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Barcelona se enfrenta a Arsenal en la fase de grupos de la Champions

NYON — El sorteo celebrado en la sede de UEFA ha dejado una de esas historias que el fútbol no se cansa de repetir: Barcelona, vigente campeón de la Champions League femenina, recibirá a Arsenal en una reedición de la final de 2025, aquella que terminó en manos del club londinense.

El duelo llega en un momento delicado para el conjunto azulgrana. Temporada de transición, vestuario en reconstrucción y el vacío enorme que dejan Alexia Putellas, doble Balón de Oro, y varias figuras históricas de la selección española que se marcharon este verano. Pese a todo, el bombo ha sido amable con el campeón.

Barcelona compartirá grupo con Arsenal, Paris FC y Servette como visitantes en el Estadi, y tendrá que viajar a los campos de Bayern Munich, Roma y HB Køge. Un calendario exigente, pero sin trampa oculta: rivales de peso, sí, aunque dentro de un marco asumible para un bloque que se está redibujando.

Arsenal, por su parte, no podrá quejarse de falta de cartel. El equipo inglés recibirá a OL Lyonnais, ocho veces campeón de Europa, a Benfica y a HB Køge, y se desplazará a los estadios de Paris FC e Inter Milan. Una ruta que mezcla tradición, potencia y trampas intermedias, con Lyon como gran examen de carácter.

Lyon, finalista derrotado en mayo, afronta un recorrido lleno de curvas. Deberá visitar a Arsenal, Juventus y Servette, mientras que actuará como local frente a Chelsea, Häcken —vigente campeón de la Europa Cup— e Inter Milan. Un grupo que huele a eliminatorias desde septiembre.

Manchester City, campeón inglés, también queda instalado en una zona de máxima exigencia. Jugará en casa ante Paris Saint-Germain, Real Madrid y Austria Vienna, y tendrá que desplazarse para medirse a Bayern, Häcken e Inter. Casi ningún respiro, apenas margen para el error.

Real Madrid, que busca consolidarse entre la élite continental, tendrá un cuadro cargado de focos. Recibirá a los dos clubes parisinos, PSG y Paris FC, además de a Inter, y deberá visitar los estadios de Bayern, Roma y Manchester City. Un auténtico tour por el núcleo duro del fútbol europeo.

Un nuevo formato, una carrera a contrarreloj

La fase de liga contará con seis jornadas entre el 22 de septiembre y el 16 de diciembre. Seis partidos que lo decidirán casi todo en apenas tres meses. Los cuatro primeros de la clasificación general entre los 18 participantes avanzarán directamente a los cuartos de final, que arrancan en marzo.

Los equipos que terminen entre la quinta y la duodécima plaza se verán abocados a un playoff de eliminación directa en febrero. Una repesca de alto riesgo: dos partidos para salvar la temporada europea o quedarse fuera antes de que llegue la primavera.

El último capítulo del torneo se escribirá a finales de mayo en el Estadio Nacional de Polonia, en Varsovia, escenario elegido para la gran final.

Un botín europeo en juego

La dimensión económica del torneo sigue creciendo. Los 18 clubes que disputan esta Champions femenina se repartirán un fondo de premios de 18,2 millones de euros, con un mínimo garantizado de 505.000 euros para cada participante.

En el segundo escalón continental, la Europa Cup femenina, el bote asciende a 5,6 millones de euros. Una competición joven —debutó la pasada temporada con Häcken como campeón— que empieza a perfilarse como plataforma de impulso para clubes en expansión.

Entre reencuentros, reconstrucciones y viejas potencias que se resisten a ceder el trono, el sorteo ha dejado claro algo: la defensa del título de Barcelona no será un paseo, y el camino a Varsovia se presenta como una carrera sin red para cualquiera que aspire a llegar hasta el final.