logo

Costos del U.S. Open 2026: Más que solo entradas

Ir al U.S. Open 2026 puede salir mucho más caro que comprar la entrada. El verdadero golpe a la cuenta bancaria espera en las barras y puestos de comida del Billie Jean King National Tennis Center.

Los precios hablan por sí solos. Un lobster roll se dispara hasta los 39,50 dólares. Un French dip sandwich se queda apenas un dólar y medio por debajo, en 38. Y, para quien quiera llevar el lujo al extremo, aparecen unos caviar nuggets que alcanzan la barrera psicológica de los 100 dólares.

La experiencia gastronómica se ha convertido en un espectáculo paralelo al tenis. Front Office Sports, a través de su espacio Stadium Eats, mostró parte de la oferta y dejó claro que el torneo quiere posicionarse también como escaparate de alta gama en restauración, no solo como gran cita deportiva.

El U.S. Open ha añadido además un nuevo cóctel a su repertorio: el Moët Serve. No es solo la bebida; es el envoltorio. Se sirve en un vaso personalizado que imita un tubo de pelotas de tenis, un guiño directo al ritual del juego que busca conquistar cámaras y redes sociales.

El torneo, sin embargo, no renuncia a sus clásicos. El Honey Deuce, el cóctel insignia que se ha convertido casi en un símbolo del evento, sigue firme en la carta, protegido por la tradición y por la fidelidad de los aficionados.

Quien no se sienta tentado por el caviar o las propuestas más exclusivas encontrará alternativas más tradicionales repartidas por el recinto. La oferta es amplia, el rango de precios también. En Flushing Meadows, el menú ya compite con el cuadro principal: el lujo se sirve en vaso, en pan… y a precios de Grand Slam.