logo

Estados Unidos avanza a la final tras vencer a España en semifinal

La racha sigue viva. La hegemonía también. Estados Unidos jugará su quinta final consecutiva de la Fiba Women’s Basketball World Cup tras imponerse a una España valiente y competitiva (76-66) en Berlín, en una semifinal que solo se rompió en el último cuarto.

Durante tres periodos, el gigante estuvo incómodo. España, sin complejos, le miró a los ojos y le discutió cada posesión.

España golpea primero

El inicio fue un aviso: parcial de 13-4 para España mediado el primer cuarto, con carácter, agresividad y acierto. La defensa española colapsó la pintura, negó líneas de pase y obligó a Estados Unidos a vivir de tiros incómodos. El vigente campeón, acostumbrado a mandar desde el salto inicial, se vio obligado a remar.

Al descanso, el 39-36 reflejaba exactamente lo que se veía en la pista: una selección estadounidense atascada, lejos de su versión arrolladora, y una España que no solo resistía, sino que creía.

Conde y Martín incendian el tercer cuarto

Tras el paso por vestuarios, España dio otro paso al frente. María Conde y Iyana Martín clavaron dos triples tempranos que borraron la desventaja y encendieron la semifinal. Cada canasta española sonaba a desafío. Cada defensa, a mensaje: no habría concesiones.

Estados Unidos encontraba puntos con Breanna Stewart (16) y Kahleah Copper (13), pero no lograba escaparse. La selección española, sostenida por el talento de sus exteriores, se agarró al partido. Dos tiros libres de Martín, a 53 segundos del final del tercer cuarto, sellaron el 58-58. Todo por decidir. Un gigante mundial, en serio aprieto.

El último tirón de una campeona

Ahí apareció el oficio de las campeonas. Copper y Jackie Young (12 puntos) abrieron el último cuarto con dos canastas que cambiaron el tono del encuentro. Estados Unidos subió una marcha atrás, otra delante. Más contacto, más presión sobre el balón, más dureza en cada bloqueo.

Stewart, discreta en apariencia pero siempre influyente, empezó a castigar en las situaciones clave. Con ella al mando, la selección estadounidense estiró la renta hasta los ocho puntos con algo más de seis minutos por jugar. Ya no era solo cuestión de talento; era una cuestión de colmillo.

España siguió peleando, sin bajar los brazos, pero el margen de error se había esfumado. Cuando Young robó un balón y se fue sola hasta el aro para poner el 76-64 a 1:42 del final, la semifinal quedó sentenciada.

Una España admirable, una racha histórica

Conde e Iyana Martín terminaron con 17 puntos cada una, liderando a una España que dejó una tarjeta defensiva notable: dejó a Estados Unidos en un 40% de acierto en tiros de campo y le negó el perímetro. El conjunto norteamericano solo convirtió 3 de sus 18 intentos desde la línea de tres.

Ni siquiera la presencia de Caitlin Clark cambió el guion exterior: la estrella universitaria apenas sumó un punto y falló sus tres lanzamientos de tres.

Pero cuando un equipo encadena 35 victorias consecutivas en una Copa del Mundo, siempre encuentra un camino. Estados Unidos no pierde en el torneo desde aquella semifinal de 2006 ante Rusia. Desde entonces, todo han sido triunfos, finales y títulos.

Ahora espera Francia en la final, tras superar con autoridad a la anfitriona Alemania (86-64). Un nuevo desafío, otra oportunidad de agrandar una dinastía. Y una pregunta inevitable: ¿quién se atreverá, de verdad, a bajar a este gigante del trono mundial?