Enzo Maresca critica el enfoque del debate tras el derbi
Enzo Maresca no está dispuesto a que el relato del último derbi de Manchester se reduzca a una sola imagen congelada en una pantalla. Para el técnico del Manchester City, centrar la conversación únicamente en la polémica del VAR por el gol de Erling Haaland en Old Trafford es “bastante pobre” tras una actuación que, a su juicio, rozó lo extraordinario.
El City ganó 0-1 al Manchester United en la Premier League con un tanto de Haaland en el minuto 60, validado después de la revisión del VAR. Lo hizo, además, jugando alrededor de 70-75 minutos con diez hombres por la expulsión de Phil Foden. Un triunfo trabajado, áspero, de esos que dejan huella en un vestuario. Pero el día después no habló de presión alta, de sacrificio defensivo o de carácter. Habló de líneas de fuera de juego y de un error arbitral reconocido.
“Hablar de un episodio o de un momento después de ese partido, cuando jugamos 70-75 minutos con diez jugadores, me parece bastante pobre”, lanzó Maresca en la previa del duelo de Carabao Cup ante Norwich City. “Creo que la actuación fue increíble y estoy muy satisfecho con el rendimiento”.
El gol que lo cambió todo
La jugada ya forma parte del archivo caliente de la temporada. El asistente en el campo levantó el banderín: fuera de juego. La celebración del City se congeló. Entró en escena el VAR, trazó líneas y determinó que Erling Haaland estaba justo en posición legal. Gol concedido. 0-1 para los de Maresca en Old Trafford.
Pero la calma duró poco. Al revisar la acción en detalle se evidenció otro ángulo: Enzo Fernandez, lanzándose al balón en una posición central, interfería con los rivales desde fuera de juego. Esa infracción no se detectó en tiempo real dentro de la sala de videoarbitraje. El organismo arbitral de la Premier League reconoció después que la decisión había sido errónea.
Maresca no dramatizó el fallo, pero sí el ruido que lo rodea. “Se sabe que hubo un error y ya está. A veces va a tu favor, a veces en tu contra. Es fútbol”, resumió el italiano, con una frase que mezcla resignación y experiencia.
Heridas antiguas con el VAR
El técnico del City, que tomó el relevo de Pep Guardiola este verano tras haber sido su asistente, no olvida otros episodios. Para él, el debate actual llega tarde si se mira la hemeroteca reciente de este mismo derbi.
“Hace tres años, cuando yo estaba aquí como asistente de Guardiola, pasó exactamente lo mismo contra el United”, recordó. “Aquel gol no fue un gol legal y nadie se disculpó. Todavía estamos esperando la disculpa por aquello”.
La referencia apunta al 2-1 sufrido por el City en enero de 2023 ante el United, un partido marcado también por una decisión de VAR muy discutida en el entorno celeste. Maresca enlaza aquel capítulo con el presente para sostener una idea clara: los errores no son nuevos, pero el foco mediático no siempre se reparte igual.
La autocrítica arbitral
Desde el cuerpo arbitral también llegaron voces. Howard Webb, máximo responsable de Pro Ref, admitió el fallo sin rodeos en el programa ‘Match Officials Mic’d Up’. Reconoció que el VAR no consideró si Enzo Fernandez estaba en fuera de juego antes de que Haaland rematara el gol del triunfo.
“Estoy realmente decepcionado con este desenlace. Todos lo estamos”, aseguró Webb. “Nadie más que los propios árbitros. Sienten un gran orgullo por lo que hacen y, obviamente, están dolidos ahora, después de haberse quedado cortos en esta situación”.
Un mensaje de contrición que no borra el error, pero sí abre una rendija de transparencia en un sistema bajo sospecha constante.
Entre el ruido y el fútbol
Maresca, sin embargo, insiste en llevar la conversación de vuelta al césped. Al esfuerzo de un equipo que defendió Old Trafford con uno menos durante más de una hora. A la capacidad de un grupo que encadenó su cuarta victoria consecutiva en la Premier League en un escenario hostil, con el marcador siempre en el alambre.
Mientras la polémica por el VAR sigue girando en bucle, el City avanza. La próxima parada es la tercera ronda de la Carabao Cup ante Norwich City, otro examen en un calendario que no concede tregua. El debate sobre las líneas y los ángulos puede durar días; el pulso por los títulos, en cambio, no espera a nadie.



