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Harry Kane y el Balón de Oro: ¿Romperá 25 años de espera?

Durante décadas, el Balón de Oro ha rozado a Inglaterra sin entregarse del todo. Una lista de nombres ilustres lo demuestra: Billy Wright, Duncan Edwards, Johnny Haynes, Jimmy Greaves, Bobby Moore, Gary Lineker, Alan Shearer, David Beckham, Frank Lampard, Steven Gerrard, Jude Bellingham. Todos en el podio. Ninguno con el trofeo entre las manos.

Mientras tanto, el premio vivió bajo un dominio casi absoluto. Lionel Messi y Cristiano Ronaldo levantaron 13 Balones de Oro entre los dos en un lapso de 15 años, una dinastía que convirtió la gala en un duelo recurrente. El argentino llevó el listón a un lugar casi inalcanzable con ocho coronas y una colección de récords que parecía cerrar la puerta a cualquiera que quisiera asomarse.

Esa era terminó. El trono está otra vez desocupado, abierto a nuevas jerarquías. En las dos últimas ediciones, Rodri y Ousmane Dembélé han simbolizado ese relevo, irrumpiendo en las votaciones tras conquistar Mundial y Champions League en 2026. Ambos repiten como candidatos, pero el ambiente alrededor del premio respira a cambio de guardia definitivo. Se espera otro ganador inédito.

En ese escenario aparecen Kylian Mbappé, Lamine Yamal, Michael Olise, Khvicha Kvaratskhelia. Todos con argumentos. Todos con brillo propio. Sin embargo, el favorito tiene acento inglés y área propia: Harry Kane.

El delantero del Bayern firmó una temporada que rompe moldes: 61 goles con el club bávaro, 12 más con la selección inglesa. Campeón de la Bundesliga por segunda vez. Números que hasta hace poco solo se asociaban a los dos gigantes de siempre. Números de Balón de Oro.

Han pasado 25 años desde que un inglés alzó el trofeo por última vez. Michael Owen, aquel joven que electrizó Europa en 2001 y que ahora ejerce como embajador de Casino.org, lo recuerda con perspectiva y cierta impaciencia generacional. Consultado por GOAL sobre si Inglaterra tendría que esperar tanto para ver a otro compatriota coronado, respondió con firmeza: no debería.

“Solo somos cuatro los que lo hemos ganado en toda la historia”, recordó. “¿Qué son, 75 años? Sale a casi uno cada 20 años. Ya hemos sobrepasado esa media, porque han pasado 25 desde que yo lo gané. Obviamente, Harry tiene una buena oportunidad. Creo que es un año bastante abierto, pero Kane tiene una gran opción de ganarlo. Sería un logro fabuloso si lo consigue”.

Esos cuatro nombres forman un club exclusivo. Stanley Matthews inauguró el palmarés en 1956. Bobby Charlton lo levantó tras ser campeón del mundo. Kevin Keegan encadenó dos ediciones seguidas, 1978 y 1979. Y, por ahora, la puerta se cerró con Owen. Kane quiere empujarla de nuevo.

El capitán de Inglaterra no esconde lo que supondría entrar en esa lista. En declaraciones a TNT Sports, recordó su propio camino, casi como si aún le costara creer la dimensión que ha alcanzado: “No hace tanto, yo era ese aficionado que soñaba con ser futbolista profesional, y ahora estoy aquí, ganando premios. El Balón de Oro es lo mismo”.

Kane sabe que, tras el pitido final de la temporada, ya no depende de él. “Ahora está fuera de mis manos, depende de los votantes y de la gente que decide”, admitió. “La temporada que hice fue, de lejos, la mejor de mi carrera. Tendremos que esperar. Es raro, porque ya estoy centrado en esta temporada y en la siguiente. ¿Puedo ser mejor? ¿Puedo mejorar? Pero también quiero apreciar lo que hice”.

En el debate entra algo más que estadísticas. Entra la naturaleza misma del fútbol. Kane lo asume con naturalidad: “Hay tantas opiniones, tantos argumentos para distintos jugadores… A uno le gusta este porque es rápido, a otro porque tiene gran inteligencia, a otro por su definición. Eso hace especial al fútbol, todos esos debates, y el Balón de Oro es uno de ellos. Estoy feliz de estar en la pelea. Ahora toca esperar”.

Los números, eso sí, hablan por él con una contundencia que no admite matices. Sus 73 goles entre club y selección superan cualquier registro individual de Cristiano Ronaldo en una sola campaña, cuyo techo se quedó en 69. Solo Messi, con una temporada de 82 tantos, ha ido más allá. Kane define esos registros como “ridículos”. El adjetivo encaja.

La pregunta es si bastará. Si esa producción demoledora, unida a títulos de peso, inclinará el voto de periodistas, capitanes y seleccionadores hacia el ‘9’ inglés. Si el impacto de Mbappé, el desparpajo generacional de Lamine Yamal, la creatividad de Olise o el magnetismo de Kvaratskhelia serán suficientes para discutirle la corona.

La respuesta llegará el 26 de octubre, en el London Palladium Theatre. Ese día, Inglaterra sabrá si su capitán rompe un cuarto de siglo de espera y devuelve al país que inventó el juego a la cúspide individual del fútbol mundial. O si la cuenta atrás hacia el próximo Balón de Oro inglés vuelve a empezar desde cero.