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Kelsey Mitchell rompe récord de la WNBA y lidera la carrera por el título anotador

La temporada 2026 de Kelsey Mitchell ya era especial. El viernes se convirtió en histórica.

En el tercer cuarto ante Toronto Tempo, la estrella de Indiana Fever levantó el balón, encontró un resquicio y clavó un triple que cambia libros de récords: llegó a 1.023 puntos en la temporada y dejó atrás los 1.021 que A'ja Wilson había fijado en 2024 como plusmarca de la WNBA en una sola campaña.

Un lanzamiento. Un nuevo estándar.

Ese triple no fue solo un número redondo. Llevó a Mitchell a 22 puntos en el partido y estiró a 25 su racha de encuentros consecutivos con al menos 20 puntos. Veinticinco noches seguidas castigando defensas. No ha bajado de 15 puntos en ningún partido en todo el año. Ni uno.

Hasta ahora, la referencia era Wilson. La interior de Las Vegas Aces poseía el récord de más partidos seguidos con 20 o más puntos: 20, encadenados entre 2023 y 2024. Mitchell ha ido más allá, y lo ha hecho desde el perímetro, a base de volumen, constancia y una agresividad ofensiva que no concede respiro.

Su progresión también cuenta una historia. Es el tercer año consecutivo en el que aumenta su producción anotadora. Entró al duelo promediando 25,0 puntos por encuentro, la segunda mejor marca de la liga. Solo Wilson la supera en promedio, con 26,1, pero la estrella de Las Vegas se perdió tres partidos a comienzos de temporada por un esguince de tobillo, un detalle que hoy pesa en la clasificación total de puntos.

Ahí aparece la paradoja del curso: Wilson anota más por noche, pero Mitchell ha estado siempre. No ha fallado. Y la suma día a día la ha llevado al récord.

Mitchell y Wilson ya comparten un territorio exclusivo: son las únicas jugadoras en la historia de la WNBA que han alcanzado los 1.000 puntos en una sola temporada. Ahora ese dato se convierte en el eje de una carrera directa por el título de máxima anotadora de 2026.

Wilson comenzó el viernes solo 10 puntos por detrás de Mitchell (1.001 frente a 991) antes de que la escolta de Indiana volviera a saltar a la pista. Las Vegas, sin embargo, había disputado ya un partido más que las Fever al inicio de la jornada. Cada posesión, cada noche, cada tiro libre empieza a tener peso de desempate.

Y todo esto sucede con la clasificación apretando.

Quedan tres partidos de temporada regular para ambas. Las dos franquicias no solo miran la tabla de anotación, miran la de victorias. Las Vegas Aces presentan un balance de 28-13 y llegan al viernes con un partido menos perdido que Indiana, que está en 26-14.

Para las Fever, el margen es mínimo pero claro: un triunfo las colocaría empatadas con Atlanta Dream por el cuarto puesto del Este, una posición que no es un simple número. Marca la línea de la ventaja de campo en la primera ronda de los playoffs. Jugar en casa o empezar la serie a domicilio. Cambia atmósferas, inercias, nervios.

Mitchell, mientras tanto, sostiene dos pulsos a la vez: uno contra las defensas rivales y otro, silencioso pero feroz, contra Wilson por el trono anotador. Cada canasta que cae en este tramo final no solo acerca a Indiana a una mejor posición de playoffs, también inclina una balanza histórica entre dos de las grandes dominadoras de su era.

La temporada regular se encoge. Las noches para sumar se acaban. La pregunta ya no es si Kelsey Mitchell ha hecho historia. Eso quedó resuelto con ese triple frente a Toronto.

La cuestión es cuánta más historia puede escribir en solo tres partidos.