Calleigh Hedley: Goleadora entre fútbol y maternidad
Calleigh Hedley habla de fútbol, pero la frase que la delata como lo que hoy es su mayor identidad no tiene nada que ver con un campo de juego: “No tengo ganas de pasar días enteros lejos de él”. Él es Luca, su hijo. Ella, la máxima goleadora de Guernsey FC, que ha vuelto a competir tras dar a luz y que ahora se mueve en el fino equilibrio entre la maternidad y la exigencia del fútbol semiprofesional.
Hedley se perdió media temporada pasada al quedarse embarazada. Volvió tarde, pero volvió desatada: solo disputó ocho partidos y marcó 16 goles, suficiente para terminar como la sexta máxima anotadora de la Southern Region Women's Football League Division One South. Un registro demoledor para tan pocos minutos en el césped.
Ahora arranca un curso nuevo, con un desafío doble. Recuperar la mejor versión física y sostener la vida familiar que gira alrededor de Luca.
“Mi familia es increíble, siempre me ayuda con Luca”, contó en BBC Radio Guernsey. No es una frase hecha: detrás hay una red que le permite entrenar, viajar y competir. “Si necesito ir al gimnasio o lo que sea, siempre se ofrecen: ‘nosotros nos quedamos con él un rato para que puedas hacer lo que tengas que hacer’. Para los partidos fuera, para los de casa, me dicen ‘nosotros lo cuidamos, no te preocupes’, ha sido una ayuda enorme”.
Goles, dudas y un regreso a lo grande
Los números dicen que Guernsey FC necesita sus goles. El club afronta su segunda temporada en la pirámide del fútbol inglés y mira a Hedley como su gran referencia ofensiva. Las primeras señales apuntan en la dirección correcta.
En septiembre, en el debut histórico del equipo en la Women's FA Cup, Hedley volvió a aparecer en el lugar de siempre: el área rival. Era el primer partido de Guernsey en la competición y terminó en derrota por 3-2 ante Chessington & Hook United, pero la delantera firmó los dos tantos de las locales. El primero llegó apenas dos minutos después del saque inicial.
“Me sorprendió”, reconoció. “No estaba segura ni de si iba a marcar un gol, y acabé marcando a los dos minutos”. Ese arranque fugaz no solo agitó el partido, también la devolvió a su sitio. “Me ayudó a sentirme mejor al volver, y obviamente tenía a mi familia allí viéndome y Luca estaba allí, así que fue muy bonito”.
No era solo un gol en la FA Cup. Era la confirmación de que la vieja puntería seguía intacta tras el parón más intenso de su vida.
Vuelos al amanecer, noches de regreso y un dilema constante
El calendario no entiende de biberones ni de siestas. El domingo, las Green Lionesses reciben a Bognor Regis Town en su primer partido de liga. Después llega una secuencia exigente: tres salidas consecutivas a Inglaterra. Para un equipo de Guernsey, cada partido fuera implica algo más que un viaje en autobús. Supone madrugar, volar temprano, competir y regresar en el mismo día.
Ahí aparece el conflicto que Hedley no disimula. El fútbol tira fuerte. Luca, más. “No sé si podré comprometerme a todos los partidos fuera de casa”, admite. La frase pesa tanto como cualquiera de sus goles. “Pero definitivamente intentaré ir a algunos, aunque será difícil pasar un día lejos de él”.
Esa es la nueva realidad de la máxima goleadora del equipo: entre un vuelo al amanecer y un remate dentro del área, entre una carrera a la espalda de la defensa y una mirada al móvil para saber cómo está su hijo.
Guernsey FC sueña con que sus cifras se repitan esta temporada. Hedley, con no tener que elegir demasiado a menudo entre un gol y un abrazo de Luca. La liga apenas empieza. Su historia, también.




