Edson Álvarez niega vínculo con secuestro en México
El capitán de la selección de México y mediocampista de West Ham, Edson Álvarez, salió con fuerza a desmarcarse de unas graves acusaciones que lo rodean fuera del campo. El futbolista negó tajantemente cualquier implicación o conocimiento en un presunto secuestro de un productor de cine en Ciudad de México.
El caso estalló a partir del testimonio de Juan José López Ordóñez, productor que declaró a la revista mexicana TV Notas que fue obligado a subir a un vehículo a punta de pistola en la zona de Polanco en 2024. Según su versión, los responsables serían familiares de Jonathan Toache Bedolla, exsuegro de Álvarez.
López Ordóñez asegura que había sido contratado para realizar un documental sobre la vida del jugador y que se le adeudaban 150.000 libras esterlinas por el proyecto. En su relato, sostiene que Álvarez no participó directamente en el secuestro, pero sí sabía del presunto plan.
El mediocampista reaccionó con un mensaje contundente en sus redes sociales. Sin rodeos.
“Rechazo categóricamente cualquier acusación o intento de asociar mi nombre con hechos, conflictos o conductas que son totalmente ajenos a mí”, publicó Álvarez, quien debutó con la selección mexicana en 2017 y hoy porta el gafete de capitán.
El jugador denunció que, durante meses, su nombre e imagen se han utilizado para amplificar mediáticamente un conflicto del que, insiste, no forma parte. Explicó que había preferido mantenerse al margen, pero que los últimos señalamientos cruzaron una línea que ya no está dispuesto a tolerar: se le atribuyen conocimiento, responsabilidad o participación sin que se haya presentado “una sola prueba”.
Álvarez también acusó a ciertos medios de priorizar el “sensacionalismo” por encima de la “precisión y la verdad”, y dejó claro que, pese al ruido externo, seguirá centrado en su familia y en su carrera profesional.
En lo deportivo, el mexicano vive un momento particular. Desde que llegó a West Ham procedente de Ajax en 2023, ha disputado 74 partidos con los Hammers, convirtiéndose en una pieza reconocible del equipo. Sin embargo, en esta temporada apenas ha tenido minutos: solo ha jugado un encuentro, ante Portsmouth en la Carabao Cup.
Mientras su nombre circula en los titulares por razones ajenas al balón, Álvarez intenta blindar su figura con una postura firme y la promesa de estudiar acciones legales. En un calendario que se aprieta entre club y selección, el desafío es claro: apagar el ruido extradeportivo y demostrar, otra vez, que su mejor respuesta sigue estando sobre el césped.




