Hadj Moussa regresa a la convocatoria del Feyenoord para el Camp Nou
Feyenoord viaja a Barcelona con la tormenta interna, al menos de puertas afuera, resuelta. Giovanni van Bronckhorst confirmó que el club ha dado carpetazo al caso Anis Hadj Moussa y que el extremo argelino entra en la convocatoria para el estreno de la Champions League ante Barcelona en el Camp Nou.
Hace apenas unos días, el escenario era muy distinto. Hadj Moussa se quedó fuera del partido de liga contra NEC tras llegar tarde en dos ocasiones. Van Bronckhorst fue tajante entonces: la cabeza del jugador no estaba en el fútbol.
El motivo estaba lejos de Róterdam. Una oferta millonaria desde Arabia Saudí, procedente de Al-Ittihad, había agitado al vestuario. La propuesta prometía un traspaso de alto calibre, pero se vino abajo cuando el club saudí no presentó la garantía bancaria exigida. El sueño dorado se evaporó en los despachos.
Ahí empezó el problema. Y ahí también empezó la solución.
El discurso en el césped
En la rueda de prensa previa al duelo en España, Van Bronckhorst detalló cómo el jugador se ganó el camino de vuelta al grupo. Nada de comunicados fríos ni mensajes filtrados: Hadj Moussa habló cara a cara con sus compañeros en el entrenamiento del martes.
El técnico no maquilló lo ocurrido. Consideró “inaceptables” las decisiones del futbolista en los días de partido. Pero subrayó con la misma firmeza la reacción del argelino una vez cerrado el mercado.
La escena, según relató, tuvo lugar sobre el césped. Hadj Moussa se plantó ante el vestuario y tomó la palabra. Hubo momentos serios, alguna risa que rompió la tensión y, sobre todo, la sensación de que el grupo necesitaba ese gesto para pasar página. Una catarsis breve, directa, futbolera.
Van Bronckhorst insistió en que, tras las conversaciones internas del domingo, plantilla y cuerpo técnico avanzan en la misma dirección. El perdón no fue gratuito: vino acompañado de autocrítica y de un compromiso claro antes de un partido que no admite distracciones.
De casi salir a partido clave
El giro es notable. De estar con la cabeza en un contrato saudí a convertirse de nuevo en pieza clave para una noche grande. El entrenador no lo esconde: considera a Hadj Moussa un jugador capaz de decidir partidos de alto nivel. Y el Camp Nou, en un estreno de fase de grupos, es exactamente ese escenario.
“Cuando el acuerdo se cayó, pasó página”, explicó Van Bronckhorst. El mensaje es evidente: se acabaron las dudas, ahora le toca hablar con los pies. No hay mejor escaparate.
El internacional argelino ha retomado los entrenamientos con normalidad y llega en condiciones de participar ante el gigante español. No hay garantías de titularidad, pero sí una puerta abierta a minutos importantes en un contexto que pondrá a prueba tanto su talento como su carácter después de una semana convulsa.
Un debutante y una ausencia
No todo gira alrededor de Hadj Moussa. En la lista que viaja a España aparece también Jerayno Schaken, joven de 17 años que se estrena en una convocatoria europea. Un guiño al futuro en medio de la presión del presente.
En el lado opuesto, Reiss Nelson se queda fuera por lesión, un contratiempo que reduce las opciones en banda y, de paso, aumenta el peso específico de Hadj Moussa en los planes ofensivos de Van Bronckhorst.
Feyenoord aterriza en Barcelona con la confianza que da la reciente victoria liguera ante NEC y con la intención de trasladar esa inercia al escaparate continental. El objetivo es simple y exigente: firmar una puesta en escena sólida en el arranque de la fase de grupos, sin que los episodios extradeportivos vuelvan a marcar la agenda.
El ruido del mercado ya quedó atrás. Ahora, en el Camp Nou, la pregunta es otra: ¿está Hadj Moussa preparado para que se hable solo de su fútbol?




