EFL Championship: primeras señales de la temporada
Apenas van cuatro jornadas en la EFL Championship, pero el guion de siempre ya empieza a asomar: vértigo arriba, miedo abajo y gigantes dormidos que aún no arrancan.
Swansea, QPR y Charlton comparten el liderato con 10 puntos. Tres equipos, tres historias distintas, una misma sensación: el arranque importa más de lo que parece en agosto. Para Charlton, sobre todo. Un comienzo sólido suele ser el colchón que separa la angustia del descenso de una temporada relativamente tranquila cuando llegue el invierno y la tabla empiece a crujir.
Swansea transmite empaque. QPR también. Aunque esta división no perdona la relajación: aquí se han visto desplomes brutales de equipos que en septiembre parecían candidatos al ascenso directo.
West Ham, en cambio, ha tenido un inicio extraño. Titubeante en las tres primeras jornadas, pero con un golpe de autoridad reciente: victoria clara ante Wolves que recuerda por qué siguen siendo uno de los grandes favoritos a las plazas automáticas. Cuando ese vestuario se enciende, suele ir hasta el final.
En el otro extremo del espectro, el paisaje es mucho más sombrío. Preston acumula cuatro derrotas en cuatro partidos. Burnley todavía no sabe lo que es ganar. Stoke se asoma peligrosamente a la zona roja.
Clasificación Actual
La foto actual de la parte alta dice así:
- Swansea – 10 puntos
- QPR – 10 puntos
- Charlton – 10 puntos
- Wolves – 7 puntos
- Boro – 7 puntos
- Bristol City – 7 puntos
- West Brom – 7 puntos
- Birmingham – 6 puntos
Y el fondo de la tabla aprieta:
- Stoke City – 3 puntos
- Burnley – 2 puntos
- Preston NE – 0 puntos
Es pronto para sentencias, pero no para hábitos. Los que suman ahora vivirán algo más tranquilos cuando el calendario empiece a devorar piernas y confianza.
Un septiembre clave para Tottenham: menos ruido, más obligación
Sin competiciones europeas en el horizonte inmediato, Tottenham afronta un septiembre atípico: menos viajes, menos desgaste… y ninguna excusa. La plantilla está prácticamente definida, a la espera de que se aclare el futuro de Richarlison en el club, y eso coloca el foco directamente sobre Roberto De Zerbi.
El calendario del equipo masculino este mes es corto, pero exigente en cuanto a puntos:
- Forest (5 de septiembre)
- Everton (12 de septiembre)
- Liverpool en Anfield, EFL Cup (15 de septiembre)
- Villa (19 de septiembre)
Cuatro partidos que pueden marcar el tono de la temporada. Forest y Everton son los duelos que un aspirante serio debe convertir en botín. La visita a Anfield, en Copa, mide carácter y profundidad de plantilla. Villa, por su parte, ya no es un rival que se pueda tomar a la ligera: es examen de alta competitividad.
El equipo de De Zerbi dejó destellos interesantes ante Newcastle la semana pasada, pero se marchó de vacío. Buenas sensaciones, cero puntos. Esa combinación tiene fecha de caducidad. Septiembre se presenta como el mes para transformar promesas en resultados antes de un octubre que se adivina mucho más duro.
En el fútbol femenino, el escenario es distinto pero el reto es igual de grande. La temporada del Tottenham Hotspur femenino arranca ya con un bloque renovado y salidas de peso, entre ellas Beth England y Molly Bartrip. Cambia el vestuario, cambian los liderazgos, cambian las jerarquías.
El calendario de las Spurs este mes viene cargado:
- West Ham (6 de septiembre)
- Liverpool, fuera (13 de septiembre)
- Palace, fuera (20 de septiembre)
- West Ham, League Cup (23 de septiembre)
- Villa (27 de septiembre)
- Brighton, fuera, League Cup (30 de septiembre)
Duelos ligueros, choques coperos, poco margen para adaptaciones lentas. El nuevo proyecto no tendrá un periodo de gracia demasiado largo: la exigencia llega desde el primer fin de semana.
El mercado de Tottenham bajo la lupa: inversión masiva, dudas selectivas
El verano en Tottenham ha sido todo menos tímido. La dirección deportiva ha respaldado a su entrenador con una inversión que supera los 300 millones de libras para reconstruir un equipo que coqueteó peligrosamente con el descenso la pasada campaña. El mensaje es evidente: no se quiere volver a vivir algo parecido.
Se han marchado nombres importantes como Cristian Romero y Guglielmo Vicario, pero la respuesta del club ha sido contundente. Mateus Fernandes simboliza ese golpe sobre la mesa: una incorporación de peso, pensada para elevar el nivel inmediato y enviar un aviso al resto de la liga.
Los movimientos a coste cero también hablan bien del trabajo de los despachos. Marcos Senesi y Andy Robertson llegan libres, operaciones que, por pura relación calidad-precio, rozan la brillantez. A eso se suma la apuesta fuerte por Savio, un fichaje caro que debería aportar desequilibrio y calidad en banda desde el primer día.
Hay más nombres que invitan al optimismo. Omar Marmoush aparece como una apuesta interesante, con margen para sorprender si se adapta rápido. El caso de Mykhailo Mudryk, en cambio, genera más interrogantes que certezas. La pregunta es directa: ¿puede De Zerbi desbloquear a un futbolista que no ha terminado de explotar? Y si lo consigue, ¿qué implicaciones tendrá para el proyecto a largo plazo de Spurs?
Sandro Tonali completa el paquete de grandes incorporaciones. Un centrocampista de jerarquía, fichado para cambiar el rostro del medio campo. Sobre el papel, el balance es el de una ventana muy exitosa. Ahora toda esa inversión exige resultados. La pelota pasa, inevitablemente, al tejado de De Zerbi.
No todo, sin embargo, deja un sabor impecable. La salida de Will Lankshear se percibe como un error estratégico. Existía la opción de pulirlo mediante cesiones, de construir un activo de futuro. El club se guarda una cláusula de venta futura, pero la sensación es que se ha perdido una oportunidad de desarrollo interno.
La portería también genera dudas. La llegada de Martin Dubravka no parece una amenaza real para Antonin Kinsky, y la confianza en este último todavía no es total. Ahí, Tottenham da la impresión de haber dejado pasar una ocasión clara para elevar el nivel de una posición clave.
Con todo, la nota global del mercado es alta: un B+ que refleja ambición, riesgo controlado y un giro decidido respecto al pasado reciente. El dinero ya está gastado. Las piezas ya están en su sitio.
Ahora solo queda una cuestión: ¿estará este Tottenham a la altura del proyecto que ha construido en los despachos?




