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Kelsey Mitchell establece nuevo récord anotador en la WNBA

TORONTO — La noche en Toronto tenía cartel de regreso tras el parón por el Mundial, pero terminó convertida en una función de una sola protagonista: Kelsey Mitchell. La escolta de Indiana Fever firmó 33 puntos, pulverizó el récord anotador de una temporada en la WNBA y lideró el triunfo por 103-85 ante Toronto Tempo, el octavo en los últimos diez partidos para un equipo que llega lanzado al tramo final del curso.

Mitchell, nueva reina de los puntos

El momento histórico llegó en el tercer cuarto. Mitchell levantó la vista, recibió, se abrió un hueco y clavó un triple que la colocó por encima de los 1.021 puntos que A’ja Wilson había establecido con Las Vegas en 2024. Con esa canasta, la estrella de la Fever se instaló en los 1.034 puntos en la temporada y dejó su nombre en lo más alto de los libros de récords.

No se quedó ahí. Sumó su 25º partido consecutivo con al menos 20 puntos, alargando una marca que ya era récord de la liga. Lo hizo con una exhibición de eficiencia: 12 de 17 en tiros de campo y 7 de 11 desde la línea de tres. Cada lanzamiento llevaba la sensación de inevitabilidad. Cada posesión parecía una oportunidad para agrandar la brecha con la historia.

Clark vuelve del oro mundial con otro doble-doble

Si Mitchell fue el martillo, Caitlin Clark fue el cerebro del vendaval ofensivo de Indiana. En su primer partido tras conquistar el oro con Estados Unidos en el Mundial femenino FIBA de Alemania, la base respondió con 28 puntos y 14 asistencias, igualando su mejor registro de pases de canasta en la temporada.

Su serie de tiro no fue perfecta —7 de 15 en tiros de campo, 2 de 8 en triples—, pero compensó con una agresividad constante hacia el aro: 12 tiros libres, 12 convertidos. Sin pestañear. Su lectura del juego desarmó una y otra vez a la defensa de Toronto, castigando cualquier ayuda tardía y encontrando a Mitchell y al resto de compañeras en el momento justo.

No era la primera vez que Clark castigaba al Tempo como generadora. Ya les había repartido 14 asistencias en la victoria en casa del 16 de junio. La historia se repitió, esta vez a domicilio, con la misma sensación de impotencia para la defensa local.

Toronto se desinfla en su temporada inaugural

En el otro lado, el contraste fue duro. Toronto Tempo arrancó su temporada inaugural con un prometedor 9-9. Desde entonces, el desplome: un 2-21 que se alargó con esta quinta derrota consecutiva. El equipo compite a ráfagas, pero no sostiene el nivel ante rivales que llegan con la confianza por las nubes.

Laura Juskaite fue la más inspirada con 22 puntos, bien acompañada por los 18 de Kiki Rice. Isabelle Harrison y Temi Fagbenle aportaron 16 cada una, tratando de mantener a las locales en partido. No bastó. Cada intento de reacción chocaba con una respuesta inmediata de Indiana, casi siempre con la firma de Mitchell o Clark.

La ausencia de Marina Mabrey también pesó. La escolta, fuera desde la derrota en casa ante la propia Indiana el 18 de agosto, no volverá a jugar esta temporada. El club confirmó el miércoles que se perderá los últimos cuatro partidos por una lesión en el aductor derecho. Sin su desequilibrio exterior, el ataque de Toronto pierde una amenaza clave y se hace más previsible.

Un regreso con sabor a confirmación

El encuentro era el primero para ambos conjuntos tras casi tres semanas de parón por el Mundial. A algunos equipos ese tipo de pausa les corta el ritmo. A Indiana, en cambio, pareció servirle como trampolín. La Fever jugó con la soltura de un grupo que se sabe en racha y con la autoridad de quien tiene a dos de las jugadoras más determinantes del momento.

En las gradas, la presencia del base de Toronto Raptors, Immanuel Quickley, añadió un toque NBA a la noche. El espectáculo, sin embargo, lo puso la WNBA. Y, sobre todo, lo puso Mitchell.

Lo que viene

Para Indiana, el camino sigue en casa: reciben a Washington el domingo, con la oportunidad de seguir afinando sensaciones y de ver hasta dónde puede estirar Mitchell su nuevo récord en estas últimas fechas del calendario.

Toronto, por su parte, cerrará su calendario como local también el domingo, frente a New York. Será la última oportunidad del público de la ciudad para ver a su equipo en casa en este año inaugural. Entre el desgaste de la temporada, la racha negativa y las ausencias, la pregunta ya no es qué fue de aquel 9-9 ilusionante, sino cuánto tardará este proyecto en convertir esas chispas iniciales en un fuego constante.