Floyd Samba brilla en su debut y el City derrota al Norwich 5-0
El Etihad Stadium asistió a una de esas noches que se quedan grabadas. Manchester City, vigente campeón de la Carabao Cup, pasó por encima de Norwich con un 5-0 rotundo, pero el marcador contó solo una parte de la historia. La otra la escribió un chico de 17 años: Floyd Samba.
Samba irrumpe en escena
Minuto 29. Centro al área, carrera inteligente, cabezazo en plancha y el balón besando la red. Samba se lanzó al suelo para conectar un remate que abrió el marcador y encendió al Etihad. Debut, primer disparo real, primer gol. Todo delante de la mirada orgullosa de su padre en la grada.
El golpe descolocó a Norwich. Tres minutos después, la herida se agrandó. Ayyoub Bouaddi filtró un pase preciso y Rayan Cherki, frío en el área, cruzó el balón al rincón bajo para el 2-0. Manchester City, con diez cambios en el once, ya jugaba con una autoridad insultante.
Samba pudo firmar el doblete incluso antes del descanso. En el minuto 39 se lanzó al espacio, controló y encaró área, pero Bruno Alves apareció a tiempo con una entrada salvadora. Fue el único momento de respiro para una zaga visitante desbordada.
Allan se suma a la fiesta
Tras el descanso, el guion no cambió. Norwich aguantaba el tipo en lo estructural, como luego subrayaría Philippe Clement, pero cada pérdida se convertía en una amenaza. Y la amenaza se hizo gol nada más arrancar la segunda parte.
En el 48, Allan, otro debutante, recogió la pelota en la frontal, bailó entre camisetas amarillas y soltó un disparo raso, seco, ajustado al palo. Gol y celebración contenida, pero el mensaje era claro: también él había venido para quedarse. Ya había dado la asistencia en el 1-0 y redondeaba la noche con una actuación completa en su primera titularidad.
En la banda, Enzo Maresca observaba satisfecho. Había rotado de forma masiva, pero su equipo mantenía la misma idea, la misma agresividad con balón. Norwich, ordenado durante los primeros 20 minutos, empezaba a pagar cada desajuste.
El segundo de Samba, la joya de la noche
El 3-0 no apagó a Samba. Lo encendió. El chico olió sangre y se movió entre líneas como un veterano. En el 54 llegó la obra más estética de la noche. Control, pausa, mirada al portero y un golpeo curvado, perfecto, directo a la esquina inferior derecha. Un disparo limpio, de delantero que entiende los tiempos del área.
Maresca, después, fue claro: no solo fueron los dos goles, fue “toda la actuación”. Recordó que Samba no ha jugado demasiado como nueve y que el cuerpo técnico había probado esa posición en los últimos partidos. La respuesta del chico fue una exhibición de instinto y calma.
Norwich intentó agarrarse al partido con alguna transición aislada. Clement insistió en que su equipo tuvo “buenas oportunidades” y que el tanto anulado por fuera de juego a Mohamed Toure podía haber maquillado el resultado. Pero la realidad es que los visitantes se marcharon sin un solo disparo a puerta contabilizado.
McAidoo cierra la goleada y el Etihad aplaude a los nuevos
Con el choque completamente roto, Samba siguió repartiendo. En el minuto 68 habilitó a Ryan McAidoo con un pase filtrado que mereció acabar en gol, pero Daniel Grimshaw respondió con una gran parada. Norwich se sostuvo solo por momentos aislados de su portero.
El intento de reacción visitante llegó en el 74. Toure definió bien para lo que parecía el 4-1, un pequeño consuelo. La bandera levantada cortó la celebración: fuera de juego y la noche volvía a teñirse de celeste.
Ya en el 90, McAidoo encontró por fin su premio. Otro desmarque, otro golpeo cruzado y el 5-0 definitivo. Un resultado que reflejó la diferencia de pegada: cinco goles con solo seis tiros a puerta. Eficacia brutal.
Clement no escondió el golpe: “Es duro encajar cinco goles con solo seis tiros a puerta en contra. No son buenas estadísticas”. Habló de “ingenuidad” en los dos primeros tantos, de decisiones erróneas en el último tercio, pero también de “buenas lecciones” y actuaciones individuales rescatables. Palabras de entrenador que sabe que su equipo, pese al plan inicial, se vio superado en cuanto el City subió una marcha.
El efecto Maresca y un mensaje para la temporada
Desde la banda, Maresca sigue construyendo su propia versión de Manchester City. Seis partidos oficiales, seis victorias. Diez cambios respecto al once habitual y una goleada que no admite matices. Un “statement”, una declaración de intenciones, como ya se escucha en Inglaterra.
El técnico italiano insistió en la profesionalidad de sus jugadores en un duelo que, sobre el papel, podía invitar a la relajación. No ocurrió. El equipo fue serio, agresivo y hambriento. Allan completó 90 minutos en su primera noche grande en el fútbol inglés, marcó, asistió y se ganó una frase clara de su entrenador: la adaptación a las competiciones inglesas es distinta a Sudamérica, pero noches así aceleran el proceso.
Maresca lo dejó caer sin rodeos: quienes brillaron en la Carabao Cup tendrán minutos en Premier League y Champions League. No son solo parches para la copa. Son piezas reales de la rotación.
El City ya está en cuarta ronda, donde recibirá a Brighton en el Etihad. Antes, llegará Sunderland en liga y la posibilidad de estirar a siete este arranque perfecto. Samba, Allan, McAidoo y compañía ya han llamado a la puerta.
La cuestión ahora es sencilla y, a la vez, enorme: ¿hasta dónde puede llegar este Manchester City si sus chicos irrumpen con tanta fuerza desde el primer día?



