Jessica Pegula avanza en el US Open y se acerca al Nº1 mundial
Jessica Pegula no dio margen a la duda. La nº 3 del cuadro arrolló a Sofia Kenin por 6-3, 6-1 en apenas 56 minutos y se instaló por séptimo año consecutivo en la tercera ronda del US Open, dejando la sensación de que su tenis llega afilado y sin concesiones a la semana decisiva del verano neoyorquino.
La estadounidense, que se convertirá en Nº1 del mundo por primera vez si levanta su primer título de Grand Slam y Elena Rybakina cae antes de semifinales, elevó su balance de la temporada a 47-12 y estiró el cara a cara ante Kenin a 5-2. Esta vez, sin historia. Nada que ver con aquellos cuatro primeros duelos entre 2016 y 2021, todos resueltos en tres sets y cargados de tensión.
Ahora encadena tres victorias seguidas ante Kenin en sets corridos, pero nunca la había dejado tan lejos en el marcador: por primera vez la limitó a menos de ocho juegos.
“Cada partido que hemos jugado a lo largo de los años ha sido muy duro”, recordó Pegula en la entrevista a pie de pista. “Sonya me ha dado muchos problemas en el pasado, es una gran jugadora y una campeona. Solo intentaba mantenerme concentrada en lo que tenía que hacer, y por suerte pude ser bastante eficiente hoy”.
Duelo de finalistas: Pegula vs. Fernandez
El siguiente capítulo tendrá aroma de revancha histórica. La subcampeona de 2024 se medirá ahora a la subcampeona de 2021: Leylah Fernandez, cabeza de serie nº 31. La canadiense llegaba a Nueva York sin victorias en Grand Slams en todo 2026, pero encontró aire en Flushing Meadows al derrotar a Mananchaya Sawangkaew por 6-4, 6-1 y regresar a la tercera ronda del US Open por tercera vez en su carrera.
El historial favorece con claridad a Pegula: 3-1, todos los enfrentamientos sobre pista dura al aire libre en Norteamérica. El más reciente, este mismo año en la tercera ronda de Miami, se saldó con un contundente 6-2, 6-2 para la estadounidense.
Pegula no se engaña con los números. Sabe que Fernandez incomoda.
“Creo que es una rival muy difícil de jugar”, analizó en sala de prensa. “Tiene un estilo un poco poco ortodoxo, le gusta usar mucho la derecha y tomar la bola muy pronto. Cuando está con confianza, puede ser realmente complicado enfrentarse a ella. He tenido partidos en los que he jugado bien contra ella, pero otras veces, si ella entra enchufada y tú empiezas un poco lenta, puede ser súper agresiva y se vuelve muy difícil”.
Hay más: el ángulo zurdo de Fernandez altera los patrones habituales de Pegula al resto.
“Es duro. Y además, al ser zurda, restarle el saque siempre es otra dificultad. Hay cosas que voy a tener que trabajar y ajustar seguramente mañana, y ojalá pueda jugar bien contra ella en la próxima ronda”.
Un servicio trabajado al milímetro
Si algo está marcando la semana de Pegula en Nueva York es su servicio. Ya había avisado en primera ronda ante Elena-Gabriela Ruse, cuando apenas cedió siete puntos con su saque. Frente a Kenin, repitió la cifra. Siete puntos perdidos al servicio. Ni una sola bola de break en contra. Cinco aces para elevar su total en el torneo a nueve.
“Estoy yendo a por mis zonas”, explicó sobre la pista. “Estoy arriesgando bastante con el segundo saque, intentando variar direcciones y confiando en que puedo sacar bien en los momentos importantes. Es fruto de mucho trabajo fuera de la pista, así que me emociona ver que lo que entreno se refleja en los partidos”.
El saque encendió el marcador, pero su resto terminó de inclinar la pista. Kenin regaló el primer break con una doble falta, pero cuando el partido pedía consistencia y nervio, Pegula respondió. En el inicio del segundo set, convirtió su cuarta bola de rotura para colocarse 2-0, y poco después conectó sus mejores restos de revés del día para firmar el doble break y escaparse 4-0.
Desde ahí, ya no miró atrás. Pegula salió de la pista sin rasguños, con las estadísticas de una candidata seria al título y con algo más que una simple victoria: la sensación de que, esta vez, su tenis y el Nº1 mundial viajan en el mismo tren.




