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Melbourne confirma su fecha para el Gran Premio de F1 2027

El Gran Premio de Australia ha trazado su propia línea de salida para 2027. Y no pasa por marzo. Melbourne ha dejado claro que no actuará como sede de reserva para abrir la temporada de Fórmula 1 y se aferra a sus fechas de principios de abril en el calendario provisional.

La F1 hizo oficial el martes un borrador de calendario para 2027 que vuelve a arrancar en Bahréin y Arabia Saudí, pese a la incertidumbre que rodea la situación en Oriente Medio y que incluso deja en el aire dónde terminará este mismo año el campeonato. En ese contexto surgió una pregunta lógica en el paddock: si la categoría se veía obligada a renunciar a un arranque en el Golfo, ¿podría Melbourne recuperar su histórico papel de cita inaugural?

La respuesta, por ahora, es un no rotundo.

Un circuito en obras y un calendario blindado

Albert Park está en plena transformación. El paddock y la zona de boxes afrontan una remodelación profunda, cuya primera fase debe estar lista precisamente para la carrera de 2027. Ese calendario de obras condiciona todo lo demás.

“Ya tenemos fijada nuestra fecha, del 1 al 4 de abril, y claramente tenemos un gran activo construyéndose detrás de nosotros que tiene unos plazos asociados”, explicó el director ejecutivo de la Australian Grand Prix Corporation, Travis Auld, en una comparecencia con medios recogida por Speedcafe. “Así que estamos prácticamente bloqueados en esas fechas del 1 al 4 de abril. Creo que sería difícil mover ahora esa fecha”.

No es solo una cuestión de hormigón y grúas. Mantener la prueba en abril encaja además con las vacaciones escolares locales, un detalle que en Melbourne valoran mucho por el impacto en asistencia, ambiente y retorno económico para la ciudad. El Gran Premio se ha convertido en un evento de ciudad, no solo en una carrera, y el calendario educativo pesa tanto como el deportivo.

Sin margen para improvisar la salida

Durante semanas se había barajado la posibilidad de que Australia adelantase su cita a marzo si la F1 necesitaba un plan B lejos de Oriente Medio. Melbourne ya ha sido muchas veces la puerta de entrada al campeonato y la idea de recuperar ese rol resultaba tentadora para algunos.

Pero el contexto actual es distinto. Con la obra del paddock encarrilada y contratos y logística alineados con la ventana de abril, mover el evento unas semanas hacia delante ya no es una simple cuestión de voluntad. Auld lo dejó entrever: el margen de maniobra se ha esfumado.

Mientras tanto, el calendario dibuja un inicio de temporada que, sobre el papel, mantiene el bloque del Golfo y sitúa a Australia como pieza central de una gira asiática intensa: Australia, Japón, China, en formato triple encabezado.

China, la otra pieza móvil

Si la Fórmula 1 se viera obligada a buscar un arranque lejos de Oriente Medio, las miradas ya no apuntan a Melbourne. El foco se desplaza a la cita china.

El Chinese GP figura actualmente como quinta prueba del año, el 18 de abril, cerrando precisamente ese triple encabezado Australia–Japón–China. Dentro del paddock se le considera uno de los candidatos a modificar su fecha si Liberty Media y la FIA necesitan recolocar el primer gran premio del curso fuera del Golfo.

Melbourne, en cambio, ha tomado una decisión poco habitual en un campeonato acostumbrado a reordenar piezas hasta el último minuto: ha fijado su posición en la parrilla del calendario. No abrirá la temporada. No será comodín. Será, sencillamente, la carrera de principios de abril en un Albert Park renovado y con la grada llena en plenas vacaciones escolares.

En un Mundial cada vez más largo y cambiante, no todas las curvas se negocian a última hora. Algunas, como la de Melbourne en 2027, ya tienen trazada su trayectoria.