Morrison acelera el mercado: West Brom busca fichajes clave
James Morrison no quiere frenar ahora. Con el West Bromwich Albion lanzado en el arranque de Championship, el técnico escocés aprieta también en los despachos y se declara “esperanzado” de cerrar más fichajes antes del cierre del mercado el 1 de septiembre.
El objetivo inmediato tiene nombre y apellido: Toby Collyer. El club está muy cerca de acordar con Manchester United el regreso del centrocampista, que ya estuvo cedido en The Hawthorns durante la primera mitad de la pasada temporada. Esta vez, el acuerdo apunta a ser definitivo, con una operación valorada hasta en 7,6 millones de libras.
No es un simple complemento. Collyer conoce el vestuario, el ritmo de la categoría y lo que Morrison exige sin necesidad de presentación. Se trata de un movimiento calculado, casi de precisión, para rematar una plantilla que ya ha arrancado el curso con dos victorias en dos jornadas.
Tunde, velocidad para romper partidos
Mientras se ultima el regreso de Collyer, Morrison ya tiene entre manos a su último fichaje confirmado: Kareem Tunde, extremo español llegado esta semana desde Levante.
“Es una gran oportunidad para él, venir a una nueva cultura, con solo 21 años”, explicó el técnico en declaraciones a BBC Radio WM. “Es un proyecto ilusionante y un jugador ilusionante, así que estamos encantados de tenerlo”.
Tunde aporta justo lo que el entrenador sentía que faltaba.
“Nos da opciones diferentes. Siempre he tenido la sensación de que nos faltaba ese puntito en los partidos para estirar a los rivales, y él tiene esa velocidad y esa potencia que estábamos buscando”.
Ocho fichajes ya en este verano. Un número que podría invitar a la pausa. Morrison piensa lo contrario.
“Tenemos que ser inteligentes”
“Soy optimista”, admite el entrenador cuando se le pregunta si habrá más caras nuevas antes del cierre de la ventana. “Se ha estado trabajando muy duro entre bambalinas. Tenemos que hacer las cosas de manera un poco diferente, tenemos que ser inteligentes, y creo que lo hemos sido porque hemos hecho muchos fichajes”.
No es gasto por impulso, sino ajuste fino. Morrison habla como un técnico que siente que el bloque está casi completo, pero que todavía ve huecos concretos por rellenar para sostener el nivel durante una temporada larga y despiadada como la Championship.
Y los resultados le dan margen para exigir. Dos partidos, dos triunfos. Un inicio sólido que refuerza el discurso y eleva las expectativas alrededor de The Hawthorns.
Regreso a casa: visita a Middlesbrough
El siguiente examen no será cualquiera. Llega Middlesbrough, subcampeón del play-off la temporada pasada y club de la ciudad natal de Morrison, donde dio sus primeros pasos como futbolista profesional.
Volver allí ya no le sacude como antes.
“He vuelto muchas veces y he jugado allí, así que ya he superado eso”, reconoce. La primera visita, admite, fue un pequeño terremoto emocional: “Recuerdo la primera vez que volví y estaba por todas partes, estuve terrible. Aprendí de esa experiencia”.
La última vez que pisó ese césped como jugador, marcó. “Todavía recuerdo esa sensación”, confiesa. Ahora regresa como entrenador, con otro tipo de responsabilidad y con un reto mayúsculo por delante: mantener la identidad y la intensidad de un equipo que ha arrancado el curso con paso firme.
“Estoy deseando que llegue el partido, pero también sé que va a ser uno de los desplazamientos más duros que tendremos”.
La vara de medir, sin embargo, ya la han colocado sus propios futbolistas.
“Han fijado un estándar y no pueden dejar que caiga”.
El mercado sigue abierto, los fichajes aún se mueven y el calendario aprieta. La pregunta, a estas alturas, no es si West Brom va en serio. Es cuánto tiempo será capaz de sostener este listón que su propio vestuario se ha impuesto.




