logo

Kilmarnock busca redención en la copa

En Kilmarnock nadie se engaña: la liga ha arrancado torcida, las dudas se han instalado en la grada y el margen de error se estrecha. Pero la copa ofrece algo distinto. Un respiro. Una oportunidad. Y Derek McCann quiere agarrarla con todo.

“Planteamos el equipo para ganar cada partido y queremos ser agresivos”, insiste el técnico. El formato a partido único lo cambia todo. “Tiene un matiz diferente porque es una competición de eliminación directa”. No hay red. No hay tiempo para reconstruir una mala noche. O sales o caes.

Hampden como recompensa

En el horizonte, Hampden. Un viaje que McCann no disimula que le obsesiona. No solo por el prestigio deportivo, sino por lo que significaría para todos los que empujan al club desde dentro y desde fuera.

“Sería mágico para nuestros aficionados, mágico para Billy Bowie y todo el consejo”, subraya. Pero baja rápido al vestuario. “Más importante para mí ahora mismo es que sería mágico para los chicos de abajo, en el vestuario, porque trabajan muy duro cada día para encontrar ese punto en el que sumen los puntos que sabemos que son capaces de conseguir”.

El mensaje es claro: el premio no es solo una semifinal. Es validar un proceso, un esfuerzo diario que todavía no se refleja en la tabla.

Una ventana abierta por el Old Firm

El sorteo también ha dado un pequeño guiño. El duelo del Old Firm en cuartos ha removido el tablero. Cuando Rangers y Celtic se cruzan tan pronto, el resto huele la oportunidad.

“Es obvio porque son los dos grandes de la competición, con su riqueza y su experiencia ganando títulos”, admite McCann. “Cuando se eliminan entre ellos, es una opción para que todos los demás vean un camino hacia las últimas rondas”.

No es un discurso triunfalista. Es pura realidad competitiva: alguien potente se queda fuera, y de repente el techo parece un poco más alto para los demás.

Un primer ladrillo: la portería a cero

La primera portería a cero en liga, el pasado fin de semana, no soluciona la temporada. Pero sí marca un punto de partida. McCann lo ve así: “Fue un buen punto de inicio. Sentí que, estructuralmente, estábamos en un buen lugar. Creo que seguimos generando amenaza, aunque nos faltó ese toque final de brillo”.

El equipo, al menos, ha encontrado algo de solidez. Falta colmillo. Falta transformar buenas fases de juego en victorias. Esa es la siguiente capa del proyecto.

Entre la decepción y el plan a largo plazo

La grada, mientras tanto, se impacienta. El arranque liguero no convence y McCann no esquiva la crítica. “Mi objetivo cuando llegué fue estabilizar las cosas con Billy Dodds entrando, asentar la plantilla y evitar el descenso”, recuerda. El contexto manda.

El club ha tenido que reajustar el foco. “Hemos tenido que ajustar nuestras miras en muchos aspectos por la cantidad de inversión que ha ido a las instalaciones de entrenamiento para proteger el futuro del club”, explica. Menos gasto inmediato en el césped, más apuesta por estructura y futuro. Una decisión valiente… y difícil de vender cuando los resultados no acompañan.

Fútbol que enganche… y resultados que lo sostengan

McCann, sin embargo, no se refugia solo en el largo plazo. Se marca una meta muy concreta para el presente: enganchar a la gente desde el juego. “Tenemos un objetivo claro: ofrecer un fútbol entretenido para los aficionados. Hemos trabajado duro en eso y los resultados no han estado al nivel de lo que esperamos y queremos”.

La hinchada ha respondido con frustración. El técnico lo entiende. “Los aficionados han estado con razón decepcionados”, admite. El punto del sábado pasado no cambia la narrativa de golpe, pero deja algo a lo que agarrarse. “Esperamos que, con el resultado del sábado… es solo un punto, solo un punto, pero hay mucho que rescatar de la actuación”.

Un punto, una portería a cero, un cuadro de copa que se abre y un vestuario que, según su entrenador, “tiene mucho que ofrecer esta temporada”. Kilmarnock llega a la cita copera lejos de la perfección, pero con algo que no se entrena: la sensación de que, si dan con el ritmo adecuado, pueden convertir una campaña tensa en una aventura hacia Hampden. Y en este tipo de noches, a veces, eso basta.