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Tai Tuivasa iguala récord de derrotas en UFC 331

Tai Tuivasa iguala un triste récord en UFC 331: ocho derrotas seguidas

En el Crypto.com Arena de Los Ángeles, la noche preliminar de UFC 331 dejó una estadística tan pesada como el propio protagonista. Tai Tuivasa, ídolo de los pesos pesados y uno de los grandes favoritos del público, salió otra vez con la cabeza gacha. Y esta vez no solo perdió: escribió su nombre en un registro que nadie quiere tocar.

Derrota por decisión dividida ante Robelis Despaigne y racha negativa extendida a ocho combates. Con ello, el australiano iguala a Tony Ferguson con el récord de más derrotas consecutivas en la historia de UFC.

Un inicio de locura… y un golpe que lo cambió todo

El regreso de Robelis Despaigne a la compañía, en su segundo ciclo en UFC, venía cargado de incógnitas. El cubano, con pasado de nocaut relámpago y decisiones apagadas, se medía a un Tuivasa obligado a reaccionar.

El primer puño que lanzó Despaigne fue un aviso brutal: mandó a Tuivasa directo a la lona. El australiano se levantó de inmediato, casi por orgullo, y respondió como sabe: intercambiando bombas en el centro del octágono. El primer minuto fue un caos controlado, puro peso pesado, puro riesgo.

Después, el vértigo se frenó. En un clinch, Tuivasa acabó por debajo, encajando la montada completa. Aguantó la posición comprometida, sobrevivió al castigo y logró regresar a la vertical. De nuevo, intercambio salvaje. Esta vez, el que terminó arriba fue Tuivasa, con un derribo que le permitió cerrar el asalto presionando y buscando un estrangulamiento de cabeza y brazo que no llegó a concretarse, pero dejó la sensación de que todavía tenía algo que decir.

El desgaste se impone

Tuivasa salió al segundo asalto con la misma intención: manos pesadas y paso al frente. Conectó un par de golpes limpios y se lanzó al clinch, intentando imponer su físico. Despaigne, más paciente, encontró aire en la separación y clavó una rodilla precisa que frenó el ímpetu del australiano.

En el siguiente agarre, el cubano mostró otra carta: un buen derribo de cadera que llevó la pelea al suelo. Desde arriba, controló más que dañó. El ritmo se espesó, la acción se congeló y el árbitro decidió levantarlos cuando la posición dejó de progresar. El combate se fue al tercer asalto con la sensación de que todo estaba abierto… pero con Tuivasa cargando ya el peso del cansancio y del historial reciente.

Cinco minutos para evitar la historia… y la historia lo alcanzó

Con solo un asalto por delante, Tuivasa no se lanzó al intercambio a cara descubierta. Eligió sus momentos. Conectó una dura patada interna a la pierna de Despaigne que lo desequilibró y se abalanzó al clinch, buscando de nuevo el derribo y el control.

Despaigne respondió con calma. Logró crear espacio, soltó manos pesadas y empezó a marcar el rostro de Tuivasa. La sangre que brotó de la nariz del australiano fue el reflejo de esos golpes que, sin ser espectaculares, sumaban en las tarjetas.

El cubano repitió la fórmula: otro buen derribo de cadera, otra porción de reloj consumida desde arriba. Cuando Tuivasa consiguió ponerse de pie, quedaban apenas diez segundos. Demasiado tarde para cambiar la narrativa de la pelea. El bocinazo final sonó con el australiano sin margen para el milagro.

Las tarjetas lo confirmaron: decisión dividida para Robelis Despaigne, con puntuaciones 29-28, 28-29 y 29-28.

Un récord que pesa y un nuevo comienzo

La derrota tiene un eco especial. Tuivasa no ganaba desde febrero de 2022, cuando noqueó en el segundo asalto a Derrick Lewis en UFC 271. Desde entonces, todo han sido tropiezos. Ocho seguidos. Una cifra que ahora comparte con Tony Ferguson, otro nombre grande atrapado en una caída prolongada.

Despaigne, por su parte, abre su segundo paso por UFC con una victoria trabajada, lejos del fulgor de su debut de 18 segundos ante Josh Parisian, pero mucho más útil para su futuro inmediato. En su primera etapa en 2024, tras aquel nocaut fulminante, había encadenado dos derrotas por decisión ante Waldo Cortes-Acosta y Austen Lane que enfriaron el entusiasmo inicial. Esta vez, se llevó un triunfo sufrido, pero necesario.

Resultados de la velada preliminar de UFC 331

  • Robelis Despaigne venció a Tai Tuivasa por decisión dividida (29-28, 28-29, 29-28)
  • Michael Aswell Jr. venció a JooSang Yoo por decisión dividida (29-28, 28-29, 29-28)
  • Ryan Gandra venció a Ozzy Diaz por nocaut (golpes) – Round 1, 2:04
  • Edmen Shahbazyan venció a Brunno Ferreira por decisión unánime (29-28, 29-28, 30-27)
  • Casey O'Neill venció a Eduarda Moura por sumisión (armbar) – Round 1, 3:22
  • Joanderson Brito venció a Giga Chikadze por nocaut (golpes) – Round 1, 1:57

Tuivasa, que alguna vez fue sinónimo de fiesta, nocauts y “shoeys” en la jaula, camina ahora por la cuerda más fina de su carrera. La estadística ya está escrita. La pregunta es si todavía le queda una gran noche para borrar este récord o si UFC 331 será recordado como el punto de no retorno.