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Ronaldo y su última misión en la AFC Champions League

Cristiano Ronaldo se asoma a lo que podría ser el último gran capítulo de su carrera en competiciones de clubes. La temporada 2026-27 de la AFC Champions League Elite se perfila como su última batalla continental y, en Riad, nadie disimula el objetivo: levantar por fin el título asiático con Al-Nassr.

El portugués, que en Europa se ganó el apodo de “Mr. Champions League” con cinco coronas, persigue ahora una pieza que falta en una vitrina legendaria. Tercera participación en el torneo con Al-Nassr, quizá la última. Y el margen de error se reduce a cero.

Postecoglou mide cada paso antes del estreno continental

Antes de pensar en Al Ain, hay un trámite peligroso en casa: la jornada 7 de la Saudi Pro League ante Al-Khaleej, este sábado. Trámite, sí, pero con asterisco. Ange Postecoglou ya ha dejado claro que priorizará la Champions asiática y todo apunta a una rotación masiva.

El técnico australiano planea limitar al máximo los minutos de sus principales figuras. El mensaje es nítido: piernas frescas para el debut continental del martes 15 de septiembre ante un viejo conocido, Al Ain, el mismo que ya arruinó un sueño no hace tanto.

Ronaldo, eje absoluto del proyecto, llegará protegido. Al-Nassr sabe que cada minuto del portugués cuenta y que cualquier contratiempo a estas alturas sería devastador, tanto deportiva como emocionalmente, en un año que el propio jugador ha dejado entrever como posible despedida del fútbol profesional.

Coman, la pieza que puede cambiar el tablero

Entre las buenas noticias, una destaca en el cuerpo técnico: la posible vuelta de Kingsley Coman justo a tiempo para la noche grande del martes. El francés se lesionó el isquiotibial en el reciente duelo ante Al-Ittihad, un susto que encendió las alarmas en el club.

Las pruebas médicas, sin embargo, rebajaron la tensión. La resonancia confirmó un desgarro leve, sin daños mayores. Según el medio saudí Arriyadiyah, los servicios médicos de Al-Nassr confían en poder darle el alta para el choque frente a Al Ain.

Eso sí, el plan es claro: nada de riesgos en liga. Coman ya ha sido descartado para el encuentro de este sábado ante Al-Khaleej y continúa con su protocolo de recuperación en el campo de entrenamiento, con la vista puesta exclusivamente en la Champions.

Su inicio de temporada ha sido frustrante: seis partidos sin goles ni asistencias. Las cifras no acompañan, pero el juego sí. Su capacidad para desbordar en el uno contra uno y su servicio desde banda siguen siendo armas esenciales para liberar a Ronaldo en zonas de remate. En un torneo donde los detalles deciden, recuperar a un extremo capaz de desequilibrar en campo abierto puede marcar la diferencia.

Heridas abiertas en Asia

Al-Nassr llega a esta edición con cicatrices recientes. En 2023-24, el primer curso completo de Ronaldo en la AFC Champions League, el equipo se quedó a las puertas de las semifinales. Eliminación cruel: penaltis en cuartos de final ante Al Ain, que acabaría coronándose campeón. El portugués se marchó de esa campaña con seis goles y dos asistencias en nueve partidos. No alcanzó.

La temporada siguiente, el rendimiento individual del luso fue aún más demoledor: ocho goles en ocho encuentros. Eficacia de élite, misma conclusión amarga. Esta vez fue Kawasaki Frontale quien frenó el sueño, imponiéndose 3-2 en semifinales y dejando a Al-Nassr otra vez mirando la final por televisión.

Esas dos caídas han moldeado el carácter del equipo. Ya no se trata solo de perseguir un título; se trata de ajustar cuentas con la historia reciente. Y, para Ronaldo, de cerrar el círculo.

Un último asalto con todo en juego

El contexto añade dramatismo. Con Ronaldo deslizando que esta campaña podría ser la última como profesional, cada partido de Champions adquiere un tono casi documental. Cada gol, cada gesto, cada eliminación o clasificación se leerá como parte de un epílogo.

Postecoglou lo sabe y está construyendo el escenario con precisión: dosificar en liga, blindar a sus estrellas, recuperar a Coman como socio de banda y llegar al duelo con Al Ain con la sensación de que no se ha dejado nada al azar.

Ronaldo, Coman y un vestuario que ya ha probado la crueldad del torneo se preparan para otro choque con un rival que conoce bien sus debilidades. Esta vez, con el reloj de la carrera del portugués marcando el tramo final, la pregunta ya no es si Al-Nassr puede competir.

La cuestión es si este será, por fin, el año en que “Mr. Champions League” conquiste también Asia antes de bajar el telón.