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Iraola demanda un Liverpool más contundente ante Fulham

Andoni Iraola no quiere más remontadas heroicas. Quiere partidos resueltos mucho antes. Quiere que Anfield deje de vivir al borde del infarto desde el minuto uno.

El técnico de Liverpool, aún invicto en este arranque de curso, lleva semanas viendo el mismo patrón: su equipo reacciona, se rebela, remonta… pero casi siempre después de regalar el primer golpe. En tres de sus cuatro primeros encuentros al mando, los reds han empezado por detrás en el marcador.

Contra Newcastle y Nottingham Forest, la resistencia les alcanzó para rescatar sendos empates. Ante Ipswich, el guion cambió: un doblete de Alexander Isak en apenas diez minutos allanó un 2-0 cómodo. Después, otro ejercicio de carácter para darle la vuelta a Atlético de Madrid y firmar un 2-1 de prestigio.

El espíritu está. La preocupación, también.

“Quiero el primer gol”

Iraola no se esconde. Sabe que su Liverpool genera, llega y marca, pero detecta una fisura clara en el arranque de los partidos.

«Creo que el equipo tiene gol», subrayó en la previa del duelo ante Fulham. «En todos los partidos hemos sido peligrosos, hemos creado ocasiones, hemos marcado dos goles en cada encuentro, podríamos haber hecho más en algunos, pero ahora se trata de ser más eficientes».

Ahí llega el matiz que le obsesiona: no solo marcar más, sino encajar menos… y sobre todo, encajar más tarde.

«No conceder los dos goles contra Newcastle, no conceder los goles contra Forest, y también cuándo llegan esos goles, porque creo que no estamos empezando demasiado bien los partidos. Tuvimos el precedente positivo de Ipswich y los partidos son mucho más cómodos cuando empiezas así».

Los datos le dan la razón. Liverpool no vio puerta en ninguna primera parte de sus dos primeras jornadas de liga. Rompió la sequía recién el viernes pasado, con el estallido de Isak en ese arranque fulgurante ante Ipswich.

La diferencia en sensaciones fue abismal.

Un equipo que reacciona… demasiado tarde

Iraola sabe que la épica desgasta. Y lo explicó con crudeza.

«En los otros partidos empezamos perdiendo y luego tienes que hacer mucho esfuerzo para remontar», admitió. «Obviamente me gustaría marcar el primer gol y entonces todo parece más fácil, pero necesitamos tener la mentalidad adecuada».

El técnico recordó incluso cómo el relato de un partido puede cambiar por un solo detalle en los primeros segundos.

«Contra Atlético creo que tuvimos una ocasión después de algo así como 15 segundos, Alex Mac Allister tuvo una oportunidad muy clara para marcar y entonces todo el mundo diría “inicio increíble”, marcas y todo cambia».

No entró. Y el Liverpool volvió a remar contracorriente.

Para Iraola, el diagnóstico es claro: «El inicio de los partidos es probablemente una de las partes en las que podemos ser un poco mejores. En las segundas partes normalmente hemos estado mejor, pero quiero intentar imponernos desde el principio porque así todo se vuelve más fácil».

El mensaje, directo al vestuario: basta de regalar media hora.

Fulham, cero puntos y muchas trampas

El rival llega herido, pero no hundido. Fulham, ahora bajo el mando de Álvaro Arbeloa, encara Anfield sin un solo punto tras tres jornadas: derrotas ajustadas ante Chelsea, Sunderland y Crystal Palace.

El panorama parece propicio para que Liverpool alargue su racha. Iraola no compra esa lectura sencilla.

«Solo hemos jugado tres partidos de Premier League y sacar grandes conclusiones sobre cualquier equipo es demasiado pronto, y creo que Fulham es un gran ejemplo», advirtió. «Creo que han jugado bien los tres partidos, honestamente. Han perdido los tres por un gol».

Ahí entra otro dato que el español no pasa por alto.

«Si ves muchas de las estadísticas que tienen y no sabes los puntos que han sumado, pensarías que tienen al menos cinco puntos, porque han estado controlando los partidos».

Fulham no llega como un equipo roto, sino como un conjunto que compite, manda por fases y se desploma en detalles. Un perfil peligroso para cualquiera que se relaje, incluso en Anfield.

Viejos compañeros, nuevos banquillos

El duelo añade un matiz emocional en las áreas técnicas. Iraola y Arbeloa se reencontrarán a pie de campo después de compartir vestuario en la selección española, luchando por el mismo puesto en el lateral derecho.

Esta vez no se disputan una banda, sino tres puntos en la Premier League.

«Creo que jugamos muy pocas veces juntos en la selección», recordó Iraola al ser preguntado por su relación con el técnico de Fulham. «Estábamos peleando más o menos por la misma posición, pero creo que él tuvo más éxito porque jugó más partidos que yo».

Arbeloa llega a Craven Cottage tras un paso breve por el banquillo de Real Madrid, donde asumió el cargo en enero y se marchó al cierre de una temporada sin títulos para dejar sitio a Jose Mourinho. Su segunda aventura como primer entrenador arranca ahora con curvas, con un Fulham que compite pero no puntúa.

Enfrente, un Liverpool que no pierde, pero que todavía no ha encontrado la versión que su nuevo entrenador exige desde el primer pitido.

Anfield verá algo más que un choque de estilos: será una prueba de carácter. ¿Seguirá viviendo Liverpool al borde de la remontada o por fin aprenderá a mandar desde el minuto uno?