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Florian Wirtz y la presión en Liverpool: Robert Huth alerta sobre su futuro

Robert Huth no se anduvo con rodeos. El excentral, campeón de la Premier League con Leicester City y con 322 partidos en la élite inglesa a sus espaldas, ve muy negro el presente y el futuro inmediato de Florian Wirtz en Liverpool.

“Me cuesta mucho ver cómo esto todavía puede darse la vuelta”, lanzó en el pódcast In The Mixer de All Out Football al analizar la situación del alemán en Anfield. Un juicio duro, respaldado por la experiencia de quien sabe exactamente qué exige la liga inglesa.

Un fichaje de 125 millones que aún no despega

Liverpool apostó fuerte por Wirtz. En 2025 desembolsó una base de 125 millones de euros a Bayer Leverkusen para llevarse a Inglaterra a uno de los grandes talentos del fútbol europeo. La operación llegaba con una etiqueta clara: estrella inmediata.

La realidad, de momento, va por otro camino.

Su primera temporada en Anfield fue irregular. Dejó destellos, momentos en los que se intuía al playmaker fino y creativo que deslumbró en la Bundesliga, pero no logró sostener ese nivel ni acercarse a las expectativas que genera un traspaso de ese calibre.

Con la llegada de Andoni Iraola al banquillo, el plan es evidente: relanzar a Wirtz en su segundo año, darle un contexto que le permita dar, por fin, el salto definitivo. El club necesita que el fichaje se justifique en el césped. Y pronto.

Huth apunta al físico y al lenguaje corporal

Huth, que disputó 19 partidos con la selección alemana y jugó el Mundial de 2006 en casa, no cuestiona el talento de Wirtz, pero sí su encaje en la Premier.

“Aunque es obviamente un buen jugador”, concede, el exdefensa cree que el salto puede ser demasiado grande desde el punto de vista físico: “Tiene problemas reales con su físico”, advirtió.

Su mirada se detuvo especialmente en el estreno liguero del Liverpool esta temporada, el 2-2 ante Newcastle United. Ahí, Huth no solo vio dificultades en el duelo y el ritmo, sino algo que en Inglaterra se castiga sin piedad: la actitud.

“Su lenguaje corporal también es un poco pobre”, criticó al valorar el partido del mediapunta. Para él, no se trata solo de perder balones o no marcar diferencias, sino de lo que transmite Wirtz cuando las cosas no salen.

Huth va más allá y pone plazos. No ve una reacción rápida ni una adaptación a corto plazo. “Por Navidad probablemente buscarán moverlo si no mejora, porque se ha convertido en un problema caro para Liverpool”, sentenció. Una frase que pesa como una losa sobre un jugador de 23 años que apenas empieza su segundo curso en Inglaterra.

La respuesta de Wirtz: “He mejorado en casi todo”

El propio Wirtz no comparte ese diagnóstico tan sombrío. En una entrevista reciente con RTL y Sky, el internacional alemán defendió su evolución y, de paso, respondió a voces como la de Huth.

“Diría que he mejorado en casi todas las áreas. Definitivamente en lo que respecta a mi nivel físico”, aseguró. Para él, el día a día en Liverpool le está empujando hacia arriba.

“También en los entrenamientos tengo que exigirme casi hasta mis límites cada día, simplemente porque aquí hay jugadores que también se entregan al máximo en cada sesión y tienen ese tipo de calidad. Tú mismo tienes que estar a un buen nivel”, explicó.

Wirtz ve el entorno de Anfield como un acelerador, no como una trampa. Siente que el cuerpo le responde mejor, que su juego se adapta poco a poco al impacto y la intensidad de la Premier. Su discurso choca de frente con el escepticismo de Huth, pero refleja algo clave: el alemán no se ve superado por el reto.

Entre la presión del mercado y el juicio de la grada

La ecuación es sencilla y cruel: 125 millones de euros no compran tiempo. Compran rendimiento. Y en la Premier, el margen de paciencia es mínimo, sobre todo para un fichaje de este calibre.

Wirtz pelea contra varios frentes a la vez. Contra la comparación inevitable con su versión de Leverkusen. Contra el físico de una liga que no perdona ni un duelo. Contra la narrativa de que se ha convertido en un “problema caro”.

Huth ha puesto palabras a lo que muchos ya murmuran: si el rendimiento no despega, Liverpool podría escuchar ofertas mucho antes de lo previsto. No habló de una salida segura, pero sí de una posibilidad real si el nivel no sube de forma clara de aquí a diciembre.

La pelota, ahora mismo, está en los pies de Wirtz. Y en el tablero táctico de Andoni Iraola, que debe encontrar la zona del campo, los socios y el contexto en el que el alemán deje de ser un expediente pendiente y se convierta en el jugador determinante que el club creyó fichar.

Porque si algo ha dejado claro este arranque de temporada es que el margen de error se ha acabado. La próxima vez que Wirtz pise Anfield, no solo jugará contra el rival. Jugará contra el reloj. Y contra el juicio de una Premier que rara vez concede segundas oportunidades.