El futuro de JJ Gabriel y la situación de Carrick en Manchester United
Manchester United vive días agitados lejos del césped. Mientras el club intenta retener a una de sus joyas más prometedoras, la figura de Michael Carrick se discute en los despachos y Harry Maguire recibe un mensaje contundente desde la selección inglesa. Todo a la vez. Todo en medio de un arranque de temporada pobre y un proyecto que aún no encuentra estabilidad.
JJ Gabriel, rumbo a España… por una compensación mínima
El caso de JJ Gabriel es un golpe directo al orgullo de la academia de United. El atacante de 15 años, seguido de cerca por Real Madrid y Barcelona, ha dado el primer paso para marcharse de Old Trafford.
El joven envió esta semana una notificación formal al club solicitando la cancelación inmediata de su registro para convertirse en agente libre. Un movimiento calculado. Y, sobre todo, muy doloroso para United.
Según la información de Graeme Bailey, Gabriel ya ha mantenido conversaciones con Barcelona y Real Madrid. Las fuentes consultadas las describen como “positivas”. Traducido al lenguaje del mercado: el jugador está más fuera que dentro.
El golpe económico, además, será mínimo. De acuerdo con The Daily Mail, si Gabriel termina firmando por uno de los dos gigantes de LaLiga, Manchester United solo recibiría una compensación en torno a las 300.000 libras. Una cifra modesta para un talento que el club llevaba tiempo puliendo.
La clave está en su pasaporte. Gabriel es irlandés y, cuando cumpla 16 años el próximo 6 de octubre, tendrá vía libre para salir al extranjero. El reloj corre a favor de Madrid y Barça, y en contra de un United que ve cómo otro talento precoz puede escapar por la puerta de atrás.
Wilcox se la juega con Carrick
Mientras tanto, el foco interno se posa sobre el banquillo. El 17 de septiembre, Graeme Bailey adelantó que la cúpula de Manchester United ha decidido mantener a Michael Carrick como entrenador. Al menos por ahora.
Los nuevos copropietarios, INEOS, no contemplan un despido inmediato pese a un inicio de Premier League muy pobre: solo cuatro puntos en cuatro jornadas. A eso se suma la eliminación en casa, en Old Trafford, ante Brighton and Hove Albion en la Copa de la Liga. Un escenario que, en otros tiempos, habría encendido todas las alarmas.
Dentro del club, la figura clave es Jason Wilcox. El director de fútbol respalda con firmeza a Carrick. Según el conocido aficionado, presentador y youtuber Mark Goldbridge, que cuenta con más de 1,1 millones de seguidores en X, Wilcox defiende internamente que United debe sostener la apuesta por el técnico a largo plazo.
Pero no todos en la sala de juntas piensan igual.
Goldbridge escribió en X a las 9:03 del 18 de septiembre que hay alguien en el consejo que no está convencido por Carrick. Y apuntó directamente a Wilcox como su gran valedor, al tiempo que cuestionaba su propia continuidad en el cargo. En sus palabras, todo lo que ha tocado el director de fútbol desde su llegada en abril de 2024 “ha sido catastrófico”, recordando que ya ha estado al frente de las destituciones de Erik ten Hag y Ruben Amorim.
El rol de Wilcox es claro: estar cerca del día a día, del entrenamiento, del cuerpo técnico, y apoyar tanto en la parcela deportiva como en la de fichajes. Pero su influencia es tan grande que, a ojos de parte de la afición, se ha convertido en una figura tan expuesta como el propio entrenador.
Carrick, de momento, se mantiene. Respaldado por Wilcox, cuestionado por al menos una voz en el consejo y observado con lupa por una grada que ya ha visto demasiados proyectos caerse a mitad de camino.
Tuchel marca distancia con Maguire
Lejos de Manchester, otro capítulo incómodo se desarrolla alrededor de Harry Maguire. El central no entra en los planes de Thomas Tuchel para la selección inglesa de cara al Mundial de 2026 y tampoco figura en la última lista para los parones internacionales de septiembre y octubre.
Maguire no escondió su frustración al quedarse fuera de la convocatoria para la fase final del Mundial. Lo dijo en público. Y Tuchel no lo ha olvidado.
Preguntado por si la reacción del defensa dificultaba un posible regreso a la selección, el seleccionador fue claro, según recoge The Mirror: “No ayuda. No ayuda”. Sin rodeos. Después matizó que no es alguien que guarde rencor “de por vida” y que puede olvidar rápido, pero dejó claro que no le gustó nada aquella reacción. Y que, a día de hoy, no le beneficia en absoluto.
Para Maguire, el mensaje es nítido: su situación en el club ya es complicada y su margen de maniobra con la selección se ha estrechado todavía más. Cada error pesa el doble. Cada declaración, también.
Manchester United encara las próximas semanas con tres frentes abiertos: retener —o perder— a un talento que puede volar a LaLiga por una cifra irrisoria, sostener a un entrenador bajo sospecha interna y externa, y gestionar el ruido que rodea a uno de sus defensores más mediáticos. La temporada apenas ha empezado, pero la sensación es inequívoca: en Old Trafford ya se juega mucho más que tres puntos por jornada.




