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India U-19 logra 182/6 en T20 recortado contra Australia

El primer duelo juvenil entre India U-19 y Australia U-19 en el Niranjan Shah Stadium terminó siendo menos un partido de 50 overs y más una carrera contra el reloj, las nubes y el corte horario. Ganó el cricket. Y, en los últimos 10 overs, lo ganó India con un vendaval de golpes.

Lo que debía ser un Youth ODI se encogió hasta convertirse en un T20 tras horas de lluvia, inspecciones de campo y miradas nerviosas al cielo. Cuando por fin se despejó el camino, India aprovechó el privilegio de batear primero y cerró con 182/6 en 20 overs, un total robusto para un equipo juvenil que pasó del freno de mano al acelerador a fondo en cuestión de minutos.

De la espera eterna al arranque frenético

Desde primera hora, Rajkot fue un gris interminable. Lluvia constante, charcos cerca del círculo de 30 yardas, lonas desplegadas y el cuerpo de groundstaff convertido en protagonista silencioso. Los árbitros miraban el reloj: 1:47 pm era la hora límite para empezar; más allá de eso, adiós partido.

La lluvia aflojó lo justo. El formato se redujo. El juego sobrevivió.

Cuando por fin se anunció que habría acción, India ganó el sorteo y eligió batear. Aaryavir Sehwag y el capitán Lakshya Raichandani caminaron al medio con un escenario claro: sin tiempo para asentarse, había que atacar.

Sehwag marcó el tono pronto. Tras tres bolas en blanco ante Kasey Barton, soltó el primer cuatro del día, un golpe que arrancó inevitablemente recuerdos del apellido. En dos overs, India ya sumaba 20; en tres, 25/0. Sehwag llegó a 16 en 14 bolas con tres límites, aportando el arranque rápido que pedía el formato recortado.

Con 31/0 en 4 overs y 62/1 en 8, India construía una plataforma sólida, aunque no desbocada. Había margen para un par de overs tranquilos, como el que firmó Will Byrom en el octavo, pero la sensación era clara: la verdadera historia del innings aún no había empezado.

Australia responde, pero India encuentra sus “finishers”

Australia, que había esperado tanto como su rival bajo la lluvia, no se quedó de brazos cruzados. Primero cayó el capitán. Lakshya Raichandani se fue por 15 de 15 bolas, con dos fours, cazado por Eli Brain con India en 65/2 en el noveno over. El golpe cambió el ritmo.

Lo que siguió fue un pequeño colapso. En el over siguiente, Byrom consiguió wicket y atrapó a Kushagra Ojha, que se marchó por 16 de 14. India pasó de 74/2 a 74/3 y, poco después, Spencer Green atrapó lbw a Arjun Rajput por 15 de 8 (un seis y un cuatro), dejando el marcador en 89/4 en el over 12.

Australia había logrado lo que todos los equipos buscan en el medio juego de un T20: frenar el impulso y abrir la puerta a una posible capitulación. Cuatro wickets abajo, los indios se asomaban a un escenario peligroso.

Ahí cambió todo.

Entró Anvay Dravid. Se apuntó al marcador con un sencillo discreto, pero lo que vino después fue cualquier cosa menos discreto. Con Yashbardhan Chauhan al otro lado, India encontró una pareja dispuesta a castigar cada error.

El over que encendió Rajkot

El punto de inflexión llegó en el over 14, con Spencer Green de nuevo en acción. Primera bola: Chauhan se lanzó y la mandó por encima de la cuerda, seis. Segunda: rotación de strike. Tercera: Dravid, que hasta entonces había calentado motores, conectó su primer seis del día.

A partir de ahí, Australia perdió el control del over. Chauhan cerró la secuencia con dos fours más. Veintidós carreras en seis bolas. El partido cambió de tono.

India pasó de 100/4 en 13 overs a 122/4 en 14 y 134/4 en 15. Dravid añadió otro seis, esta vez contra Eli Brian, y el marcador empezó a parecerse a un total de gran nivel para un T20 juvenil jugado tras lluvia y con humedad en el ambiente.

Dravid terminó con 38 de solo 18 bolas, con tres seis y dos fours, antes de que Brain por fin lograra derribarlo con una bola que se coló entre bat y pad. Para entonces, el daño ya estaba hecho: la base para un cierre explosivo estaba lista.

Chauhan remata: un 54 que marca la diferencia

Mientras Dravid aceleraba, Yashbardhan Chauhan construía la entrada definitiva del innings. Entró cuando el partido pedía cabeza fría y manos rápidas, y entregó exactamente eso: 54 de 34 bolas, con cinco fours y dos seis, un manual de cómo cerrar un innings de T20 desde el medio.

Su asociación con Dravid transformó un 89/4 delicado en un 159/5 en 18 overs. Australia había logrado volver a la pelea con wickets en el medio, pero no encontró respuestas para el cambio de marcha de la pareja india.

Incluso tras la caída de Dravid, India no soltó el pie del acelerador. En los últimos dos overs, los locales sumaron 23 carreras más. En el 20, Chauhan cayó finalmente, pero no sin antes haber asegurado que el total superara la barrera psicológica de los 180. Ocho carreras salieron del último over, suficientes para dejar el marcador en un imponente 182/6.

En un día en el que la lluvia había amenazado con borrar el partido del calendario, India no solo aprovechó la oportunidad; la exprimió.

Un desafío serio para Australia U-19

Para Australia U-19, hubo destellos. Will Byrom y Eli Brain lograron wickets clave, Spencer Green produjo un golpe importante al deshacerse de Rajput, y durante un tramo entre los overs 8 y 12, parecían haber agarrado el control del partido.

Sin embargo, el cricket T20 es implacable con los pequeños deslices. Un solo over descontrolado, uno mal planificado, puede arruinar un esfuerzo sólido. El over de 22 carreras contra Green y la incapacidad de frenar a Dravid y Chauhan en la fase final abrieron la brecha que ahora deberán intentar cerrar con el bate.

El contexto no ayuda: un campo húmedo, una pelota que puede resbalar, presión del primer partido de la serie y un total de 183 por delante. No es una persecución imposible, pero sí una que exigirá madurez táctica y nervios firmes a un grupo de adolescentes que, hoy, juegan como si estuvieran en un escaparate mundial.

India ya mostró sus cartas: agresividad arriba, músculo en el medio, y un cierre demoledor. La respuesta australiana dirá si esta serie será un pulso parejo o el inicio de una declaración de dominio.