Mohamed Salah regresa a Liverpool por el nacimiento de su hijo
Mohamed Salah ha regresado discretamente a Liverpool, la ciudad que fue su casa durante casi una década, para vivir un momento muy distinto a las noches de Champions que lo convirtieron en ídolo. Esta vez no hubo focos ni himnos. Hubo familia. Su esposa dio a luz a su tercer hijo y primer varón, al que han llamado Leil, un nombre que en árabe significa “noche”.
La noticia se conoció a través de Rabab, hermana del futbolista, que compartió en redes sociales la llegada del pequeño y desveló el nombre elegido. El nacimiento se produjo en el noroeste de Inglaterra, en la misma región donde Salah levantó títulos y construyó una vida junto a los suyos.
Detrás del goleador hay una historia que lleva años escribiéndose en paralelo al fútbol. Magi, su esposa, es su amor de la infancia. Ambos crecieron en Nagrig, su pueblo natal en Egipto. Ella se formó como biotécnica y en 2013 se casaron, cuando Salah ya empezaba a hacerse un nombre en Europa. Después llegaron sus dos hijas: Makka, nacida en 2014, y Kayan, en 2020. Ahora, la familia se completa con Leil.
El contexto deportivo del egipcio es muy distinto al de sus días de gloria en Anfield. A sus 34 años, Salah milita en Trabzonspor, en Turquía, después de que en verano se acordara la rescisión anticipada de su contrato con Liverpool. El plan inicial era seguir un año más en la ciudad, tras el acuerdo firmado en 2025 por dos temporadas. Ese guion se rompió doce meses antes de lo previsto, pero el vínculo emocional con Liverpool quedó intacto.
Él mismo lo dejó claro en su momento: su familia se sentía en casa en la ciudad. Su esposa, Magi, y sus hijas estaban felices por la idea de continuar allí dos años más. No fue posible, pero el arraigo permanece. Que el nacimiento de su hijo se produzca precisamente en el norte de Inglaterra no deja de ser un guiño del destino a una relación que va más allá del fútbol.
Mientras tanto, en Trabzon, la vida no se detiene. El presidente del club, Ertugrul Dogan, reveló en declaraciones a 61saat que no solo Salah ha ampliado su familia. Andre Onana, otro viejo conocido de la Premier League, también ha sido padre recientemente. “Después del partido contra Amed SK viajé al extranjero con Salah y Andre Onana. Ambos tuvieron nuevos hijos, Onana tuvo gemelos y Salah un niño. Felicito a sus familias y a sus esposas”, explicó el dirigente.
En lo deportivo, el aterrizaje de Salah en Turquía no ha sido un camino de rosas. Trabzonspor sufrió un duro golpe al quedar eliminado en el play-off de la Europa League ante el Ferencvaros húngaro con un global de 5-0, un resultado que precipitó la salida del entrenador Fatih Tekke. Un mazazo para un proyecto que se había construido con ambición y que contaba con el peso específico del egipcio como gran figura.
Salah respondió como acostumbra: de frente. En un mensaje publicado en sus redes sociales, asumió el golpe y lo convirtió en combustible. “Nada en mi carrera llegó nunca fácil. Las malas noches y las decepciones forman parte del fútbol, y he aprendido a convertirlas en motivación y en trofeos. Trabzonspor es mi club y soy parte de este proyecto, cuerpo y alma. La noche pasada no cambiará eso. Sé que las expectativas son altas y realmente creo que podemos y vamos a cumplir. ‘Vine aquí para ganar’ no es solo un eslogan para mí”, escribió.
Es el mismo discurso que lo acompañó en sus mejores años en Liverpool: resiliencia, hambre, desafío constante. Solo que ahora, entre viajes relámpago a Inglaterra y noches difíciles en Europa, Salah equilibra algo más que sistemas tácticos y defensas cerradas. Equilibra pañales, madrugadas y la exigencia de seguir siendo referente en un club que le ha entregado las llaves de su proyecto.
Liverpool, su pasado reciente. Trabzon, su presente. Nagrig, su origen. Y ahora Leil, la nueva “noche” en la vida de un futbolista que no conoce el significado de bajar el ritmo. La cuestión es cuánto tiempo más podrá sostener ese pulso entre la paternidad, la presión y la promesa que él mismo se ha impuesto: haber llegado a Turquía, como siempre, para ganar.




