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Jamie Vardy: de Italia a Burnley a los 40 años

Jamie Vardy volvió a quedarse sin red. Verano de 2026, contrato roto con Cremonese tras un descenso doloroso a la Serie B y un año fugaz en Italia que nunca terminó de encajar con la leyenda del Leicester. Campeón de la Premier League y sin club. Una imagen que hace unos años parecía imposible.

Las especulaciones no tardaron en aparecer. El relato más romántico lo situaba de nuevo en el King Power, liderando la reconstrucción de un Leicester hundido tras dos descensos consecutivos y atrapado en League One. Pero esta vez el corazón no mandó. Vardy decidió esperar. Elegir bien. No firmar por nostalgia.

En paralelo, otro guion seducía a muchos: el de “Welcome to Wrexham”. El delantero inglés como nuevo protagonista del proyecto de Ryan Reynolds y Rob McElhenney en el Racecourse Ground. Encajaba en la serie, encajaba en el relato, encajaba en la pantalla. No tanto en su carrera.

Al final, la llamada ganadora llegó desde Turf Moor.

Burnley, no Hollywood

Burnley, con el inversor JJ Watt como uno de los nombres más llamativos de su estructura, fue el club que se movió con decisión y puso sobre la mesa un contrato de 12 meses. Nada de cámaras de reality, nada de guion prefabricado. Fútbol de verdad en Championship, estadios llenos y defensas que muerden.

Vardy, que muchos imaginaban en Wrexham, se prepara ahora para enfrentarse a Reynolds y compañía desde el otro lado. No como estrella invitada, sino como amenaza real.

Su excompañero en el Leicester campeón, Danny Simpson, explicó en declaraciones a GOAL —en una entrevista realizada en colaboración con Free Bets— que la opción Wrexham existió:

“Creo que hubo algo. Había algunas cosas ahí. Hablé con él”, reconoció.

Simpson, de hecho, tenía en mente otro destino muy distinto para Vardy:

“¿Sabes lo que yo quería? Sé que ya no va a pasar, pero me hubiera gustado verlo en Everton. Necesitas un delantero, quedan 20 minutos de partido, entra por [Thierno] Barry. En fin, no ocurrió. Era lo que yo pensaba”.

Un goleador que no se apaga

A sus casi 40 años, el diagnóstico de Simpson sobre Vardy es contundente:

“Sigue en forma, sigue rápido, sigue dándote goles. No tiene nada de peso de más ni nada. Espero que empiece a tener más minutos y más goles, porque ese es Jamie Vardy. Siempre tiene otra historia, otro capítulo”.

El contrato en Burnley lo llevará más allá de una fecha simbólica: el 11 de enero cumplirá 40 años. Entrará así en un club muy exclusivo, reservado a futbolistas que han competido al máximo nivel después de esa barrera: nombres como Cristiano Ronaldo, Luka Modric, Gianluigi Buffon o Zlatan Ibrahimovic.

No es territorio para cualquiera. Vardy se ha ganado el derecho a intentarlo.

Preguntado por si el cuento de hadas de Vardy todavía tiene páginas por escribir, Simpson no duda:

“Creo que aún tiene más dentro”.

El reto del Championship y el cuerpo a los 40

El gran interrogante ya no es el talento, sino la gestión.

“Creo que todo dependerá de cómo lo lleven con los partidos de martes y sábado”, recordó Simpson. “Me acuerdo cuando lo hizo en Leicester, cuando los ascendió. Marcó más de 20 goles. Se cuida, pero necesita que lo gestionen bien porque es duro hacerlo, sobre todo en Championship. Depende de cómo lo maneje el entrenador. Mientras siga con hambre, que la tiene, podría hacer otro año más después”.

Ahí está la clave: el hambre. Vardy ha empezado a abrir otras ventanas, con su desembarco en YouTube y la retransmisión de partidos de Bundesliga, pensando en el futuro sin soltar todavía el presente.

“También mira al futuro y hace sus cosas, que es lo normal, por cierto”, añadió Simpson. “Espero que siga, porque solo quedamos unos pocos de aquel equipo del título con Leicester que seguimos jugando”.

Queda poco de aquel milagro de 2016 sobre el césped. Cada minuto de Vardy ahora pesa el doble: es memoria y es competencia.

Un inicio gris en Burnley… y en Wrexham

Lo que sí está garantizado es el compromiso. Vardy no entiende de medias tintas. De momento solo ha disputado 25 minutos saliendo desde el banquillo con Burnley, en un arranque de temporada preocupante: sin victorias y anclados al fondo de la tabla del Championship.

El contexto no ayuda, pero también ofrece una oportunidad. Un vestuario tocado, una afición inquieta, un club que necesita un punto de rebeldía. Pocas figuras encarnan mejor ese papel que un delantero que se levantó desde el fútbol semiprofesional hasta la cima de la Premier League.

Ni siquiera Wrexham vive un inicio plácido. Siete puntos en siete partidos y demasiadas dudas para un proyecto acostumbrado a ser portada más allá de los resultados. Tanto Burnley como el equipo galés buscan algo —o alguien— que encienda la chispa antes del parón internacional.

En medio de ese paisaje aparece Vardy, a las puertas de los 40, con un contrato corto, un cuerpo todavía competitivo y una historia que se resiste a escribir la palabra “fin”. La pregunta ya no es si puede hacerlo.

La verdadera cuestión es cuántos capítulos más está dispuesto a añadir.

Jamie Vardy: de Italia a Burnley a los 40 años