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Casper Ruud se retira del US Open: lesiones y futuro incierto

Casper Ruud, número 20 del mundo y finalista en Nueva York hace apenas cuatro años, dejó este domingo un hueco inesperado en el cuadro masculino del US Open. El noruego se retiró antes de disputar su debut ante Juan Manuel Cerúndolo por una persistente lesión de espalda que viene arrastrando desde mediados de agosto.

El anuncio del torneo confirmó la baja y el inmediato reordenamiento del cuadro: el lucky loser Arthur Gea ocupará ahora la plaza de Ruud en el cuadro individual. Un relevo silencioso en el papel, pero ruidoso en lo que significa para un jugador que hace no tanto peleaba de tú a tú con el número 1 del mundo.

De Cincinnati a Nueva York: una espalda que no aguanta

La cronología de la lesión dibuja un declive rápido. El 16 de agosto, en Cincinnati, Ruud se vio obligado a retirarse ante Christopher O’Connell cuando caía 7-5, 1-2, después de haber llegado a mandar 5-2 en el primer set, según detalló el diario francés L’Équipe. El problema: un dolor agudo en la parte baja de la espalda que ya había sentido el día anterior en un entrenamiento.

“Me dañé la espalda en la práctica del día anterior”, explicó entonces en Instagram, admitiendo que no podía moverse con libertad. El mensaje sonaba a aviso. Hoy parece el primer capítulo de una historia que ha terminado por sacarlo de Flushing Meadows.

Pese a todo, la espalda aguantó lo justo para que Ruud completara el cuadro de dobles mixtos en Nueva York. Junto a Diana Shnaider superó a Jessica Pegula y Taylor Fritz en primera ronda, antes de caer en un ajustado duelo de cuartos frente a Mirra Andreeva y Andrey Rublev. Shnaider, de hecho, se convirtió en su compañera a última hora, tras la renuncia de Iga Swiatek para descansar.

Ese pequeño paréntesis competitivo no escondía la realidad. El 27 de agosto volvieron las dudas: imágenes de una sesión de entrenamiento con Tomás Martín Etcheverry mostraron a Ruud interrumpiendo la práctica tras unos 50 minutos. No podía sacar. Incluso los golpes de fondo le provocaban “un dolor considerable”, según recogía una publicación en redes sociales citada por el periodista Richie Mills, de Tennis365.

El desenlace llegó este domingo. La organización del US Open lo borró del orden de juego a primera hora de la mañana, y la televisión pública noruega NRK confirmó que las molestias se habían reactivado con fuerza, las mismas que comenzaron a mediados de agosto.

Un ex número 2 que ya conoce el vértigo de caer

La retirada en Nueva York golpea a un jugador que no hace tanto vivía en la cumbre. Ruud alcanzó el número 2 del ranking ATP el 12 de septiembre de 2022, justo después de la final del US Open de ese año, y encadenó 113 semanas consecutivas en el top 10 entre septiembre de 2021 y noviembre de 2023.

Hoy, llega como cabeza de serie 19 y número 20 del mundo, según los listados de ESPN y los datos de RotoWire. La caída no es simbólica; es competitiva. Su balance en 2026 antes de pisar Nueva York era de 25 victorias y 16 derrotas, sin títulos en la temporada y con un rendimiento en pista dura claramente a la baja, incluido un tropiezo en tercera ronda en Toronto ante João Fonseca.

Desde aquella final de 2022, sus mejores resultados en el US Open se reducen a una cuarta ronda y una segunda. Muy lejos del nivel que lo convirtió en aspirante a todo en el circuito.

Un palmarés de élite, una espalda que empieza a molestar demasiado

Nacido el 22 de diciembre de 1998 en Oslo, profesional desde 2015 y dirigido por su padre, el exjugador Christian Ruud, Casper ha ido rompiendo techos para el tenis noruego. Es el jugador más alto en la clasificación en la historia del país y el primero en lograr un título ATP, alcanzar una final de Grand Slam y clasificarse para las ATP Finals, tal y como recoge su ficha oficial del US Open.

En su vitrina figuran 14 títulos ATP individuales, 12 de ellos sobre tierra batida, con una joya reciente: el Masters 1000 de Madrid, también sobre arcilla, conquistado el año pasado. Su currículum incluye victorias de peso: derrotó a Novak Djokovic en las semifinales del Monte-Carlo Masters 2024 por 6-4, 1-6, 6-4, su primer triunfo ante un número 1 del mundo y el primero de un noruego frente a un líder del ranking ATP desde 1973.

También puede presumir de haber superado a Carlos Alcaraz en la fase de grupos de las ATP Finals 2024 por 6-1, 7-5, su único triunfo en seis enfrentamientos ante el español.

Pero entre los grandes hitos se cuela una lista de percances físicos que, sin ser alarmante en términos crónicos, empieza a repetirse en los momentos menos oportunos. Un problema de tobillo lo dejó fuera del Open de Australia 2022. Una dolorosa rodilla izquierda lo lastró en su derrota en Roland Garros 2025 ante Nuno Borges. Ahora, la espalda lo saca del US Open y abre un interrogante incómodo.

¿Un contratiempo pasajero o una amenaza para 2026?

La propia organización del torneo apuntó en su comunicado que la dolencia de espalda deja en el aire algo más que este cuadro de Nueva York. La incógnita es evidente: ¿hasta qué punto compromete esta lesión el resto de la temporada 2026 de Ruud?

El contexto no ayuda. El noruego llegaba sin ritmo ganador, con su tenis en pista dura lejos de su mejor versión y con el recuerdo reciente de aquel abandono en Cincinnati. El golpe no es solo físico; también competitivo. En un circuito en el que la pelea por los puestos de privilegio se ha endurecido, cada ausencia en un Grand Slam pesa como una piedra.

Arthur Gea ocupará su lugar en el cuadro. Para el francés, una oportunidad inesperada. Para Ruud, un recordatorio cruel: de número 2 del mundo y aspirante al título en Flushing Meadows a verse obligado a renunciar antes de golpear una sola pelota.

La pregunta ya no es qué podría haber hecho en este US Open. La pregunta, más incómoda, es cuánto tiempo más podrá sostener su cuerpo el nivel que su talento promete. Y esa respuesta, por ahora, la tiene su espalda.