Leeds United pierde a Mudryk: Tottenham actúa en el mercado
Tottenham ha irrumpido en el tramo final del mercado y ha dejado a Leeds United con las manos vacías. Mykhailo Mudryk, objetivo prioritario de Daniel Farke para reforzar las bandas, está a punto de convertirse en nuevo jugador de los Spurs tras alcanzar un acuerdo con Chelsea.
El atacante ucraniano pasará reconocimiento médico con el club del norte de Londres después de que los de Ange Postecoglou se adelantaran a Leeds en la carrera por su fichaje. En Elland Road daban por real la posibilidad de incorporar a Mudryk, pero el movimiento de última hora de Tottenham ha cambiado por completo el escenario.
Según el especialista en mercado Fabrizio Romano, el acuerdo se cerrará en forma de cesión pagada, con una opción de compra de 75 millones de libras incluida en el contrato, no obligatoria.
El propio Romano detalló que todo está acordado también en términos personales y que el futbolista volverá a trabajar bajo las órdenes de Roberto De Zerbi.
El club de De Zerbi está protagonizando uno de los veranos más agresivos en cuanto a gasto. Han llegado Andy Robertson libre desde Liverpool, Marcos Senesi también libre desde Bournemouth, Jan Paul van Hecke por 52 millones desde Brighton, Martin Dubravka sin coste desde Burnley, Mateus Fernandes por 85 millones procedente de West Ham, Sandro Tonali por 92,5 millones desde Newcastle United, Savinho por 75 millones desde Manchester City y Omar Marmoush cedido también desde el conjunto citizen. Una lista que explica la ambición —y el riesgo— del proyecto.
Tottenham, por su parte, no se detiene en Mudryk. El club tiene previsto someter a reconocimiento médico a dos futbolistas procedentes de rivales directos de Londres: el propio Mudryk y Tosin Adarabioyo, ambos desde Chelsea, en un doble golpe que refuerza la plantilla y debilita a un adversario directo.
La historia reciente de Mudryk añade todavía más matices al movimiento. El extremo, de 25 años, fue sancionado en 2024 con cuatro años de suspensión tras dar positivo en un control antidopaje, en el que se detectó una baja concentración de meldonium, una sustancia prohibida. No volvió a jugar desde noviembre de ese año. Su situación se desbloqueó al final del mes pasado, cuando una apelación resolvió su caso y le permitió regresar a la competición. Ahora, el ucraniano se asoma a una segunda oportunidad en la élite, en uno de los escenarios más exigentes de Europa.
Mientras tanto, en Leeds el golpe es evidente. Farke había situado la llegada de un extremo en lo más alto de su lista de prioridades antes del cierre del mercado de esta noche a las 23:00. Mudryk encajaba en ese perfil, pero el club tendrá que buscar alternativas a contrarreloj si quiere cumplir el deseo de su entrenador.
La consecuencia inmediata del fichaje frustrado apunta directamente a dos nombres propios en Yorkshire: Daniel James y Harry Wilson. Ambos ocupan las bandas y, con la puerta Mudryk cerrada, ganan aire… y responsabilidad. Wilson llegó libre desde Fulham este verano y ve una oportunidad clara para consolidarse en el once titular. James encara la nueva temporada tras 18 meses muy complicados, marcados por las lesiones, y necesita continuidad para recuperar su mejor versión.
Nada de eso cambia, sin embargo, la hoja de ruta de Farke. El técnico sigue decidido a añadir más pólvora al frente de ataque. El mensaje es claro para James y Wilson: el club no se conforma y quiere subir el nivel respecto al 14.º puesto de la pasada temporada en la Premier League. Cada entrenamiento, cada minuto, cuenta.
En paralelo, otro frente abierto condiciona los movimientos en Elland Road: el futuro de Wilfried Gnonto. El italiano está cerca de salir rumbo a Fiorentina, pero el traspaso solo se aprobará si Leeds encuentra un sustituto antes del cierre del mercado. Una operación encadenada que puede definir el aspecto final del ataque blanco para todo el curso.
El reloj corre. Tottenham ya ha hecho su jugada con Mudryk. Leeds, obligado ahora a reaccionar, tiene hasta las 23:00 para demostrar si este mercado será recordado como una oportunidad perdida o como el punto de partida de un proyecto más ambicioso de lo que muchos imaginaban.




