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Kylian Mbappé deja Nike y se une a On

Kylian Mbappé no solo cambia de botas. Cambia de era. El capitán de Francia ha puesto fin a una relación de dos décadas con Nike para firmar por On, la marca suiza que hasta ahora jugaba en otras pistas y que ha decidido irrumpir de lleno en el fútbol.

El movimiento sacude un mercado dominado casi en exclusiva por Nike y Adidas y coloca a On, nacida y criada en el running, en el centro del escaparate mundial. No se trata solo de un contrato de patrocinio: Mbappé se convierte también en accionista de la compañía con sede en Zúrich, del mismo modo que lo hizo en su día Roger Federer, otro icono que abandonó Nike para unirse al proyecto.

Un nuevo poder entra en el vestuario

On, conocida por su tecnología en zapatillas de correr y su presencia creciente en el tenis, acelera ahora su entrada en el fútbol con un plan ambicioso: botas, equipaciones de entrenamiento y una figura al mando con peso específico en el juego. Thierry Henry ha sido nombrado director de fútbol de la marca, una declaración de intenciones sobre el tipo de discurso y de producto que quieren construir.

Esta semana la firma suiza presentó sus primeras botas, las Lightspray Prototype. De momento, un anticipo. Llegarán al mercado masivo el próximo año, antes del salto a la ropa de entrenamiento. El calendario está marcado y el rostro que lo lidera es el de uno de los futbolistas más influyentes del planeta.

Mbappé, accionista y protagonista

Mbappé no se limita a posar en una campaña. Entra en la estructura de On como socio. Su papel será también creativo y estratégico, según explicó el propio jugador, que habló de un proyecto construido “desde el principio” y orientado a “dar forma al juego del mañana”, con la innovación como eje y sin perder “la alegría del fútbol”.

Para una marca que hasta hace nada ni siquiera competía en el césped, asegurarse a un campeón del mundo y capitán de la selección francesa como emblema es un atajo directo a la élite. Para Mbappé, es la posibilidad de influir en el diseño del producto y participar en el crecimiento de una compañía que aspira a desafiar el orden establecido.

Golpe para Nike en el escaparate global

La salida del francés supone un golpe sensible para Nike. El vínculo comenzó cuando Mbappé tenía apenas nueve años. Desde entonces, su figura se convirtió en una de las caras más reconocibles de las campañas globales de la marca estadounidense, dentro y fuera del terreno de juego.

La compañía despidió al delantero con un comunicado en el que subraya ese recorrido compartido de casi dos décadas y el peso del jugador en la historia reciente de Nike Football. Pero el desenlace es claro: uno de sus activos más potentes abandona la firma justo después del Mundial, al término de su contrato.

No es el único revés reciente. Nike ya vio cómo Lamine Yamal, estrella emergente de Barcelona y de la selección española, se marchaba a Adidas hace dos años. En un mercado en el que la imagen y la identificación del aficionado con sus ídolos pesan tanto como la tecnología, perder a dos figuras de este calibre abre grietas en la hegemonía.

Un duopolio bajo presión

Hasta ahora, Nike y Adidas han gobernado el fútbol con puño de hierro. Según datos recopilados por el minorista Fútbol Emotion, más del 40% de los jugadores del último Mundial calzaron botas de una de estas dos marcas. Puma, tercera en discordia, ronda el 10%.

El resto vive en la periferia. Firmas como Under Armour, New Balance o Skechers —esta última asociada a las botas del capitán de Inglaterra, Harry Kane— han intentado morder una porción significativa del pastel, pero no han logrado trasladar su presencia en el césped a un impacto contundente en el mercado minorista.

Ahí es donde On quiere marcar la diferencia. Llega tarde al partido, sí, pero con una estrategia distinta: un producto nuevo, un relato de innovación heredado del running, el respaldo de Federer, la dirección futbolística de Henry y, sobre todo, la potencia de Mbappé como embajador y socio.

Un desafío directo al orden establecido

La pregunta ya no es si On puede entrar en el fútbol. La pregunta es cuánto tardará en convertirse en un actor real en un ecosistema controlado por gigantes. Con Mbappé como bandera, la marca suiza se salta fases y se instala de golpe en la conversación principal.

Nike y Adidas seguirán dominando durante un tiempo largo. Pero cuando uno de los futbolistas más determinantes del mundo decide cambiar de bando, el tablero se mueve. Y el próximo par de botas que muchos niños pidan no será solo una cuestión de colores, sino de qué nuevo símbolo quieren llevar en los pies.

Kylian Mbappé deja Nike y se une a On