Neymar critica el césped de Vila Belmiro tras eliminación en la Copa do Brasil
La noche en Vila Belmiro terminó sin goles, sin remontada y con mucha rabia. Santos quedó fuera de la Copa do Brasil tras el 0-0 ante Palmeiras en la vuelta de los cuartos de final, después del 3-0 encajado en la ida. Pero el resultado no fue lo que más encendió a Neymar.
El brasileño salió cojeando al final del primer tiempo con una molestia en el muslo. La frustración por la lesión se transformó pronto en furia dirigida a un objetivo muy concreto: el estado del césped del estadio de Santos.
Un mensaje cargado de ironía… y de indignación
Neymar eligió sus redes sociales para disparar. Arrancó con sarcasmo en Instagram: “Me gustaría felicitar a la persona responsable del césped del estadio Vila Belmiro”.
El tono cambió enseguida. De la ironía pasó al ataque frontal: “Lo que ocurrió ayer fue el peor césped que el club ha visto en su historia. Estaba lleno de agujeros por obras realizadas un día antes del partido. ¡Increíble! Además de jugar contra el rival, también jugábamos contra el campo”.
El delantero no se quedó ahí. Denunció el esfuerzo extra que, según él, tuvieron que hacer sus compañeros por las condiciones del terreno de juego: “Y para empeorar las cosas, tuvimos que hacer un esfuerzo mayor por su estado horrible. No es casualidad que 3 jugadores se lesionaran en el primer tiempo. Muy bien, de verdad… ¡trabajo muy pobre!”.
Preocupación por el muslo y mirada al futuro
Sobre su propia situación física, Neymar explicó que sintió “una molestia en el muslo” y que se someterá a pruebas para conocer el alcance exacto del problema. Pese al enfado, intentó dejar un mensaje de resistencia interna: confía en que no sea nada grave y pidió mantener la moral alta y centrarse en lo que viene.
Santos, eliminado y golpeado por las lesiones, se marcha de la Copa do Brasil con más preguntas que respuestas sobre la gestión de su propio estadio en una de las noches más importantes de la temporada.
La respuesta punzante de Palmeiras
El fuego cruzado no tardó en llegar desde el otro lado. Palmeiras aprovechó la ocasión para devolver el golpe, también con ironía. El club publicó un comunicado en el que elogiaba el estado de su propio césped, subrayando que recibe mantenimiento diario y que se mantiene “en perfectas condiciones”.
El mensaje iba directo al corazón de la polémica. Palmeiras añadió que, gracias a esa calidad del campo, sus jugadores se sienten más seguros y recordó un dato que no pasó desapercibido: el club es el menos afectado por lesiones en la Serie A brasileña en los últimos cinco años.
Una réplica tan calculada como simbólica. Mientras Neymar señala al césped de Vila Belmiro como enemigo interno, Palmeiras se presenta como modelo de gestión y cuidado. En el fondo, la discusión va más allá de un terreno de juego: habla de cómo se prepara un club para las grandes noches… y de quién acaba pagando el precio cuando algo falla.




