Trinity Rodman acompaña a Ben Shelton en final del US Open
Trinity Rodman apareció en el Arthur Ashe Stadium como llegan las grandes futbolistas a los partidos decisivos: tarde, cansada… pero presente. Muy presente.
Horas antes, la atacante estadounidense había sufrido una dura derrota con Washington Spirit ante Boston Legacy, un 0-3 que dejó pocas sonrisas en el vestuario. Al terminar, apenas hubo tiempo para lamerse las heridas. La noche tenía otra cita marcada en rojo: la final del US Open de Ben Shelton.
De la derrota en Washington al foco de Flushing Meadows
Rodman salió de Washington rumbo a Nueva York tras el pitido final, un viaje de unos 200 millas que convertía la logística en carrera contrarreloj. Cambio de escenario, cambio de deporte, mismo objetivo: estar al lado de Shelton en el día más grande de su carrera.
Entró en el Arthur Ashe con una camiseta con la imagen del tenista, un gesto sencillo pero elocuente en un estadio que respiraba tensión de final. Alcanzó el box de Shelton antes de que terminara el partido, cuando la batalla ya se inclinaba hacia el otro lado de la red.
Al otro lado estaba Alexander Zverev, que se llevó el título con un marcador contundente: 6-3, 7-6 (2), 5-7, 6-2, en lo que fue la primera final de Grand Slam para Shelton, según Channel NewsAsia. El alemán frenó el impulso del estadounidense, pero no la historia que se estaba escribiendo en las gradas.
Shelton, ya en la sala de prensa, subrayó lo que significaba ese viaje para Rodman. Sabía lo complicado que era llegar a tiempo después de un partido fuera de casa, y elogió el esfuerzo de la futbolista por estar allí, en directo, en su noche más exigente.
La broma de Zverev y una pareja que se acostumbra a los focos
En la ceremonia de premios, Zverev encontró un hueco para el humor. Miró hacia la zona de Shelton y lanzó una broma a Rodman sobre la hora de su llegada, llamándola su “amuleto de la suerte” que, esta vez, no surtió efecto. Risas en el podio, alivio tras la tensión, y una escena que confirmó que la pareja ya forma parte del relato público del deporte estadounidense.
La relación de Rodman y Shelton se hizo oficial en marzo de 2025. Desde entonces, sus calendarios se cruzan tanto como lo permiten las agendas profesionales. Ella ha estado en varios torneos clave del tenista, incluidos sus títulos de este año en Dallas y Stuttgart. Él, por su parte, se ha dejado ver en partidos de Washington Spirit, invirtiendo los papeles y cambiando la pista dura por el césped.
En este US Open, Rodman no solo apareció en la final. También estuvo en varios encuentros previos, incluido el épico triunfo de Shelton en cuartos de final ante el vigente campeón Carlos Alcaraz, un partido que se cerró a las 3:33 de la madrugada, el final más tardío en la historia del torneo. Una noche interminable que ya forma parte del archivo de Flushing Meadows.
Esta vez, el desenlace fue distinto. Shelton se quedó a un paso del título, Rodman llegó a tiempo pero no pudo cambiar la historia, y el trofeo voló a manos de Zverev. Sin embargo, para una pareja que ya ha empezado a acostumbrarse a los grandes escenarios, la pregunta es inevitable: ¿cuánto tardará en llegar la próxima final… y quién de los dos levantará primero el gran título?




