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Rybakina se corona número 1 del mundo tras vencer a Zheng

Elena Rybakina tardó un set en entrar realmente al US Open. Pero cuando lo hizo, arrasó con todo a su paso, incluida la resistencia de Zheng Qinwen y, de paso, el largo reinado de Aryna Sabalenka en la cima del ranking.

La kazaja venció a la china por 3-6, 6-1, 6-4 en cuartos de final y selló un doble golpe: billete a semifinales y ascenso asegurado al número 1 del mundo por primera vez en su carrera. El lunes, su nombre aparecerá en lo más alto de la clasificación de la WTA. Pase lo que pase en lo que queda de torneo.

De un mal arranque a una reacción de número 1

El inicio fue todo de Zheng. Más suelta, más agresiva, aprovechó las dudas iniciales de Rybakina y se llevó el primer set por 6-3. La futura número 1 parecía tensa, sin encontrar ritmo con el saque y cediendo la iniciativa en los peloteos largos.

Ahí cambió todo.

Rybakina ajustó la mira, endureció el golpeo y subió la velocidad de la pelota. El segundo set fue una declaración de intenciones: 6-1, con autoridad, imponiendo su servicio y castigando cada bola corta de Zheng. La presión terminó por hacer mella en la china, que ya no encontraba las líneas con la misma claridad.

El tercero fue más acorde a un duelo de cuartos de Grand Slam: nervios, intercambios largos, pequeños detalles. Rybakina, sin embargo, jugó como lo que ya es: una campeona de grandes escenarios. Cerró 6-4, sin temblar, asegurando su presencia entre las cuatro mejores en Nueva York.

Una cima histórica para Kazajistán

Con esa victoria, Rybakina se garantizó algo que va mucho más allá de este US Open: convertirse en la primera jugadora —y el primer tenista, hombre o mujer— de Kazajistán en alcanzar el número 1 del mundo en individuales.

Será la trigésima jugadora en la historia de la WTA en ocupar la cima del ranking. Una lista selecta a la que llega a los 27 años, tras una temporada en la que ha sido la gran sombra de Sabalenka durante meses.

El cambio de guardia también pone fin a una racha impresionante. Sabalenka dejará el trono tras 99 semanas consecutivas como número 1, 107 en total a lo largo de su carrera. Su secuencia actual es la sexta más larga de la historia del circuito femenino, en una etapa que comenzó el 21 de octubre de 2024.

Gauff, siguiente escollo rumbo a la final

El premio inmediato para Rybakina no es solo el ranking. Es un cruce de alto voltaje en semifinales: Coco Gauff, campeona del US Open en el pasado y dueña de la pista central como si fuera su patio trasero.

La estadounidense también llega lanzada. Sobrevivió a un auténtico drama ante Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros con solo 19 años. Gauff levantó dos puntos de partido y terminó imponiéndose por 2-6, 7-6 (9/7), 6-2, en un duelo que rozó el límite emocional.

Al terminar, Gauff no esquivó el peso del desafío que viene: «Elena es la nueva número uno del mundo. Va a ser un partido duro. Para estos momentos es para lo que vives», dijo, consciente de que el choque tiene aroma de final anticipada.

Un número, sí; pero la mira sigue en los títulos

Rybakina, campeona de Wimbledon en 2022 y del Abierto de Australia a comienzos de este año, está persiguiendo su tercer título de Grand Slam. El número 1 es un hito, pero ella misma se encargó de rebajar el ruido alrededor de la clasificación.

«Es solo un número ahora mismo. Mi objetivo es ganar los torneos que juego», explicó la kazaja. «Es un logro increíble, pero ya sabes lo rápido que todo puede cambiar en el tenis con respecto al ranking».

Mensaje claro: la cima no es la meta final, es una estación de paso.

El posible reencuentro con Sabalenka

El cuadro todavía guarda un posible capítulo extra de esta historia. Si Rybakina supera a Gauff y Sabalenka vence a Jessica Pegula en la otra semifinal, el US Open tendría una final con sabor a revancha: Rybakina vs Sabalenka, como en el Abierto de Australia de este año, donde la kazaja ganó en tres sets.

Sabalenka ya sabe que perderá el número 1 incluso si levanta el trofeo en Nueva York. Pero una final ante la mujer que la desbanca del trono, en el mayor escenario del tenis estadounidense, sería algo más que un partido por un título.

Para Rybakina, la ecuación es sencilla: ya tiene asegurado el lugar más alto del ranking. Ahora quiere algo más pesado que los puntos y las estadísticas. Quiere otro grande. Y en estas pistas duras, con el viento de Nueva York soplando a favor, juega como si no estuviera dispuesta a conformarse con menos.