Iraola apuesta por Barcola en su debut: confianza total en Gakpo
Andoni Iraola no quiere esperar. El técnico de Liverpool está dispuesto a lanzar de inmediato a Bradley Barcola a la Premier en la visita del viernes a Ipswich, apenas horas después de cerrarse uno de los traspasos más impactantes del verano.
El francés, fichado desde PSG por 106 millones de libras fijos y un coste total que rozará los 125 millones pagados a Newcastle por Alexander Isak el pasado verano, llega casi sin pretemporada, pero con algo que Iraola valora incluso más que el ritmo competitivo: carácter.
“Estamos muy contentos con Bradley; era nuestra prioridad firmar un jugador muy, muy bueno en esas posiciones”, explicó el entrenador en rueda de prensa. “Ha venido con la mentalidad adecuada. Me gusta que quisiera mucho venir a Liverpool. Quería venir aquí”.
Barcola apenas ha tenido minutos en amistosos, pero sí carga de trabajo. Y el técnico no disimula su tentación de ponerle ya a prueba en Portman Road.
“Es una buena primera señal, y siendo el jugador que es, ha venido con la voluntad de ayudarnos. Está entrenando bien con nosotros y, si todo va bien hoy, mañana estará seguro disponible”, remarcó Iraola.
¿Titular o revulsivo? El técnico no abrió del todo la puerta, pero tampoco la cerró.
“Le veo en un buen momento. Ha entrenado con nosotros; es verdad que no ha tenido minutos en pretemporada. Ha estado entrenando, y es una decisión que tenemos que tomar. Pero tenemos que tener en cuenta que no ha tenido minutos en los partidos de pretemporada”.
Gakpo, oferta rechazada y confianza intacta
Mientras Barcola aterrizaba, otro extremo vivía un final de mercado muy distinto. Cody Gakpo estuvo cerca de salir, con una oferta de 80 millones de libras de Manchester City sobre la mesa, pero FSG decidió bloquear su salida.
El neerlandés ya ha mantenido conversaciones claras con la propiedad y con el cuerpo técnico. Iraola, lejos de ver un problema, lo considera una pieza central de su plan inmediato.
“Mi relación con Cody ha sido muy honesta desde el principio”, subrayó. “Ha jugado muy bien para nosotros hasta ahora. Él siempre fue consciente de la situación en el mercado; hablábamos constantemente, y espero que podamos mantenerle al mismo nivel. Está bien física y mentalmente, y estoy muy contento de elegirle”.
No hay castigos, ni suplencias simbólicas por un traspaso frustrado. Gakpo entra de lleno en los planes para el choque del viernes.
Sin Salah, pero sin miedo al flanco derecho
El otro gran tema que persigue a Liverpool es el hueco que deja Mohamed Salah en el costado derecho. No ha llegado un sustituto específico, pero Iraola no se inquieta por la etiqueta táctica. Prefiere acumular talento y adaptarlo.
“Preferimos al final tener a los mejores jugadores antes que jugadores específicamente para esa posición”, defendió. Está acostumbrado, dice, a exigir a sus extremos que cambien de banda.
“Estoy acostumbrado en otros equipos a pedir a los extremos que jueguen en ambos lados. Hemos jugado con Rio y Cody ahora en la derecha; probablemente la mayoría de los extremos juegan en la izquierda, pero les he visto bien en la derecha”.
Ahí entra de nuevo Barcola. Su versatilidad amplía el abanico.
“Bradley es muy abierto y puede jugar en la izquierda o en la derecha. En Lyon a veces jugó en la derecha. Depende de los emparejamientos, pero estoy contento con los extremos que tenemos y vamos a poder apañarnos en la derecha”.
El técnico, eso sí, pone un freno a la euforia que rodea a cualquier fichaje de tres cifras. No quiere que el precio se convierta en una losa.
“No podemos poner presión a los jugadores para que rindan por su precio, porque hemos visto cuánto han costado los jugadores en otros equipos este verano. Una vez que es nuestro jugador, es nuestro jugador”.
Un estreno exigente en Portman Road
Entre millones, debates tácticos y gestiones de egos, hay algo que empieza a pesar: Liverpool aún no ha ganado con Iraola. Dos jornadas, dos empates 2-2. El técnico no lo maquilla.
“Si no ganas, estás frustrado”, admitió. “Son solo dos partidos, pero necesitamos ganar”.
El primer intento serio llegará en un escenario incómodo. Ipswich ya demostró que no piensa ser un invitado complaciente en su regreso a la élite.
“Ipswich es un equipo que ganó su primer partido en casa. Incluso el otro día, en la primera parte fueron mejores hasta que United se puso 2-1 y el partido se abrió. Tenemos que estar preparados, dar lo mejor de nosotros”, advirtió.
Hay un matiz que sí tranquiliza al entrenador: el cierre del mercado. Plantilla definida, ruido externo al mínimo, decisiones ya sin el peso de lo que pueda pasar mañana.
“Estas primeras dos semanas de partidos son las más difíciles, pero estoy mucho más cómodo ahora que el mercado está cerrado y sabemos quiénes somos. Tenemos que rendir y hacer nuestro trabajo”.
Ese trabajo, para Iraola, pasa por algo muy simple y a la vez arriesgado: poner desde ya sobre el césped a los jugadores por los que el club ha apostado con tanta fuerza. Barcola, Gakpo, los viejos y los nuevos. El discurso está claro. Falta que la primera victoria lo respalde.




