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Mikel Arteta afina el once para el derbi contra Chelsea

El Emirates se prepara para un derbi de altos vuelos. Arsenal y Chelsea llegan al domingo con pleno de victorias en la Premier League, dos de los cuatro equipos que aún conservan el 100% de puntos. En Londres se huele partido grande… y Mikel Arteta lo sabe. Por eso, cada detalle físico cuenta.

Mosquera, susto más que lesión

La primera buena noticia para el técnico llega con Cristhian Mosquera. El central español fue titular en el trabajado 1-0 en casa del Aston Villa el lunes, pero tuvo que ser sustituido por Ezri Konsa, encendiendo las alarmas a pocos días de recibir al Chelsea.

Arteta rebajó la tensión. Explicó que lo de Mosquera fue “más una precaución que otra cosa” y que el jugador sigue siendo evaluado. La clave estará en cómo responda en la sesión del sábado. Si las sensaciones son buenas, tendrá opciones de repetir en el once. Si no, el técnico no dudará en protegerle: el curso apenas empieza y el calendario no perdona.

Ni Mosquera ni Bruno Guimarães aparecieron en las imágenes del entrenamiento del jueves en London Colney, un detalle que confirma que el cuerpo técnico va con pies de plomo con ambos.

Timber, la gran novedad que se acerca

El otro foco se sitúa en Jurrien Timber. El lateral aún no ha jugado un solo minuto esta temporada tras someterse en verano a una pequeña intervención en la zona de la ingle. Su ausencia ha sido una sombra constante en las alineaciones, pero el horizonte por fin se aclara.

El neerlandés ya fue fotografiado realizando trabajo ligero en el césped el jueves. Arteta dio un paso más y dejó entrever que incluso podría entrar en la convocatoria ante el Chelsea. “Está en muy buena condición en este momento. Lleva ya unas semanas en el campo y entrenando con nosotros, está en un buen lugar”, explicó el entrenador.

No es una garantía de minutos inmediatos, pero sí un mensaje potente para el vestuario: una pieza importante del proyecto vuelve a asomarse justo antes de uno de los exámenes más duros del inicio de liga.

Guimarães, otro parte pendiente

Más dudas rodean a Bruno Guimarães. El brasileño arrastra un nuevo golpe sufrido también ante el Aston Villa. Ya se perdió el 3-0 del estreno liguero frente al Coventry City por un problema derivado del choque en la Community Shield contra el Manchester City, y ahora vuelve a estar entre algodones.

Arteta confirmó que el centrocampista está siendo evaluado y confía en que pueda entrenarse con normalidad en la víspera del derbi. Si lo consigue, tendrá opciones de entrar en los planes. Si no, el técnico deberá reconfigurar el centro del campo para sostener el pulso físico que propone habitualmente el Chelsea.

Saliba, una incógnita a medio plazo

En el plano más a largo plazo, una decisión administrativa encendió una pequeña luz de esperanza en torno a William Saliba. El central francés ha sido incluido tanto en la lista de 25 jugadores para la Premier League como en la de la Champions League, pese a arrastrar un serio problema de espalda desde el Mundial.

La inscripción no significa un regreso inminente, pero sí que en el club confían en verle de vuelta antes de enero, cuando deben reentregarse las listas. Arteta fue prudente al explicar su situación: el periodo de baja depende de un proceso de curación que no admite prisas. La evolución en las últimas semanas ha sido “muy positiva”, aunque el cuerpo técnico quiere ver cómo responde el jugador cuando aumente la carga de trabajo.

Un derbi con cuentas pendientes

El contexto competitivo añade más picante. Arsenal y Chelsea llegan lanzados, con dos victorias en dos jornadas, y el recuerdo reciente juega a favor de los de Arteta. La temporada pasada se vieron las caras cuatro veces entre todas las competiciones: tres triunfos para los Gunners y un empate. Dominio claro.

Ahora, el reto es sostener esa superioridad en un inicio de curso en el que cada punto marca el tono de la temporada. Con el Emirates como escenario, el técnico ajusta piezas entre precauciones, regresos esperados y dudas de última hora.

La mesa está servida: dos equipos invictos, un derbi londinense, un estadio encendido y un Arsenal que empieza a recuperar soldados clave justo cuando el calendario aprieta. La cuestión es sencilla y brutal: ¿quién saldrá del domingo con su pleno intacto?