Ram se despide en el US Open: Krawietz y Puetz a la final
La última función de Rajeev Ram no tuvo final feliz en el marcador, pero sí el escenario que merecía. El estadounidense cerró su carrera profesional en el US Open, en Louis Armstrong, en el torneo que definió su legado junto a Joe Salisbury. Esta vez, sin embargo, la historia perteneció a Kevin Krawietz y Tim Puetz.
El dúo alemán frenó la remontada emocional de Salisbury y Ram con un 6-3, 6-4 implacable, cortando de raíz el sueño de regresar a la final por quinta vez en seis años. No hubo épica en el resultado, pero sí en el contexto: era el último partido de Ram y el cierre oficial de una de las parejas más dominantes que ha visto la modalidad de dobles en Nueva York.
Entre 2021 y 2023, Salisbury y Ram firmaron algo que nadie más ha logrado en Flushing Meadows: tres títulos consecutivos del US Open. Cuatro Grand Slams en total como pareja. Un ciclo que se apaga, pero que deja una huella profunda en el torneo y en la pista donde tantas veces cambiaron partidos imposibles.
Tras su despedida, Ram lo resumió todo en un detalle que va más allá de los trofeos: el lugar, la pista, la complicidad con Salisbury, el póster con las imágenes compartidas. Para él, no podía haber un final más coherente con la historia que construyeron juntos.
Una final de contrastes: novatos juntos, veteranos sin ‘major’
El sábado 12 de septiembre, la pista verá un choque de estilos y trayectorias: Neal Skupski y Lloyd Harrison contra Krawietz y Puetz en la final de dobles masculinos del US Open. Quinta pareja cabeza de serie contra la sexta. Una final que enfrenta presente inmediato contra paciencia a largo plazo.
Skupski y Harrison viven su primer año como equipo, pero se comportan como si llevaran años afinando automatismos. En apenas su segundo torneo juntos levantaron el título del Australian Open, una irrupción fulgurante que les colocó de golpe en la élite. Desde entonces, cada gran cita parece una confirmación más que una sorpresa.
En el otro lado de la red estarán Krawietz y Puetz, campeones de las ATP Finals 2024, una dupla consolidada, con recorrido, que ha pisado casi todos los escenarios importantes… salvo el escalón definitivo en los Grand Slams. Aún les falta ese título grande como pareja. Ya estuvieron a un paso en el propio US Open 2024, cuando cayeron en la final ante Max Purcell y Jordan Thompson. Esta vez llegan con una deuda pendiente y la sensación de que el reloj ya no les concede tantas oportunidades.
Hay un precedente reciente entre ambas parejas. Se midieron en Adelaide, con victoria alemana por 6-3, 2-6, 10-5 en un duelo que dejó claro que el margen entre ellos es mínimo. Aquella vez, Krawietz y Puetz supieron sufrir en el super ‘tie-break’ y cerraron el partido con más oficio que brillo. Skupski y Harrison, en cambio, salen ahora reforzados por un título de Grand Slam y una temporada en la que han aprendido a ganar también cuando el tenis no fluye.
El peso de la ocasión
La final se presenta como un examen de carácter tanto como de tenis. Skupski y Harrison buscan consolidar su irrupción y demostrar que lo de Melbourne no fue un destello aislado, sino el inicio de un ciclo. Krawietz y Puetz persiguen algo distinto: validar años de trabajo con el trofeo que aún les falta.
El contexto no es menor. Los alemanes llegan con la confianza de quienes ya han conquistado las ATP Finals y saben gestionar semanas largas, tensas, llenas de presión. Los británico-estadounidenses, por su parte, han encontrado química a velocidad de vértigo, una sincronía que suele tardar temporadas en construirse.
En el telón de fondo, el eco de Salisbury y Ram. Su salida de escena abre espacio para nuevos dominadores en Nueva York. La pregunta es quién recogerá ese vacío en el palmarés: la pareja que avanza a toda velocidad o la que lleva años llamando a la misma puerta. El sábado, en Flushing Meadows, la respuesta ya no admitirá matices.




