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Final soñada: Estados Unidos vs Francia en la FIBA Women’s World Cup

No hay sorpresa. No la hubo en París y no la hay ahora en Berlín. La final de la FIBA Women’s World Cup enfrenta, otra vez, a Team USA y a Francia, este domingo 13 de septiembre en la Berlin Arena. Es el mismo duelo que decidió el oro olímpico en 2024, aquel 67-66 agónico que todavía escuece en Francia y que en Estados Unidos se recuerda como un aviso: la brecha ya no es tan grande.

Esta vez, el premio es otro, pero el peso es similar. Estados Unidos persigue su quinto título mundial consecutivo y el duodécimo de su historia. Francia, en cambio, pisa por primera vez una final de este torneo y llega con la sensación de estar ante una puerta que se abre una vez en una generación.

El estándar de Estados Unidos

Dentro del vestuario estadounidense, nadie habla de sorpresa ni de épica. Hablan de norma. De estándar.

“Este es nuestro estándar aquí con Team USA. Todo lo que hacemos va a dictar lo que pase en el partido de mañana”, subrayó Breanna Stewart, una de las voces de referencia del grupo y que promedia 11 puntos en el torneo. No es una frase vacía: el equipo ha transitado el campeonato con la naturalidad de quien está acostumbrado a vivir en finales.

Stewart sabe que el contexto no es uno más. “Va a haber un montón de emociones en este partido… el equipo que regule eso y lo maneje mejor tendrá la ventaja”, añadió. Ahí, en la gestión de los nervios, Estados Unidos suele sentirse en casa. Llega a otra final, otra vez con la etiqueta de favorito, otra vez con la presión de no fallar.

El camino hasta Berlín lo refleja: victorias contundentes ante China (94-61), Czechia (105-64) y Hungría (108-56), un duelo más áspero ante Italia (55-52) y una semifinal trabajada frente a España (77-67). No ha sido un paseo, pero sí una demostración de fondo de armario y capacidad para responder cuando el partido se encoge.

Francia, sin red y sin miedo

En el otro lado, Francia se instala en un papel que le sienta bien: el de equipo que no tiene nada que perder. Lo dice sin rodeos Marine Johannes, segunda máxima anotadora del equipo por detrás de Gabby Williams: “Si soy honesta, no tenemos nada que perder”.

No es una pose, es una declaración de intenciones. Johannes no esconde el respeto: “Sabemos que son un gran equipo. Han ganado cada World Cup durante años y años. Son realmente talentosas. Todos lo sabemos”. Las francesas, muchas de ellas acostumbradas a medirse a estas estrellas en la W, no se dejan intimidar por los nombres ni por el palmarés.

“Sabemos lo buenas que son, pero al final es un partido, nada que perder. Vamos a jugar duro y veremos qué pasa”, remata Johannes. Un encuentro. Cuarenta minutos. Para Francia, la final no es solo un desafío deportivo; es la oportunidad de romper dos rachas a la vez: la hegemonía mundial de Estados Unidos y la suya propia de aspirante eterna.

En París, en aquellos Juegos de 2024, Francia ya estuvo a un punto de frenar la racha de ocho oros olímpicos consecutivos de Estados Unidos. Ahora, en Berlín, se planta en su primera final mundial con la opción de cortar otra secuencia histórica: cuatro títulos seguidos de las estadounidenses, camino del quinto.

Un déjà vu con más en juego

La sensación de déjà vu es inevitable. Mismo cruce, mismo escenario emocional, distinto torneo. En París, el ambiente era el de un país entero empujando a su selección. En Berlín, el contexto es más neutro, pero el recuerdo del 67-66 sigue vivo. Francia sabe que puede llevar a Estados Unidos al límite. Estados Unidos sabe que no puede conceder ni un centímetro.

La cita está marcada: domingo 13 de septiembre, 14:00 ET (11:00 PT), en la Berlin Arena. Un escenario grande para una historia que ya tiene capítulos escritos, pero que esta vez puede cambiar de guion.

Estados Unidos defiende una dinastía. Francia persigue su primer título mundial. Una selección busca confirmar su estándar; la otra, dinamitarlo. La pregunta ya no es quién llega como favorito. La pregunta es si alguien, por fin, se atreverá a destronar a Team USA en el mayor escenario posible.