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Mariano Navone: el argentino que sorprende en el US Open

Mariano Navone llegó a Nueva York como un nombre más en el cuadro principal. En cuestión de días, se convirtió en uno de los grandes protagonistas del US Open. Primero derribó a una leyenda como Novak Djokovic en la primera ronda. Después, se impuso a Matteo Berrettini en segunda. Ahora lo espera un duelo argentino ante Tomás Martín Etcheverry, el 4 de septiembre, con el torneo rendido a sus pies y la sensación de que está viviendo la mejor semana de su carrera.

Es su recorrido más profundo en el Abierto de Estados Unidos y todavía no sabe lo que es levantar un título de Grand Slam. Lo persigue con hambre, con urgencia, con esa mezcla de ilusión y desparpajo que suele acompañar a quienes se animan a golpear la puerta de la élite. A medida que su nombre se multiplica en titulares y redes, también crece la curiosidad por el otro costado de la historia: quién lo acompaña cuando se apagan los focos.

La confesión tras tumbar a Djokovic

La pista de su vida sentimental la dio el propio Navone, todavía con la adrenalina a flor de piel tras dejar afuera a Djokovic en primera ronda. En conferencia de prensa, entre sonrisas incrédulas y emoción contenida, dejó claro que no vive este momento solo.

“No quiero ponerme demasiado emocional, pero… va a ser una noche increíble. En un rato voy a llamar a mis hermanas, a mi novia, a todos. Es una locura, pero estoy realmente feliz, muy feliz por esto”, dijo ante los periodistas.

Con esa frase despejó cualquier duda: sí, Mariano Navone tiene novia. Y forma parte del círculo íntimo al que recurre en esas noches en las que el tenis cambia una carrera.

Quién es Julieta Villarreal Cerezo

La mujer que ocupa ese lugar se llama Julieta Villarreal Cerezo. No suele aparecer en primer plano en el perfil público del tenista, volcado casi por completo a entrenamientos, torneos y resultados. Sin embargo, Navone dejó una pista clara en febrero de 2025, cuando le dedicó una publicación especial por su cumpleaños en Instagram.

El mensaje, escrito en su idioma y dirigido a ella, se traduce en una declaración sencilla pero contundente: amor incondicional, compañera como pocas… y una mención cariñosa a su famosa chocotorta. “Te amo muchísimo, por más cafés y viajecitos”, escribió, abriendo una pequeña ventana a la intimidad de la pareja sin perder la discreción.

No fue un gesto aislado. Ya en febrero de 2024 le había dedicado otra publicación de cumpleaños, señal de una relación que viene de al menos un par de temporadas, acompañando los pasos de Navone mientras escalaba en el circuito.

Una carrera ligada al deporte

Julieta Villarreal Cerezo no solo comparte la vida con un tenista profesional; su trayectoria laboral también se mueve en el corazón del deporte argentino. Según su perfil profesional, se desempeña desde 2024 como analista senior de comunicaciones en el área de marketing de la Asociación Argentina de Polo.

Antes de ese cargo, entre 2019 y 2024 trabajó en el departamento de prensa y comunicaciones de la Asociación Argentina de Tenis. Un detalle que no pasa desapercibido: es muy probable que ese cruce de caminos, entre raquetas, torneos y conferencias de prensa, haya sido el origen del vínculo con Navone.

Ella se encarga de construir y gestionar relatos, marcas, mensajes. Él, de escribir en la cancha una historia que en este US Open ya rompió el molde. Mientras Nueva York se rinde ante el argentino que derribó a Djokovic, en algún rincón del estadio o a miles de kilómetros de distancia, Julieta sigue cada punto con la misma intensidad que cualquier fanático.

Navone irá ahora por un nuevo paso histórico ante Tomás Martín Etcheverry. El cuadro se endurece, la presión sube, los focos se multiplican. Del otro lado del teléfono, entre llamadas a sus hermanas y a su novia, el argentino sabe que, pase lo que pase en Flushing Meadows, hay una pequeña burbuja de normalidad que lo espera después de cada batalla. Y a veces, en un Grand Slam, esa es la diferencia que separa una gran semana de un torneo inolvidable.