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Celtic refuerza la portería con Sam Johnstone

Celtic ha reforzado una de las posiciones más delicadas del campo con un nombre de peso. El club de Glasgow ha cerrado la incorporación de Sam Johnstone, guardameta internacional con Inglaterra, cedido por una temporada desde Wolves, a falta del pertinente permiso internacional.

A sus 33 años, Johnstone aterriza en Parkhead con un bagaje que no se improvisa. Formado en la cantera de Manchester United, donde inició su carrera profesional en 2011, el portero ha construido su reputación en el fútbol inglés a base de constancia y solidez. Sus últimas dos campañas han sido en Wolves, con 17 apariciones el curso pasado, y un dato que no pasa desapercibido: cuatro partidos con la selección de Inglaterra y cuatro porterías a cero.

Un vestuario avisado por Joe Hart

Nada más firmar, Johnstone dejó claro que no necesitaba demasiadas explicaciones para aceptar el reto. Ya sabía dónde se metía. Aun así, hubo una llamada que terminó de encenderlo: Joe Hart, leyenda reciente de la portería del Celtic, le marcó el número.

El exguardameta, que conoce como pocos la presión y el magnetismo del club, le habló del vestuario, del grupo de porteros, del ambiente en las gradas. De la dimensión real de un equipo que vive obligado a ganar. Johnstone ya estaba convencido; la conversación solo aceleró sus ganas de pisar el césped de Celtic Park.

Competencia feroz en la portería

El inglés se sumará a un grupo de guardametas en el que ya están Viljami Sinisalo y Ross Doohan. No llega como estrella distante, sino como parte de un bloque que, según él mismo subraya, debe funcionar casi como una pequeña unidad dentro del equipo.

Los porteros entrenan juntos, se exigen, se corrigen. Johnstone lo sabe y lo asume: quiere ayudar a “Vil” y que “Vil” lo empuje a él. La idea es clara: competencia diaria, apoyo mutuo y un listón que suba sesión a sesión con la ayuda también del cuerpo técnico específico de porteros.

El impacto de un gigante

El recién llegado apenas ha necesitado un día en las instalaciones para notar lo que tantos describen desde fuera. La magnitud del Celtic se palpa en los pasillos, en la exigencia silenciosa de cada entrenamiento, en la obligación permanente de ganar y rendir al máximo. Eso es precisamente lo que le atrae: presión para ganar, presión para rendir, presión para levantar trofeos.

Hay otro elemento que le seduce: el ruido. La atmósfera de Celtic Park, de la que tanto se habla en el fútbol europeo, es uno de los grandes alicientes para un portero que quiere sentir ese rugido a su espalda. Johnstone no esconde que ansía vivirlo desde dentro, bajo los tres palos, cuando el estadio empuje en una noche grande.

El aval de Martin O'Neill

El técnico del Celtic, Martin O'Neill, no dudó en respaldar públicamente la llegada de su nuevo guardameta. Lo define como un portero de calidad contrastada, con experiencia en el máximo nivel, y está convencido de que encajará bien en el grupo de trabajo bajo palos.

Para O'Neill, Johnstone no solo suma jerarquía, sino que añade algo fundamental en un equipo que aspira a todo: competencia real en una posición clave. Un guardameta con recorrido internacional, acostumbrado a escenarios de alta tensión, encaja con la ambición de un club que mide sus temporadas por el número de títulos que levanta.

Celtic ya tiene a su nuevo hombre de confianza para la portería. Ahora, la respuesta llegará donde se juzga a los grandes guardametas: en las noches de presión, cuando el estadio ruja y un solo error pueda cambiar el rumbo de la temporada.