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Bayern Munich inicia la Bundesliga contra un Stuttgart decidido

El telón de la Bundesliga se levanta en Múnich con un guion conocido, pero con suficiente pólvora como para que nadie se atreva a llamarlo rutina. Bayern Munich, dueño del trono en Alemania, arranca la defensa del título ante un Stuttgart que llega con la confianza de quien se ha ganado un billete para la Champions League y ya sabe lo que es discutirle partidos a los grandes.

La temporada del gigante bávaro ya tiene su primera medalla: la Supercopa alemana, conquistada con un 2-1 ante Borussia Dortmund. El equipo de Vincent Kompany golpeó pronto, controló los tiempos y dejó la sensación de que, cuando acelera, sigue siendo demasiado para la mayoría. El tanto anulado a Ramy Bensebaini pudo haber cambiado el paisaje, pero el campeón se impuso con autoridad. Esa es la versión que Kompany quiere ver de nuevo este viernes.

Al otro lado, Stuttgart llega con el orgullo intacto. El curso pasado terminó cuarto en la Bundesliga, un salto enorme que le devuelve a la élite europea. La foto final, sin embargo, fue contundente: 26 puntos de distancia respecto a Bayern. Un recordatorio de que el escalón todavía existe. El verano ha sido prometedor para los de Sebastian Hoeness y el 4-0 en la DFB-Pokal ante Hansa Rostock alimenta la sensación de que este equipo no viaja a Múnich para hacerse fotos.

Un partido con goles escritos en el guion

Si hay algo que promete este duelo es dinamita en las áreas. Bayern ha arrancado el curso con eficacia de cara a puerta, aunque aún por debajo del vértigo ofensivo del año pasado. La racha lo dice todo: 56 partidos oficiales consecutivos marcando, una serie que comenzó precisamente frente a Stuttgart en agosto del año pasado.

El problema, o el espectáculo según se mire, aparece atrás. La temporada pasada, el 65% de los encuentros de Bayern terminaron con goles de ambos equipos. En casa, el porcentaje subió hasta el 71%, solo superado por Freiburg y Köln. No es un detalle menor para un Stuttgart que se ha acostumbrado a vivir partidos abiertos lejos de su estadio: en el 82% de sus salidas también marcaron los dos equipos, solo superado por Frankfurt en ese registro.

Los datos más recientes siguen la misma línea. En los últimos cinco partidos de Bayern, siempre marcaron ambos. Stuttgart, en tres de sus últimos cinco, también vio cómo se movía el marcador en las dos porterías. Todo apunta a una noche larga para Manuel Neuer y Fabian Bredlow.

Probables alineaciones

  • Bayern Munich presentaría un once reconocible y agresivo: Neuer; Laimer, Tah, Kim, Stanisic; Kimmich, Pavlovic; Olise, Brown, Díaz; Kane.
  • Stuttgart, por su parte, se perfila con: Bredlow; Nartey, Jeltsch, Chabot, Mittelstädt; Prömel, Stiller; Tomas, Undav, Führich; Pejcinovic.

El Allianz Arena, territorio hostil

La derrota en pretemporada ante Wehen fue un sobresalto, nada más. Un aviso, sí, pero en un contexto en el que faltaron varias piezas clave. Cuando el curso pasado entró en su tramo decisivo, Bayern encadenó seis victorias seguidas ante rivales de peso como Aston Villa, RB Leipzig y Borussia Dortmund. Ese es el nivel que el campeón quiere normalizar.

Los números en casa hablan por sí solos: solo una derrota liguera en el Allianz Arena el curso pasado. Para un Stuttgart que no gana en Múnich desde 2018, la estadística es una pared casi vertical. Aun así, el recuerdo reciente duele: el 3-0 encajado en la final de la Copa alemana fue un golpe seco. Un recordatorio de lo caro que se paga cada error ante este rival.

Hay, sin embargo, un patrón que alimenta la esperanza visitante: los últimos 17 enfrentamientos directos entre ambos dejaron al menos tres goles. En 12 de esos partidos se superó la barrera de los tres tantos. Stuttgart suele salir herido, pero casi siempre deja su firma en el marcador. No se siente invitado de piedra, sino parte del espectáculo.

Harry Kane, la amenaza constante

En el centro del huracán vuelve a aparecer un nombre propio: Harry Kane. El inglés aterrizó en Alemania para dominar y lo hizo sin contemplaciones. Se llevó la Bota de Oro de la Bundesliga con 36 goles, casi el doble que Denis Undav, que se quedó en 19. El contexto no ha cambiado: sigue siendo el faro ofensivo de Bayern y el principal dolor de cabeza para cualquier defensa.

En la Supercopa, Kane firmó cinco disparos, los mismos que Michael Olise, aunque solo uno encontró portería. No es un dato que deba engañar a nadie. La temporada pasada, el delantero registró 119 disparos en liga, 67 de ellos a puerta, con una media de 2,53 tiros a portería por cada 90 minutos. Es un jugador que vive en el área rival, que remata todo lo que le cae cerca y que rara vez pasa desapercibido.

Para Stuttgart, el problema tiene memoria. Kane le marcó ocho goles en cuatro partidos la temporada pasada, con dos hat-tricks incluidos. Su último duelo directo acabó con otro triplete del inglés. Cada balón que le llegue este viernes pesará como una amenaza conocida, casi inevitable.

Un inicio que marca territorio

Bayern llega a esta primera jornada con la obligación no solo de ganar, sino de enviar un mensaje al resto del país: el campeón sigue siendo el equipo al que hay que derribar. Stuttgart, reforzado por su clasificación a la Champions y por un verano sólido, quiere demostrar que su cuarto puesto no fue un accidente aislado.

Hay demasiados indicios como para esperar un partido cerrado. Dos equipos que atacan mejor de lo que defienden, una historia reciente cargada de goles y un Allianz Arena acostumbrado a noches desatadas. Si la Bundesliga busca un arranque que marque el tono de la temporada, este choque en Múnich parece hecho a medida.

La cuestión es sencilla y brutal: ¿será capaz alguien de frenar a este Bayern cuando huele sangre desde el primer día?