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Omar Marmoush impulsa la esperanza en Tottenham

Tottenham Hotspur llega tocado al duelo ante Everton, pero no derrotado. En medio de un arranque de Premier League gris y un puesto 17 que pesa en la tabla y en el ánimo, la voz que se alza desde el vestuario es la de un recién llegado: Omar Marmoush.

El egipcio, fichaje estival y aún en fase de adaptación, eligió mandar un mensaje directo a la afición antes del choque de mañana en Londres. No habló como un recién aterrizado que mide cada palabra. Habló como alguien convencido de que este proyecto apenas ha empezado a dar sus primeros pasos.

“Solo han pasado unas semanas desde que llegué, pero la impresión general es absolutamente maravillosa”, declaró al diario británico Straits Times.

No son frases de compromiso. Son de alguien que, pese al punto solitario en tres jornadas, ve un techo muy distinto al que marca la clasificación.

Un inicio duro, un discurso ambicioso

El contexto no ayuda. Tottenham recibe a Everton en la cuarta jornada con un balance que inquieta: un empate, dos derrotas y apenas un punto. Demasiado poco para un club que se mira siempre en el espejo de la zona alta. Del otro lado, los de Liverpool aterrizan en Londres desde la comodidad del octavo puesto, con 5 puntos y la sensación de haber arrancado el curso con el pie correcto.

En ese escenario, el discurso de Marmoush rompe con la resignación. El delantero, que ya sabe lo que es vestir la camiseta de Spurs en la derrota 2-0 ante Newcastle y en el empate sin goles frente a Nottingham Forest, prefiere mirar al proceso antes que al marcador.

La clave, según él, está en el banquillo.

La huella de Roberto De Zerbi

Marmoush no tardó en subrayar la influencia de Roberto De Zerbi. “Tiene una gran pasión, y estamos intentando captar lo que nos pide y aplicarlo en el campo de la mejor manera posible, y las cosas van excelentemente hasta ahora”, explicó.

Pasión, idea clara y exigencia. El egipcio insiste en que el grupo empieza a entender el plan del técnico y que el trabajo diario ya deja señales internas, aunque el gran público todavía no las vea reflejadas en victorias.

No es casual que el delantero insista en el concepto de armonía. Tottenham ha cambiado piezas, ha renovado vestuario y jerarquías. El encaje lleva tiempo. Y ese es precisamente el terreno donde Marmoush cree que el equipo crecerá.

Un vestuario en construcción

“Esperamos lograr victorias, y como jugador nuevo que se unió al equipo junto a otros futbolistas, la armonía comenzará a crecer una vez pasemos más tiempo juntos, y creo que los resultados serán maravillosos”, remató el internacional egipcio.

El mensaje es claro: este Tottenham todavía está en obras. Marmoush se ve como parte de una generación que debe acelerar la química en el césped y transformar la promesa en puntos. Por ahora, su contribución se resume a dos apariciones, sin goles, pero con la sensación de que De Zerbi le reserva un papel importante en el corto plazo.

El duelo ante Everton llega pronto, casi a contrarreloj, para un equipo que aún busca su forma definitiva. Pero también aparece como el escenario perfecto para comprobar si el optimismo de Marmoush tiene sustento inmediato o si el “nuevo ciclo” de Spurs necesitará más golpes antes de despegar.