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Katerina Siniakova y Taylor Townsend: Campeonas del US Open 2024 en dobles

Katerina Siniakova y Taylor Townsend firmaron en Nueva York algo que muy pocas parejas pueden siquiera soñar: un Grand Slam de dobles completo como tándem. Las número uno del cuadro remontaron y se coronaron campeonas del US Open, cerrando un círculo perfecto que ya incluía Wimbledon 2024, el Abierto de Australia 2025 y Roland Garros de esta temporada.

Lo hicieron con carácter. Y con nervios de acero.

Frente a ellas, dos invitadas locales, Ashlyn Krueger y Robin Montgomery, que jugaron sin complejos y se llevaron un primer set que encendió las alarmas: 7-5, aprovechando un juego final en el que Siniakova encadenó tres dobles faltas. Un golpe duro para una campeona tan curtida. Pero no definitivo.

La respuesta fue contundente. Casi cruel. En la segunda manga, Siniakova y Townsend apretaron el puño y arrasaron: 6-0, ganando 23 de los 27 puntos disputados después del primer juego. El partido cambió de tono. De repente, las favoritas dictaban el ritmo, mandaban en la red y castigaban cada segundo servicio rival.

El impulso ya no se detuvo.

En el set decisivo, un break temprano marcó el camino. Se pusieron 3-1 arriba y, a partir de ahí, administraron la ventaja con la serenidad de quienes saben exactamente qué están a punto de conseguir. El 6-2 final selló no solo el título del US Open, sino un hito histórico: las cuatro grandes coronas como pareja.

Para Siniakova, la noche tuvo un brillo todavía más especial. Este es su 12.º título de Grand Slam en dobles, una cifra que solo siete mujeres más han alcanzado en la era abierta. Y con esta victoria se convierte en la primera jugadora en completar el Grand Slam de carrera en dobles con dos compañeras distintas: primero con Barbora Krejcikova, ahora con Taylor Townsend. Un registro que la coloca en una dimensión única dentro del circuito.

Townsend, por su parte, saldó una cuenta pendiente con Flushing Meadows. El año pasado se quedó a un paso del trofeo, perdiendo la final junto a Siniakova ante Gabriela Dabrowski y Erin Routliffe. Doce meses después, en la misma pista y de nuevo al lado de la checa, alzó por fin su primer título de dobles del US Open. A los 30 años, en casa y ante su público.

El contraste de sensaciones fue evidente: de la frustración de un arranque errático, con dobles faltas en el peor momento posible, a la autoridad de una pareja que no había cedido un solo set en todo el torneo hasta esa primera manga. El tropiezo no las descompuso; las encendió.

Siniakova, además, persigue otro récord antes de que termine la temporada. Si cierra el año como número uno del mundo en dobles, será la sexta vez que lo consiga. Superaría así a Martina Navratilova como la jugadora con más finales de año en lo más alto del ranking de dobles en la historia de la WTA.

La carrera ya es legendaria. La pregunta ahora es cuántas veces más podrá reescribirla.