El gran examen del mercado de fichajes de la Premier League
Un verano de récords, giros de última hora y chequeras al límite ha redefinido la Premier League. Entre proyectos consolidados, reconstrucciones forzadas y algún caos autoinfligido, el mercado deja ganadores claros, dudas serias y varios clubes caminando por la cuerda floja financiera.
A continuación, el balance club por club, con la nota que le ponen los reporteros de Sky Sports.
Arsenal – Mucho dinero dentro, dos grandes ausencias fuera (8/10)
Ocho salidas de peso, ocho puntos sobre diez. La aritmética de Arsenal este verano es tan simple como contundente. Gabriel Jesus, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Christian Norgaard, Fabio Vieira, Ethan Nwaneri (cedido), Jakob Kiwior y Reiss Nelson ya no están en el vestuario. Solo Nwaneri, cedido, sigue formando parte del futuro del club.
Más de 100 millones ingresados y una masa salarial aligerada de forma notable, sobre todo con el salario de Jesus. El plan era redondo… salvo por un detalle: no llegó el extremo izquierdo que debía reemplazar a los dos que se marcharon. El sueño se llamaba Vinicius Junior o Julian Alvarez. De haber cerrado a uno de ellos, el mercado habría sido de matrícula. No ocurrió.
Arsenal, eso sí, se ganó el derecho a estar en la conversación por ese tipo de nombres. La afición está decepcionada, pero no engañada: sabe que el club lo intentó y que la pieza adecuada no apareció tras el culebrón Vinicius.
La consecuencia es clara: improvisar en banda izquierda. Mikel Arteta y la directiva creen que hay recursos internos. Christos Tzolis, pese a su titubeante actuación en Villa Park, ha dejado buenas sensaciones y ya se ha ganado al público. Eberechi Eze ha demostrado que puede rendir ahí. Noni Madueke y Bukayo Saka también pueden cambiar de banda si hace falta.
Ese movimiento abriría minutos a Max Dowman por la derecha, otra prioridad interna. Incluso hay voces que imaginan a Riccardo Calafiori unos metros más arriba, confiando en la capacidad de Arteta para reinventar roles, como hizo con Mikel Merino o Myles Lewis-Skelly.
No llegó extremo, tampoco ‘9’ nuevo. A cambio, el técnico dispone de más variantes en casi todas las demás líneas. Basta mirar el banquillo en Villa Park: profundidad real en defensa y centro del campo, con capacidad para rotar sin perder competitividad.
El gran éxito: Bruno Guimaraes y Ezri Konsa, los dos objetivos prioritarios, ya visten de rojo. El resto, Arteta tendrá que construirlo desde dentro.
Aston Villa – De campeones de Europa a reconstrucción forzada (7/10)
Aston Villa levantó la Europa League hace apenas unas semanas. Hoy, seis titulares de aquella noche ya no están: Morgan Rogers, Youri Tielemans, Ollie Watkins, Emiliano Martinez, Lucas Digne y Ezri Konsa. Ni siquiera Unai Emery habría imaginado un giro así.
La respuesta ha sido una reconstrucción con lógica: talento joven de alto potencial como Ibrahim Mbaye y Johan Manzambi, mezclado con jerarquía contrastada como Leon Goretzka y Aaron Wan-Bissaka. Nicolas Jackson, conocedor de la liga, dejó buenas sensaciones en su debut. Zion Suzuki también arrancó con nota bajo palos, mientras Taylor Harwood-Bellis reconoce que aún tiene margen de mejora pero confía en Emery para dar el salto definitivo.
El mérito del club está en cuadrar las cuentas en plena “reconstrucción no deseada”. El factor Emery invita al optimismo, pero ahora toca comprobar si todo este potencial funciona con la camiseta de Villa. El plan está trazado; falta ver si resiste el peso de la Premier.
Bournemouth – Fichar poco, retener mucho (9/10)
Bournemouth ha hecho lo contrario que en 2025. Entonces vendió piezas clave; ahora su prioridad era retenerlas. Y lo ha conseguido. Rayan, Eli Junior Kroupi y Alex Scott siguen en el proyecto.
El club tiene un modelo claro: permitir salidas, sí, pero solo tras un ciclo razonable. A Marco Rose le prometieron que no le desmontarían el equipo y han cumplido, pese al fuerte interés por sus estrellas.
Europa cambia las reglas del juego: hay que reforzar plantilla, recortar costes y cumplir con las normas de UEFA. El resultado es un mercado quirúrgico. Michele Di Gregorio llega tras ser el portero titular de Juventus. Antonio Silva, central codiciado hace no tanto por media Europa, aterriza a buen precio. Juanlu Sanchez refuerza el lateral y Alvaro Rodriguez aporta un perfil diferente arriba.
Han salido jugadores de rotación y, sobre todo, el club ha actuado con decisión y antelación. Nada de histeria de Deadline Day. Rose y la directiva verán este verano como un éxito. Ahora les toca demostrar que la estabilidad también gana partidos.
Brentford – Sangare como bandera de un mercado casi perfecto (9/10)
Brentford rozó el diez. El objetivo era claro: un mediocentro fiable alrededor del cual construir el futuro. Mamadou Sangare, por 39 millones, ya empieza a parecer una ganga. Candidato a fichaje del año, aunque la temporada apenas arranca.
El cambio más grande está en el corazón del once, pero no el único. El Hadji Malick Diouf apunta a lateral izquierdo titular en cuanto coja ritmo. Jaidon Anthony ya ha salido de inicio dos veces, Callum Wilson se perfila como suplente de lujo —si no algo más— de Igor Thiago, y Jannik Schuster da aire en el eje de la zaga mientras Sepp van den Berg se recupera.
La otra gran victoria: retener a sus hombres clave. Jordan Henderson se ha ido y su liderazgo se notará, pero siguen Thiago, Kevin Schade y Yehor Yarmoliuk, muy seguido por clubes mayores. Michael Kayode y Vitaly Janelt han renovado.
Solo un movimiento en el último día: la cesión de Jayden Meghoma a Portsmouth para que tenga minutos. Coherencia total con la filosofía del club. No hay diez porque siempre se puede mejorar, pero el listón ha quedado altísimo.
Brighton – Mucho gasto, mucho potencial, dudas en el gol (7,5/10)
Brighton ha roto su propio molde: nueve fichajes para el primer equipo y casi 170 millones invertidos. El refuerzo más sonado, Luka Vuskovic, central por el que pagaron 50 millones, cifra récord para el club.
La defensa sale claramente reforzada. En el centro del campo, la llegada in extremis de Chema Andres desde Stuttgart, internacional sub-21 con España, intenta tapar el agujero que deja Carlos Baleba rumbo a Manchester United. El joven mediocentro necesitará tiempo, pero el talento está ahí.
El gran interrogante está arriba. Se ha ido Danny Welbeck y con él una buena parte de la experiencia y los goles. La apuesta es Promise David, cedido, que deberá asumir responsabilidad inmediata.
Una noticia clave: Yankuba Minteh, pretendido por Liverpool, se queda. Con varios lesionados aún por reaparecer, Fabian Hurzeler confía en que, cuando el grupo se asiente, tenga plantilla suficiente para competir en Premier y Conference League. La estructura está; falta ver si hay gol suficiente.
Chelsea – Giro de proyecto y plantilla revolucionada (9/10)
Chelsea ha cambiado de piel. El club ha pasado de acumular talento joven a buscar también jugadores hechos para rendir ya. Las operaciones por Jordan Henderson, Emiliano Martinez y Danny Welbeck marcan un antes y un después en la estrategia desde el cambio de propiedad.
El plan no abandona el talento emergente, como demuestra la llegada de Geovany Quenda, pero reconoce la urgencia competitiva. Joao Pedro ha sido blindado con un contrato mejorado. El núcleo de la plantilla está diseñado para quedarse.
Tras una de las peores temporadas modernas del club, la marcha de Enzo Maresca dejó el proyecto en ruinas. La llegada de Xabi Alonso y el giro en el modelo de fichajes han reactivado Stamford Bridge. El 4-3 ante Brighton devolvió electricidad al estadio.
La gran mancha del verano ha sido el caso Enzo Fernandez. El ultimátum fijado para el 15 de agosto no funcionó y la incertidumbre se coló en el arranque de curso. Aun así, tres victorias en tres partidos sugieren que el vestuario ha sabido aislarse del ruido.
En lo puramente deportivo, Emiliano Martinez, Morgan Rogers y Maxence Lacroix elevan el nivel del once inicial desde el primer día. Perder a Marc Cucurella duele, pero el club ha vendido muy bien a futbolistas prescindibles como Liam Delap, Nicolas Jackson y Alejandro Garnacho.
Chelsea se confirma como un gigante del mercado. Falta la pregunta que importa: ¿podrá traducirlo en resultados de élite?
Coventry – Ambición controlada en el regreso a la élite (8/10)
Coventry ha apostado fuerte, pero con cabeza. Ha mezclado experiencia Premier con juventud proyectable. El gran salto está en la profundidad de plantilla de Frank Lampard.
Carl Rushworth regresa en propiedad tras ser clave en el ascenso. Aurele Amenda aporta físico y zancada en el centro de la defensa. Caleb Yirenkyi ilusiona en el mediocampo, donde Frank Onyeka suma bagaje Premier y Gustavo Hamer ofrece creatividad y familiaridad con el entorno.
Arriba, Taiwo Awoniyi garantiza un punto de apoyo probado en la liga. Loum Tchaouna y Sidiki Cherif añaden velocidad y margen de crecimiento.
Las dudas están en el gol. Dos derrotas sin marcar en el inicio de temporada reabren la cuestión de si el nuevo ataque tendrá pegada suficiente. Pero la plantilla es claramente más fuerte y profunda que la que logró el ascenso. Para un recién ascendido, es un golpe de autoridad sin caer en la temeridad.
Crystal Palace – Especialistas en sobrevivir a las salidas (7/10)
Palace ha perdido a dos de sus mejores hombres: Maxence Lacroix y Daniel Munoz. Aun así, el club se aferra a tres nombres que marcan el tono del proyecto: Adam Wharton, Jean-Philippe Mateta e Ismaila Sarr.
Mateta ya sabe lo que es ver frustrado un gran traspaso, cuando su pase al AC Milan se cayó en enero. Ahora podría ser él quien ayude a Sarr a gestionar el desencanto tras ver cómo se enfriaba la opción Liverpool. El francés, además, entra en su último año de contrato. ¿Otro invierno con su futuro en el aire?
El rendimiento de Sarr hasta enero dictará sentencia sobre la firmeza del club al retenerlo. Mientras tanto, Palace ha tirado de mercado inteligente, no espectacular. Axel Disasi, Dwight McNeil, Ben Chilwell y Takehiro Tomiyasu ofrecen fiabilidad Premier.
El posible diamante en bruto es Dario Osorio, de 22 años y muy bien considerado. Palace tiene historial en descubrir talentos. Honest Ahanor refuerza la zaga con proyección y Anan Khalaili apunta a heredero natural del rol de Munoz en banda.
La profundidad es mejor que en mayo, clave para afrontar otra temporada europea. Palace se ha acostumbrado a perder estrellas —Michael Olise, Eberechi Eze, Marc Guehi— y seguir compitiendo. Su verano no garantiza éxito, pero sí que el club sabe caminar en el filo.
Everton – Caos, frustración y una delantera recortada (2/10)
La nota lo dice todo. Everton ha vivido otro verano que alimenta la sensación de club a la deriva. La delantera, ya poco prolífica, se ha visto reducida a la mitad.
La secuencia es demoledora: se permite la salida de Beto a Fiorentina antes de cerrar a Folarin Balogun. El plan se derrumba, se intenta girar hacia Joshua Zirkzee y tampoco cuaja. La imagen es de improvisación y pánico.
A eso se suma la venta del talento más ilusionante, Iliman Ndiaye. Se insistió durante semanas en que el club estaba en posición de fuerza: tres años de contrato, sin necesidad de vender. Al final, traspaso por 65 millones. Multiplica por cuatro lo pagado hace dos años, pero no alcanza la cifra que habría hecho el golpe menos doloroso para la grada.
El acuerdo frustrado con Spurs, que incluía 60 millones por Ndiaye y la llegada de Richarlison por 35, agrava la sensación de desorden. Fulham también se negó a soltar a Kenny Tete sin relevo cerrado, dando una lección de prudencia que Everton no aplicó.
En paralelo, la propiedad se planteaba una oferta de 40 millones de Nottingham Forest por Harrison Armstrong mientras David Moyes pedía refuerzos. La afición está herida, avergonzada, enfadada y preocupada. Y con razón.
Han llegado Ainsley Maitland-Niles, Jack Grealish, Hayden Hackney, Christian Norgaard, Merlin Rohl, Tyrique George y Brennan Johnson. Pero el balance queda eclipsado por un hecho: el técnico vuelve a quedarse sin las herramientas necesarias.
El curso pasado faltaron un lateral derecho y un ‘9’ fiable. Esta vez, tendrá que sobrevivir hasta enero con Thierno Barry como único delantero puro. En estas condiciones, pelear por Europa sería casi un milagro. Y no debería interpretarse como fracaso no conseguirlo.
Fulham – Un proyecto agresivo que se la juega atrás (7/10)
Alvaro Arbeloa quiere un Fulham de presión alta y ritmo feroz. Eso tiene un precio: tiempo de adaptación y riesgos defensivos. El club, sobre el papel, ha apuntalado varias zonas clave.
La prioridad era un ‘9’ de nivel. Gonzalo García, fichado desde Real Madrid, ha empezado fuerte: dos goles en sus tres primeros partidos. En la medular, dos canteranos más del club blanco, Cesar Palacios y Manuel Angel, se suman a Shea Charles y Hugo Larsson. Energía, técnica y versatilidad para un centro del campo con muchas combinaciones posibles.
El gran signo de interrogación sigue en la zaga. El estilo de Arbeloa expone a sus centrales, que deben defender alto, mientras los laterales vuelan hacia adelante. En ese contexto, la llegada en el último día de David Affengruber cobra especial relevancia. Su perfil, acostumbrado a defender metros a la espalda, encaja con lo que pide el técnico.
Sorprende la ausencia total de fichajes en banda pese a las salidas de Harry Wilson y Samuel Chukwueze. Palacios ha actuado en la izquierda, pero no es extremo puro. La grada tiene motivos para estar intranquila ahí.
Aun así, el mercado de Fulham respira ambición. Ha fichado futbolistas que encajan en la idea del entrenador, no simples parches. Si Arbeloa logra equilibrar agresividad y solidez, el equipo debería mantenerse lejos del barro del descenso.
Hull – Juventud, velocidad y un dueño hiperactivo (8/10)
Hull buscaba tres cosas: ritmo, físico y calidad. Ha incorporado 18 jugadores, seis de ellos en el último día de mercado. El propietario, Acun Ilicali, ha sido protagonista en las negociaciones, vendiendo el proyecto y su ambición a cada objetivo.
La estrategia ha sido paciente, esperando el momento adecuado para cerrar primeras opciones en condiciones ventajosas. El resultado es una plantilla más profunda, con muchos futbolistas jóvenes llamados a crecer con el club. Hay riesgo, claro, pero también la posibilidad de un salto enorme si varios aciertan a la vez.
Lo importante: el bloque que logró el ascenso se mantiene. La identidad del vestuario sigue ahí, un factor clave en un año durísimo para un recién llegado a la Premier. Hull ha apostado fuerte, pero no ha roto lo que ya funcionaba.
Ipswich – Aprender del descenso para gastar mejor (9/10)
Ipswich ha firmado uno de los veranos más agresivos de la liga. Catorce llegadas, 18 salidas y unos 200 millones invertidos, coronados con Zian Flemming en el último día. El club parece haber aprendido del fracaso de 2024, cuando gastó 110 millones y acabó descendiendo.
Esta vez, el dinero se ha ido en experiencia, físico y conocimiento de la Premier, mezclados con talento que puede revalorizarse. Julio Enciso se convierte en fichaje récord. Abdul Fatawu, Emersonn y Exequiel Palacios elevan el techo creativo y ofensivo. Sasa Lukic, Issa Diop y Florentino Luis aportan bagaje en la élite, mientras Daizen Maeda suma velocidad y oficio.
La gran diferencia con hace dos años está en la profundidad. No se han limitado a reemplazar piezas; han reforzado prácticamente todas las líneas. Ahora la responsabilidad recae en Gary O’Neil: tiene que ensamblar rápido un vestuario nuevo sin frenar el buen inicio de campaña. El margen de error, con semejante inversión, es mínimo.
Leeds – Trabajo temprano y un comodín en banda (8/10)
Leeds ha vivido un Deadline Day feliz, pero su verdadero acierto llegó antes. Daniel Farke quería elevar la calidad individual en tres posiciones clave y lo ha conseguido con Harry Wilson, Tarik Muharemovic y James Trafford. Los tres mejoran el once titular.
El problema de fondo era la falta de profundidad. Nico Elvedi, Michael Zetterer y Melvin Bard empiezan a corregir ese déficit. Y, para añadir chispa, el último en llegar, Jean-Matteo Bahoya, es la apuesta de alto riesgo y alta recompensa: un extremo rapidísimo, capaz de cambiar partidos.
Si dentro de un año Bahoya ha explotado, el mercado de Leeds ganará aún más valor. Incluso sin ese plus, la directiva ha armado una plantilla con recursos suficientes para consolidarse en la Premier. El siguiente paso es estabilizarse, no sufrir.
Liverpool – Juventud, velocidad y un vacío sin Salah (7/10)
Liverpool ha cubierto varias necesidades, pero ha dejado otras abiertas. La velocidad por fuera, una urgencia tras la marcha de Mohamed Salah, se ha reforzado con Bradley Barcola y Victor Munoz. Con Cody Gakpo permaneciendo en el club tras los intentos fallidos por Yankuba Minteh e Ismaila Sarr, Andoni Iraola dispone ahora de cuatro opciones de banda, sumando al joven Rio Ngumoha.
Detrás, Ronald Araujo llega para cubrir tanto el centro de la defensa como el lateral derecho, vital ante las bajas de Joe Gomez, Conor Bradley y Giovanni Leoni. Su estilo encaja bien con Jeremy Jacquet, cerrado en invierno y ya asentado como central de futuro.
Pero el hueco de Salah, en sentido estricto, sigue sin heredero natural. Ninguno de los fichajes es un extremo derecho puro, aunque todos pueden actuar ahí. También se echa en falta otro lateral de nivel y un mediocentro posicional que habría elevado el techo del equipo.
Lo positivo: Barcola aporta estrella, Munoz parece tener la mentalidad adecuada y la pareja Jacquet–Araujo conecta rápido con la grada. La edad media de los fichajes de los dos últimos veranos ronda los 22 años. Lucca Brughmans y Djylian N’Guessan, ambos de 18, se incorporarán de lleno la próxima temporada.
El proyecto mira al futuro, pero la sensación es que, con un par de movimientos más, el presente podría haber sido mucho más poderoso.
Manchester City – Adiós a Rodri, hola a un centro del campo de 300 millones (8/10)
Perder al mejor jugador del último Mundial, Rodri, rumbo a Barcelona, parecería motivo para suspender cualquier mercado. City, sin embargo, ha reaccionado con fuerza en el tramo final.
Enzo Fernandez se llevó todos los focos en un Deadline Day en el que el club batió su récord de traspaso por segunda vez este verano. Se unirá a Elliot Anderson y Ayyoub Bouaddi en un mediocampo nuevo, valorado en unos 300 millones, que muchos en Europa mirarán con envidia.
Desde dentro del club insisten: la plantilla es mejor que hace un año. Las ventas de Savio, Omar Marmoush, Nico Gonzalez, Tijjani Reijnders, Nathan Ake y James Trafford han financiado la llegada de Iliman Ndiaye y Allan para el frente de ataque.
Enzo Maresca ya tiene las piezas para su revolución. La pregunta es evidente: ¿bastará para seguir marcando el paso en la lucha por el título?
Manchester United – Un nuevo centro del campo, viejos problemas en el lateral (7/10)
United entró al verano con una prioridad clara: reconstruir el mediocampo. Tres fichajes y unos 155 millones después, el objetivo está cumplido. Andrey Santos, Youri Tielemans y Carlos Baleba se suman a Kobbie Mainoo para ofrecer a Michael Carrick múltiples combinaciones.
La carencia está en el lateral izquierdo. No llegó nadie para esa posición, pero el club confía en soluciones internas. Noussair Mazraoui ya ha rendido ahí con Marruecos en el Mundial y Diogo Dalot también puede adaptarse.
El plan de salidas no se cumplió. Joshua Zirkzee, Manuel Ugarte y Marcus Rashford siguen en la plantilla, lo que limitó el margen para reforzar otras zonas. Paradójicamente, si Rashford mantiene el nivel de este arranque, Carrick puede sentir que tiene un “nuevo fichaje” sin haber pasado por el mercado.
United no ha hecho un verano brillante, pero sí uno funcional: ha resuelto su principal problema y ha asumido que no podía hacerlo todo a la vez.
Newcastle – De posible desastre a golpe de ambición (8/10)
El verano de Newcastle empezó con tropiezos y amenazas de descalabro. Terminó con Matias Fernandez-Pardo como octavo fichaje y la sensación de haber enderezado el rumbo.
Cuatro de esas ocho incorporaciones —Lukas Hornicek, Amar Dedic, Nico Gonzalez y el propio Fernandez-Pardo— apuntan al once titular. Los otros cuatro, Sean Steur, Aladji Bamba, Bazoumana Toure y Ewan Jaouen, son apuestas a futuro: jóvenes, verdes, pero con margen enorme.
El balance económico es significativo: 262 millones gastados, 245 ingresados por Sandro Tonali, Bruno Guimaraes y Anthony Gordon. La plantilla es más joven y más profunda, pero los 101 millones invertidos en Gonzalez y Fernandez-Pardo marcan el tono del proyecto: ambición sin complejos.
Las buenas actuaciones de Anthony Elanga y Yoane Wissa, fichados el verano anterior por 110 millones, refuerzan la sensación de que el equipo ha sumado “dos fichajes más” sin pasar por la oficina. Newcastle quería evitar un mercado traumático. Lo ha conseguido con nota.
Nottingham Forest – Primer verano sólido de la era Glasner (7,5/10)
Oliver Glasner pidió piezas muy concretas. Un ‘9’ físico con margen de mejora: Liam Delap. Un carrilero titular: reencuentro con Daniel Munoz. Un central de su gusto: Ousmane Diomande. Y, de nuevo, un viejo conocido en el mediocampo: Xaver Schlager, al que ya dirigió en Wolfsburg.
El único borrón es no haber encontrado un sustituto joven y dinámico para Elliot Anderson en la medular. La buena noticia es que Manchester City pagó bien por él. Forest ha respondido a su nuevo entrenador con coherencia. Falta comprobar si basta para estabilizarse en mitad de tabla.
Sunderland – Un fichaje de aeropuerto y un verano de retención (7/10)
Sunderland persiguió un extremo todo el verano y lo encontró en el último suspiro. Malick Fofana no era la primera opción, pero la lista se fue acortando hasta que el jugador de Lyon se convirtió en la mejor alternativa a menos de 24 horas del cierre.
Lo que siguió fue un culebrón de aeropuerto: pugna con Crystal Palace en Lyon, intervención directa del dueño, Kyril Louis-Dreyfus, y más dinero sobre la mesa para cerrar la operación. Con ese esfuerzo, Fofana está obligado a ser titular desde ya.
También debe serlo Dayann Methalie, fichaje importante del verano. Pero la verdadera victoria de Sunderland ha sido retener a sus pilares: Granit Xhaka, Brian Brobbey y Noah Sadiki siguen en el Stadium of Light. El club ha protegido su columna vertebral y ha añadido calidad en los costados. No es poco.
Tottenham – Dinero sin miedo, dudas en el valor real (7/10)
Compromiso inversor: 10/10. Evaluación individual de los fichajes: mucho más discutible. Tottenham ha gastado como nunca, cumpliendo la promesa de respaldar a Roberto De Zerbi, pero con la sensación de haber pagado sobreprecio en varios casos.
El verano empezó con fuerza. Mateus Fernandes llegó tras imponerse a Manchester United, y la firma de Sandro Tonali parecía impensable hace no tanto para los ‘Spurs’. De Zerbi ha tenido mano libre para remodelar el equipo, como demuestra el pago de unos 50 millones por Jan Paul van Hecke, que entraba en su último año de contrato. Una operación impensable en la antigua Tottenham.
La defensa y el centro del campo han sido retocados, pero el gran problema del curso pasado estaba arriba. Tras un año de persecución, Savio firmó por fin, acompañado por Omar Marmoush, lo que encendió la ilusión en la grada.
De Zerbi reclamó un último gran fichaje. El objetivo parecía ser Cody Gakpo, pero la entrada de Manchester City en la puja hizo imposible su llegada. Después de una derrota dolorosa ante Newcastle, los aficionados se despertaron con un nuevo bombazo: acuerdo con Everton por Iliman Ndiaye, con Richarlison en la operación inversa. Un futbolista capaz de levantar al estadio. Pero Ndiaye eligió a City y Richarlison criticó públicamente al club.
El giro final llevó a Tottenham a llamar a la puerta de Chelsea por Mykhailo Mudryk y Tosin Adarabioyo. El aterrizaje de Mudryk simboliza el respaldo total de la directiva y el departamento de scouting a De Zerbi. Que Spurs y Chelsea hagan negocios ya dice mucho de cómo han cambiado las reglas del juego.
Mudryk es una apuesta de alto riesgo: casi dos años sin competir de verdad. Si De Zerbi logra rescatar al jugador que deslumbró en su día, el movimiento puede ser brillante. Si no, será otro capítulo caro en la montaña rusa de Tottenham.
El mercado ha terminado. Los cheques están firmados. Ahora, la Premier decidirá quién ha invertido y quién, simplemente, ha gastado.




