Chelsea busca a Wijnaldum para reemplazar a Enzo Fernández
El cierre de mercado dejó a Chelsea con un vacío enorme en el corazón del equipo. Enzo Fernández se marchó en el último suspiro rumbo a Manchester City por 125 millones de libras, un traspaso récord, y el plan para reemplazarlo se vino abajo en cuestión de horas. Ahora, con la ventana cerrada y sin margen para maniobrar en los despachos, Xabi Alonso se ve obligado a mirar a un lugar poco habitual para un club de este tamaño: el mercado de agentes libres.
Y ahí aparece un nombre que nadie esperaba: Georginio Wijnaldum.
De Anfield a Stamford Bridge… vía Arabia Saudí
Según informa Foot Mercato, Chelsea ya ha contactado con Wijnaldum, de 35 años, para ofrecerle un camino de vuelta a la Premier League. El neerlandés, que abandonó Liverpool en 2021 tras convertirse en pieza clave del centro del campo de Jürgen Klopp, se encuentra sin equipo después de terminar su etapa en el Al-Ettifaq saudí este verano.
No es un experimento. Es experiencia pura.
Wijnaldum conoce la liga, conoce la exigencia y sabe lo que es pelear por títulos en Inglaterra. Con Liverpool levantó la Premier League en 2020 y acumuló 277 partidos en el país, repartidos entre Newcastle y el conjunto de Anfield, dejando goles decisivos y una imagen de centrocampista fiable, táctico y competitivo.
En Arabia Saudí, lejos de apagarse, siguió produciendo: 17 goles en 34 encuentros con Al-Ettifaq la pasada temporada. Números llamativos para un mediocentro, aunque no suficientes para ganarse una renovación allí. Esa puerta se cerró y, de repente, otra mucho más grande puede abrirse en Londres.
Alonso, sin margen y con el centro del campo en cuadro
La salida de Enzo no fue el único golpe para el nuevo Chelsea de Xabi Alonso. El club había apuntado a Lamine Camara, de Monaco, como relevo directo, pero la operación nunca llegó a concretarse. La línea medular quedó descompensada en cuestión de días.
Alonso, recién aterrizado en Stamford Bridge, intenta implantar su idea de juego con recursos limitados en una zona clave. En los dos primeros partidos de la temporada, Romeo Lavia ha sido el ancla en el centro del campo, acompañado por perfiles menos habituales en esa zona como Reece James y Cole Palmer. Enzo, rodeado de rumores de salida, ya había quedado fuera de las alineaciones antes de que se confirmara su traspaso.
El técnico español no se ha quejado en público, pero sí dejó claro que su prioridad es el colectivo. Tras el frenético 4-3 ante Brighton, fue directo al grano cuando le preguntaron por el futuro de su plantilla: “Queremos lo mejor para el equipo. Nos preparamos para todos los escenarios, pero sé que desde el miércoles tendremos un equipo para competir y quiero ganar”. Sin lamentos. Solo una idea: seguir siendo competitivos con lo que tenga.
El problema es que lo que tiene ahora mismo es poco en cantidad y frágil en estado físico. Moisés Caicedo, fichaje estrella por 115 millones de libras y uno de los pilares sobre los que debía sostenerse el proyecto, se marchó cojeando el domingo. A la espera de conocer el alcance de su problema, la preocupación es evidente.
Un parche de lujo… o una apuesta tardía
En ese contexto, Wijnaldum encaja como solución de emergencia. No llega para ser el futuro del club, sino el puente hasta que Chelsea pueda volver al mercado con libertad. Un mediocentro con kilometraje en la élite, acostumbrado a los ritmos de la Premier League y capaz de adaptarse rápido a un vestuario exigente.
Su perfil ofrece algo que ahora mismo escasea en Stamford Bridge: oficio. Sabe cuándo pausar, cuándo llegar al área, cuándo sacrificarse sin balón. No necesita adaptación cultural ni lingüística al fútbol inglés. Solo ritmo de competición.
La incógnita es otra: ¿cuánto le queda en las piernas a los 35 años para sostener el centro del campo de un equipo que aspira a estar arriba? Sus números en Arabia Saudí hablan de un jugador todavía productivo, pero la distancia entre esa liga y la Premier es enorme. Xabi Alonso, que como exmediocentro entiende mejor que nadie lo que pide esa zona del campo, parece dispuesto a asumir el riesgo.
Chelsea, tras gastar cifras astronómicas en los últimos mercados, se ve ahora rastreando el mercado libre para tapar el hueco que deja un campeón del mundo. Una paradoja que resume bien la volatilidad del proyecto.
Si el club termina de concretar la llegada de Wijnaldum, el neerlandés se encontrará ante una última gran oportunidad en la élite. Para Chelsea, puede ser el parche que sostenga la estructura… o el recordatorio de que en la Premier, improvisar en el centro del campo suele salir caro.




