Coco Gauff avanza a semifinales del US Open tras remontar a Andreeva
Coco Gauff caminó durante casi dos horas y media sobre el borde del precipicio. Cayó con estrépito en un primer set de apenas 26 minutos, vio dos puntos de partido en contra y, cuando el estadio empezaba a contener la respiración, decidió que no estaba lista para irse de Nueva York.
Terminó ganando. Y con carácter.
La defensora del título remontó ante la joven rusa Mirra Andreeva para imponerse 2-6, 7-6 (9-7), 6-2 y meterse en las semifinales del US Open, donde le espera la próxima número uno del mundo, Elena Rybakina.
De la tormenta al tiebreak
El arranque fue un vendaval en contra. Andreeva, sin complejos, castigó el segundo servicio de Gauff, tomó la pelota temprano y la desbordó por ritmo y precisión. El 2-6 reflejó con crudeza lo que se veía: la cuarta cabeza de serie desajustada, superada, sin encontrar ni ángulos ni primeros saques.
El segundo set fue otra historia, aunque igual de caótica. Gauff logró el quiebre, lo perdió. Volvió a adelantarse, volvió a ceder. El partido se llenó de errores, dudas, gestos de frustración. Era más una batalla mental que un intercambio de golpes limpios.
La estadounidense se aferró al marcador, empujada por un público totalmente volcado. Llegó el tiebreak y ahí se jugó todo. Andreeva dispuso de dos puntos de partido. Dos oportunidades para silenciar Arthur Ashe. Gauff las borró con coraje, piernas y un par de decisiones valientes en la red.
Con 9-7 en el desempate, el estadio explotó. El partido cambiaba de dueño.
Inspiración de Frances Tiafoe y reacción definitiva
Gauff no escondió después de dónde sacó parte de esa energía. Recordó la remontada de su compatriota Frances Tiafoe ante Alex Michelsen el martes por la noche y la convirtió en combustible propio.
“Al final del primer set estaba pensando en Frances y en cómo remontó ayer”, admitió. “Todos queremos hacerlo bien delante de este público. Sinceramente, solo intentaba dejar la pista sin remordimientos”.
En el tercero, ya con el viento a favor, la dos veces campeona de Grand Slam se asentó. Ajustó el resto, limpió su juego, redujo errores y empezó a castigar el físico y la confianza de Andreeva. El 6-2 final tuvo algo de liberación: la versión sólida que no había aparecido al inicio por fin se impuso.
La victoria la coloca en semifinales de un grande por segundo torneo consecutivo y supone su primera presencia entre las cuatro mejores en Nueva York desde el título conquistado en 2023. No es solo continuidad; es confirmación de estatus.
Un cuadro histórico y una número uno en camino
El cruce ante Elena Rybakina añade un matiz especial. La kazaja, segunda cabeza de serie y próxima número uno del mundo, también tuvo que remar. Por primera vez en el torneo perdió un set y llegó a ir con un break en contra en el parcial definitivo, pero terminó derrotando a Zheng Qinwen por 3-6, 6-1, 6-4.
Rybakina llega con un tenis pesado, directo, acostumbrada a los escenarios grandes. Gauff, con la memoria fresca de un partido en el que sobrevivió más por carácter que por brillantez. El choque promete tensión y cambios de mando.
El dato subraya la magnitud del momento: es la primera vez desde Wimbledon 2009 que las cuatro primeras cabezas de serie alcanzan las semifinales de un Grand Slam en el cuadro femenino. A Aryna Sabalenka y Jessica Pegula, clasificadas el martes, se suman ahora Gauff y Rybakina.
El torneo, por fin, enfrenta a las jerarquías que el ranking anunciaba. Y en medio de ese póker de favoritas, Coco Gauff ya ha demostrado que, incluso contra las cuerdas, no piensa entregar fácilmente la corona de Nueva York.




