Shaquille Gwengwe: el delantero que sacude la League Two
En Newport ya tienen claro que lo de Shaquille Gwengwe no es una racha pasajera. Es la historia de un delantero que ha saltado varios peldaños de golpe y ha caído de pie en la English Football League.
Cuatro goles en agosto, recién llegado desde el Poole Town del Southern League Premier South, donde firmó la friolera de 47 tantos la temporada pasada. De los campos modestos del fútbol no profesional a un vestuario de League Two. Y sin titubeos.
Su nominación a jugador del mes de League Two no sorprendió a Hayden Mullins. Para el técnico del Newport County, el reconocimiento es la consecuencia lógica de una adaptación relámpago y de una ética de trabajo que ha contagiado al vestuario.
“Justamente merecido, con cuatro goles en cinco partidos. Trabaja increíblemente duro”, subrayó el entrenador, que ve en Gwengwe mucho más que un goleador en forma. Lo ve como un proyecto serio de delantero para el fútbol profesional.
Mullins insiste en un detalle que lo dice todo: Gwengwe no se ha limitado a llegar y disfrutar del momento. Ha llegado para empujar. Para incomodar. Para crecer. El técnico destaca su obsesión por pulir detalles, por atacar cada pequeño aspecto de su juego que pueda darle una ventaja más en el área rival. Su producción, recuerda, es “el subproducto de todo su trabajo”.
La nominación lo colocó en una terna exigente: Charlie Larkin, del Barnet, Josh March, del Crewe, y Harry Boyes, del York City, que finalmente se llevó el premio. El nombre de Gwengwe no salió ganador, pero sí quedó instalado en el radar de la categoría. En apenas un mes.
Hay un matiz táctico que añade más valor a sus números. Aunque él mismo ha dejado claro que se siente más cómodo jugando por el centro, los cuatro goles llegaron actuando abierto, desde banda, en el sistema de Newport. Lejos de su zona “natural”, pero cerca del gol.
Perspectivas Futuras
Para Mullins, ahí se abre una puerta interesante. El técnico está convencido de que, con tiempo y ajustes, Gwengwe puede ser igual de dañino —o más— como referencia central.
“Lo bueno es que tiene la mente abierta. Donde pueda entrar en el once, jugará e intentará hacer su trabajo”, explicó. El mensaje es claro: primero el equipo, luego la demarcación. Después, ya se hablará de si es un nueve puro o un atacante versátil.
Mullins admite que quizá haya que retocar ciertas cosas para explotarlo como delantero centro. No es un salto menor: ha “saltado muchos niveles muy rápido” y cada partido le deja una lección nueva sobre las exigencias de la League Two. Cuando descifre del todo los retos de la categoría, el técnico no ve motivo alguno para que no pueda asentarse como el nueve del equipo.
Dentro del vestuario, la impresión es la misma. El centrocampista Ciaran Brennan lo define como un auténtico factor diferencial. Un jugador que cambia partidos.
“Shaq sabe perfectamente dónde está la portería, así que cuando está en el campo siempre hay media opción de que huela algo”, apuntó Brennan, resumiendo en una frase el instinto que ha llevado a Gwengwe desde el fútbol no profesional hasta el foco de la League Two.
El premio de agosto se le escapó. La oportunidad de consolidarse como uno de los nombres del curso, no. La temporada apenas empieza y Gwengwe ya ha demostrado que no ha venido a Newport para contemplar el paisaje, sino para reescribirlo.




