Miami Heat busca a John Konchar para completar su plantilla
El Miami Heat ha dejado atrás cualquier rastro del equipo que terminó décimo en el Este. Este verano lo ha cambiado todo: Giannis Antetokounmpo aterrizó en South Beach vía traspaso desde Milwaukee y, poco después, Klay Thompson se sumó como campeón de cuatro anillos para reforzar el perímetro. Es un giro radical de proyecto, casi una declaración de guerra en una sola offseason.
Con el núcleo ya armado, el margen económico es mínimo. El Heat se mueve pegado al primer apron, con apenas 2,5 millones de dólares de espacio bajo ese límite duro y una sola plaza libre en el roster. Pero esa última ficha puede resultar decisiva. Y ahí es donde irrumpe un nombre poco ruidoso, aunque muy del gusto de los despachos de la franquicia: John Konchar.
Konchar, un viejo objetivo que vuelve al radar
Según el insider Brett Siegel, Miami ya se había interesado en Konchar cuando todavía pertenecía a Memphis Grizzlies. Entonces no se concretó nada. Hoy, el contexto es distinto, pero el interés podría seguir vivo.
“El Heat fue uno de los equipos con interés real de traspaso por John Konchar cuando todavía estaba en los Grizzlies. Miami tiene un hueco en el roster y está 2,5 millones por debajo de su hard cap del primer apron. No sería sorprendente que Miami mantuviera su interés en Konchar”, escribió Siegel.
Los datos respaldan que no se trata de un simple parche. Konchar, de 28 años, firmó en 2024 un contrato de tres temporadas y 18,495 millones de dólares con Memphis, con un salario medio de 6,165 millones y vigencia hasta 2026-27. La pasada campaña promedió 4,4 puntos, 4,3 rebotes y 2,1 asistencias. Números discretos, pero con una lectura clara: es un jugador que hace de todo un poco, sin exigir protagonismo.
Su lunar más reciente está en el tiro exterior: bajó hasta un 28,3% en triples el último curso. Sin embargo, en su carrera se mantiene en un 34,9% desde el perímetro, un registro que lo coloca como tirador funcional si recupera sensaciones.
La oportunidad de hacerse con él surge tras el movimiento que informó Shams Charania: Minnesota Timberwolves envía a Josh Green y dinero a Utah Jazz a cambio de Cody Williams y el propio Konchar. El plan de los Wolves pasaba por cortar y estirar el salario garantizado de Konchar para abrir espacio financiero y cerrar la llegada de Jonathan Kuminga.
Minnesota necesitaba desprenderse de los 14,7 millones de Green para poder completar el contrato de dos años y 12,4 millones de Kuminga. Esa ingeniería salarial podría dejar a Konchar libre en el mercado, justo cuando Miami analiza cómo utilizar su última bala de plantilla.
Un exterior capaz de rebotear, pasar y defender varias posiciones encaja en el molde clásico del Heat. La duda está en si el cuerpo técnico confía en que su tiro vuelva al nivel de sus promedios de carrera.
Un frontcourt remozado que cambia el mapa de Spoelstra
Mientras tanto, el interior del equipo ya luce otra dimensión. Antetokounmpo se une a Bam Adebayo para formar una de las parejas más intimidantes de la liga cerca del aro. Dos cuerpos largos, móviles, capaces de cambiar tiros y castigar en transición. Es una plataforma de lujo para que Erik Spoelstra despliegue variantes.
Bobby Portis llega para completar ese paisaje. Aporta dureza, rebote, puntos rápidos y rango exterior. No necesita demasiados sistemas para entrar en ritmo y puede alternar las posiciones de cuatro y cinco según el quinteto.
El Heat también ha asegurado un pívot más clásico con la firma de Nick Richards por un año y 3,1 millones de dólares. Un perfil sencillo, pero muy útil: tamaño, protección del aro, rebote y minutos sólidos detrás de Adebayo.
La temporada pasada, entre Phoenix Suns y Chicago Bulls, Richards firmó 5,8 puntos y 5,1 rebotes. En 305 partidos de carrera, promedia 7,1 puntos, 5,8 rebotes y 0,8 tapones en 17,6 minutos. Son números de especialista fiable, perfecto para sostener el nivel físico cuando descansa la estrella interior.
Con Portis y Richards, Spoelstra puede optar por un frontcourt más tradicional o abrir la pista y rodear a Giannis con tiradores, según lo pida el rival o el momento del partido.
Klay, el perímetro y el encaje de la última pieza
La reconfiguración no se queda en la pintura. Miami ha cargado de pólvora el perímetro. Klay Thompson, pese a los años y las lesiones, sigue siendo un francotirador de élite: 38,3% en triples la pasada campaña con Dallas Mavericks. Su sola presencia estira las defensas y libera espacio para las penetraciones de las estrellas.
Portis también amenaza desde fuera. Lo mismo ocurre con Andrew Wiggins, Tim Hardaway Jr. y Davion Mitchell, todos con porcentajes sólidos desde la línea de tres. El plan es evidente: abrir la pista para que Antetokounmpo y Adebayo ataquen un carril central despejado.
Con ese núcleo ya definido, la última plaza del roster no se trata solo de “sumar talento”, sino de encontrar el complemento exacto. Un jugador que no rompa las jerarquías, que acepte un rol variable y que pueda impactar sin volumen de balón.
Konchar encaja en ese perfil: rebotea, pasa, defiende, puede ocupar varios puestos exteriores y, si su tiro remonta, se convierte en una pieza silenciosa pero muy valiosa. Al mismo tiempo, sus malos números recientes desde el triple obligan a Miami a calibrar el riesgo. En un equipo que aspira a todo, cada detalle cuenta.
El Heat ha cambiado de piel en unos meses. Ya tiene estrellas, ya tiene tamaño, ya tiene tiro. Le queda una sola decisión antes del training camp: qué tipo de veterano quiere para cerrar el círculo. Y si ese último hueco lo ocupará un nombre discreto como John Konchar o una sorpresa de última hora que termine de sacudir el Este.




