Ha tenido un año increíble y es para mí uno de los mejores. Pero ser delantero te da más opciones de marcar, así que más opciones de que la gente te mire favorablemente”, explicó Sagna, subrayando ese plus estadístico que acompaña a los goleadores.
Y ahí cambió el foco. “Para mí, Kvara merece el Balón de Oro. Para mí, Kvara [Khvicha Kvaratskhelia] ha sido fenomenal y, siendo extremo, tener ese impacto y una campaña tan exitosa. Aparte de ganar la Champions League, creo que los futbolistas estarán de acuerdo en que Kvara fue el jugador más importante de la temporada pasada”.
No es una frase menor. En una era en la que el debate suele polarizarse entre grandes nombres recurrentes, Sagna sitúa a Kvaratskhelia en la cúspide por impacto, por peso real en el juego, por la sensación de que cada balón que pasa por sus pies cambia el partido.
El exdefensa no se olvida de Mbappé: “Por supuesto, Kylian tuvo un Mundial increíble y me alegró verle marcar tantos goles, no solo porque es francés, sino porque amo el fútbol y cuando le veo brillar de la manera en que está empezando la temporada, ese es su estándar, ese es su nivel y está entre los pocos mejores jugadores. Puede que esté arriba del todo, que sea el mejor jugador del mundo, pero el problema es: ¿cuán decisivo fuiste para tu equipo la temporada pasada?”
La pregunta golpea donde más duele: el impacto colectivo. No basta con ser brillante; hay que serlo cuando la temporada se decide.
Mbappé, goles sin corona
El caso Mbappé es un enigma de la era moderna. Fichado como ‘Galáctico’ por el Real Madrid, ha respondido con números de superestrella: dos Pichichis de LaLiga y 90 goles en 106 partidos. Una barbaridad.
Sin embargo, el palmarés reciente del club blanco cuenta otra historia. Dos temporadas seguidas sin levantar un gran título. Ni Champions, ni Liga. Y eso, en el contexto del Balón de Oro, pesa como una losa.
El contraste es brutal: un jugador que no deja de marcar, un club que no consigue rematar las temporadas en lo más alto. Ahí se abre la grieta en el relato de “mejor del mundo”.
Saha y la sombra que persigue a Mbappé
Louis Saha, otro exinternacional francés, tampoco rehúye el tema. Preguntado por GOAL sobre si Mbappé llegará algún día a ganar el Balón de Oro —solo ha estado una vez en el podio—, su respuesta mezcla comprensión y advertencia.
“Es una cuestión difícil, porque seguro que quiere ganar esos trofeos. Sabe que ganando la Champions League tienes más opciones de ganar el Balón de Oro. Sabe que esa es la forma de poner todas tus cualidades delante de los mejores ojos para ser juzgado”, apuntó Saha.
La presión existe. Y va en aumento. “Entiendo que la presión está ahí porque ahora ha sido casi una forma muy controvertida de no estar en esas finales. Dejó el club que la ganó y ahora va a un club que se supone que es uno de los favoritos, y no llegan a las finales”.
La lectura es dura: el contexto empieza a girarse contra Mbappé. “Está empezando a cuestionarse un poco en lo personal. Digamos que, en el lado espiritual, parece ser un gato negro de alguna manera. Así que esa es la mala línea que quiere rectificar lo más rápido posible”.
Saha, pese a todo, no duda del fondo del jugador: “Siempre es bonito ver a alguien tener éxito y alcanzar sus objetivos cuando tiene el potencial. Creo que lo merece. Independientemente de la gente que critica su estilo de juego, él quiere tenerlo todo”.
Y ahí lanza una frase que define a los grandes egos competitivos: “Cada situación tiene que ser sobre él y esa es la prueba de los grandes. Pero a veces, si las cosas no salen, es fácil criticar. Si Cristiano no hubiera convertido todos esos trofeos que tuvo a lo largo de los años, habría sido condenado hace mucho tiempo”.
La comparación es clara. El talento no basta; hace falta acumular noches históricas, finales ganadas, títulos que cierren el debate.
Un Balón de Oro sin dueño claro
Entre la España campeona, el PSG dominador de Europa, el Bayern de un Kane voraz y la figura siempre magnética de Mbappé, el próximo Balón de Oro se dibuja como uno de los más abiertos de los últimos tiempos.
Sagna levanta la mano por Kvaratskhelia. Saha defiende que Mbappé terminará por reclamar lo que parece destinado a ser suyo si rompe, por fin, la barrera de la Champions. Rodri y Lamine Yamal llegan con el peso de un Mundial. Dembélé y compañía, con la fuerza de los títulos de club.
La pregunta ya no es solo quién es el mejor jugador del mundo. La pregunta, esta temporada, es quién fue realmente imprescindible cuando el balón quemaba y la historia estaba en juego.




