Robert McCracken y la decisión de Anthony Joshua sobre Fury
Robert McCracken, el hombre que moldeó a Anthony Joshua desde el boxeo amateur hasta la cima del peso pesado, lo tiene claro: si el británico quiere o no lanzarse por fin al supercombate contra Tyson Fury es asunto suyo y de nadie más.
Mientras el ruido crece fuera del ring, McCracken baja el volumen.
“Depende de los boxeadores si quieren pelear entre ellos y tratar de superarse”, explicó en declaraciones a Sky Sports. “No creo que sea asunto de nadie más si deben pelear o no. Los dos ya se han demostrado”.
El ruido alrededor de Fury-Joshua
En las últimas semanas, el tablero se ha movido. Frank Warren, promotor de Fury, aseguró que los términos están acordados y que solo “esperan a AJ”. Eddie Hearn, al frente de la carrera de Joshua, confirmó que las conversaciones se han reabierto para intentar llevar la pelea a Wembley Stadium.
La narrativa es la de siempre: el combate que el boxeo británico –y buena parte del mundo– lleva años esperando parece estar, otra vez, a tiro. O eso dicen desde los despachos.
McCracken, sin embargo, se aleja de la histeria. Sabe lo que es vivir una carrera desde dentro, no desde el teclado ni el plató.
“Tuve una carrera como boxeador y luego miras atrás a lo que quizá te hubiera gustado hacer o no hacer”, recordó. “La mayoría de las veces las cosas acaban como deben acabar. Pero son los boxeadores los que deciden”.
Mientras tanto, Fury ha elegido el camino del ataque público. En redes sociales, llegó a llamar “cobarde” a Joshua, harto –según él– de unas negociaciones eternas. Un dardo más en una rivalidad que lleva años cocinándose a fuego lento.
McCracken, que conoce el carácter del campeón olímpico, no compra ese relato.
“Con Anthony Joshua, por mi experiencia, él estaba dispuesto a pelear con cualquiera”, aseguró. “Solo se trataba de cómo se presentaba la pelea y qué era lo mejor para él. Así ven las cosas los boxeadores hoy en día”.
Dos veranos muy distintos
La antesala deportiva del posible choque también ha dejado lecturas opuestas.
Tyson Fury viene de una victoria cómoda, un dominio absoluto culminado con un triunfo por detención ante Mariusz Wach. Un trámite, pero un trámite resuelto con autoridad, que sostiene la percepción de que llega en plena forma.
Joshua, en cambio, vivió una noche mucho más turbulenta. Tuvo que levantarse dos veces de la lona antes de noquear a Kristian Prenga. Ganó, sí, pero dejó dudas. Y en el peso pesado, las dudas hacen ruido.
Para McCracken, ese ruido puede convertirse en gasolina.
“Joshua viene de una actuación que no fue brillante, pero consiguió el nocaut y eso es lo que realmente importa”, señaló. “Querrá demostrar que la gente se equivoca, callar a los que dudan”.
Hoy, si se midiera el combate en sensaciones, Fury partiría con ventaja.
“Tyson sería el favorito ahora mismo por sus resultados recientes y su forma”, admitió McCracken. “Si lo piensas bien, es fascinante dónde ha llegado todo esto y el tiempo que ha llevado intentar poner esta pelea en pie”.
El propio exentrenador de Joshua reconoce que ya no forma parte del círculo cercano del púgil. Lo observa desde fuera, como el resto, pero con la mirada privilegiada de quien lo llevó a la gloria mundial.
“He estado fuera del equipo de Joshua desde hace tiempo, pero parece que la pelea va a hacerse”, comentó. “Ojalá suceda y entonces todos podrán disfrutarla”.
El boxeo como refugio: ‘A Night of Solidarity’
McCracken habló con Sky Sports en la previa de ‘A Night of Solidarity’, una velada de boxeo de estilo olímpico que se celebrará el 13 de noviembre. No será una noche de grandes bolsas ni cinturones mundiales, pero sí de algo que a menudo se olvida cuando se habla de superpeleas: el poder del deporte para unir y reconstruir.
El evento busca homenajear la respuesta de la comunidad local tras la tragedia de Grenfell Tower. En esos días oscuros, los clubes de boxeo y otras entidades deportivas del área se convirtieron en refugio, en punto de encuentro, en lugar seguro para jóvenes y familias golpeadas por el desastre.
El London Fire Brigade Boxing Club (LFB) ha trabajado codo con codo con comunidades de todo Londres para utilizar el boxeo como herramienta de estructura, disciplina y apoyo. Jóvenes y bomberos, compartiendo gimnasio, guantes y conversación. Una forma silenciosa, pero contundente, de solidaridad.
‘A Night of Solidarity’ reunirá esos esfuerzos en una sola noche. Doce combates, un equipo Select del LFB frente a un combinado de North Kensington, formado por hombres, mujeres y boxeadores jóvenes de distintos clubes de la zona y del resto de la ciudad. Lo recaudado se destinará a organizaciones deportivas locales, a la Firefighter’s Charity y a otros proyectos comunitarios.
Mientras el mundo del boxeo se obsesiona con cifras, cláusulas y estadios llenos, McCracken recuerda, con sus palabras y con su presencia en esta iniciativa, que el deporte también vive en esos gimnasios de barrio donde un saco de boxeo puede ser el primer paso para recuperar una vida.
Y quizá ahí esté la paradoja: mientras todos discuten si Joshua y Fury deben pelear, el boxeo, lejos de los focos, ya está haciendo su trabajo más importante.




