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UFC 331: revancha y peleas explosivas en Los Ángeles

Los Ángeles se prepara para una noche de cuchillos largos. UFC 331 llega con un cinturón en disputa, un aspirante al oro que regresa tras la frustración y varias peleas con olor a nocaut desde el primer segundo. En el centro de todo, un duelo que no terminó de empezar la primera vez: Joshua Van contra Alexandre Pantoja por el título de peso mosca.

Van vs. Pantoja: el campeón que aún tiene que demostrarlo

Joshua Van es campeón, pero todavía hay quien lo mira de reojo. El motivo es simple: se llevó el cinturón cuando Alexandre Pantoja se dislocó el codo a los 26 segundos de su primer combate en diciembre. Apenas hubo pelea, sí hubo cambio de campeón. Esa herida sigue abierta.

Van, con solo 24 años, viene de firmar una defensa brutal ante Tatsuro Taira en mayo, una guerra de cinco asaltos en la que supo ajustar sobre la marcha y terminar antes del límite. Demostró carácter, capacidad de adaptación y un ritmo que pocos pueden seguir.

Enfrente estará un Pantoja de 36 años, herido en el orgullo y convertido en “underdog” en las apuestas. El brasileño carga con algo más que experiencia: carga con la sensación de que le arrancaron el trono sin que pudiera defenderlo. Sus defensores recuerdan que su mejor versión llegó precisamente después de conquistar el título, ya en la parte final de su carrera en UFC. Más maduro, más calculador, igual de peligroso.

Los analistas de CBS Sports se han dividido. Brian Campbell ve a Pantoja aguantando la tormenta inicial de Van y usando su bagaje y versatilidad para iniciar un segundo reinado. Brent Brookhouse, en cambio, apuesta por la juventud: confía en que el trabajo de lucha y grappling que Van mostró ante Taira será suficiente para evitar los mayores peligros en el suelo y que, en pie, el campeón tiene demasiadas armas para un Pantoja que regresa de lesión y ya siente el paso del tiempo en una división veloz.

Shakiel Mahjouri lo plantea como una moneda al aire. Reconoce que Van complicó cualquier pronóstico al brillar contra Taira: el japonés lo llevó al suelo, pero nunca logró controlarlo. Van comete errores, sí, pero toma decisiones inteligentes en posiciones comprometidas. Pantoja, por su parte, llega enfadado, convencido de que es el segundo mejor mosca de la historia y de que su derrota no fue “real”. Tiene el grappling, la dureza y la experiencia para apagar a un campeón todavía en construcción. Van, en respuesta, ofrece pegada, descaro y una testarudez juvenil que encaja con los grandes momentos.

Mahjouri pone el listón alto: asegura que el sábado veremos la mejor versión posible de Van. De Pantoja, en el mejor de los casos, algo similar a su punto máximo anterior. Si el brasileño quiere ganarle, sostiene, tiene que ser ahora, antes de que el crecimiento del campeón haga imposible la empresa. Y se atreve con una comparación explosiva: sueña con un desenlace que recuerde al nocaut relámpago de Conor McGregor sobre José Aldo.

Las apuestas marcan un ligero favoritismo para Van (-135) sobre Pantoja (+114). Pero la sensación es otra: aquí no hay campeón cómodo ni retador resignado. Hay un cinturón en medio de una rivalidad que, en realidad, aún no ha empezado de verdad.

Tsarukyan vs. Ruffy: el regreso del aspirante que se quedó a las puertas

El combate coestelar tiene aroma a eliminatoria titular. Arman Tsarukyan vuelve a la jaula con una idea fija: recuperar la oportunidad que se le escapó. Tenía cita para disputar el título ligero contra Islam Makhachev en enero de 2025, también en Los Ángeles, pero una lesión durante el corte de peso lo dejó fuera y lo obligó a empezar de nuevo.

Ahora, más de 20 meses después, se cruza con Mauricio Ruffy, un contendiente en ascenso que ha ganado sus dos peleas de este año de manera espectacular. Ruffy es dinamita en los intercambios, creativo con las piernas y con un estilo que engancha. También es vulnerable donde Tsarukyan es más fuerte: en la lucha y el control.

Campbell no duda: si Tsarukyan firma una victoria clara y por detención, debería asegurar por fin su cita con el oro. Para él, el precedente es claro: la derrota de Ruffy en 2025 ante Benoit Saint Denis dejó al descubierto lagunas serias en su defensa de derribos. La hoja de ruta, según Campbell, pasa por la presión desde arriba, desgaste constante y un final en los asaltos finales de este duelo a cinco rounds.

Brookhouse coincide en el diagnóstico. Ruffy es peligroso de pie, pero sus patadas pueden convertirse en puertas abiertas a los derribos de Tsarukyan. Saint Denis ya enseñó cómo desarmarlo en el suelo. La diferencia, matiza, es que Tsarukyan no tiene la misma amenaza inmediata de sumisión que el francés; su apuesta pasa por triturar, probar el cardio del brasileño y encontrar el final en la segunda mitad de la pelea.

Mahjouri introduce un matiz: cree que Ruffy ha evolucionado entrenando con Alexander Volkanovski, pero no lo suficiente como para cerrar la brecha con Tsarukyan. Recuerda un dato contundente: el armenio ha derribado a todos sus rivales en UFC, incluido Makhachev en su debut, salvo a aquellos a los que noqueó en el primer asalto. Y no es solo lucha: nunca ha sido noqueado, tiene fundamentos sólidos en striking, potencia razonable y una experiencia de élite. Con ese paquete, Mahjouri también ve un desenlace antes de la campana final.

Las cuotas son claras: Tsarukyan sale muy favorito (-305) frente a un Ruffy que paga +245. Para el ligero, es una noche con poco margen de error. Una victoria sin brillo puede no bastar. Una victoria contundente, en cambio, podría reabrirle la puerta del título que ya tuvo al alcance de la mano.

Choi vs. Pitbull: choque generacional a puro fuego

En el peso pluma, el duelo entre Dooho Choi y Patricio Pitbull promete ser una de esas peleas que se ven de pie. Choi llega en racha: tres victorias consecutivas, las tres por TKO, y la sensación de haber rescatado su carrera cuando muchos lo daban por acabado tras una serie de derrotas durísimas.

Pitbull, leyenda absoluta de Bellator MMA, llega con el peso de los años y de una carrera repleta de guerras. A sus 39, el brasileño ha sido campeón en dos divisiones y está considerado uno de los mejores que ha pisado esa jaula. También arrastra castigo. Campbell lo resume bien: el único área en la que Pitbull mantiene una ventaja clara es el grappling, pero esa baza se ve condicionada por un físico que ya no responde como antes.

Para Campbell, la clave está en la capacidad de Choi para sobrevivir en el caos. Pocos aguantan tan bien en medio de una batalla abierta, y el surcoreano parece tener todavía gasolina suficiente para imponer su ritmo y castigo.

Mahjouri va un paso más allá en su elogio: asegura que “The Korean Superboy” ha encontrado por fin sus alas. De estar al borde del abismo tras tres derrotas seguidas, ha pasado a encadenar cuatro peleas sin perder, con tres TKO consecutivos. Pitbull, recuerda, sigue teniendo las herramientas técnicas para ganar, pero su cuerpo “está hecho trizas” después de tantos años y de castigos como el que le propinó Aaron Pico. Su pronóstico: el brasileño tendrá momentos, incluso puede llevarse algún asalto, pero terminará cediendo ante la presión y la potencia de Choi.

Las casas de apuestas se alinean con esa lectura: Choi parte como favorito claro (-285) frente a un Pitbull que paga +215. Para el surcoreano, es la oportunidad de poner un nombre histórico en su expediente. Para el brasileño, quizá la última ocasión de demostrar que todavía puede resistir una noche más en el infierno.

El resto de la pólvora en la cartelera

La noche en Los Ángeles no se queda ahí. El programa principal arranca fuerte en semipesado: Iwo Baraniewski se mide a Alonzo Menifield en una pelea que huele a detención temprana. Los cinco analistas de CBS Sports coinciden en lo mismo: victoria de Iwo por KO o TKO en el primer asalto. Las cuotas también lo ven así: -250 para Baraniewski, +205 para Menifield.

En los pesos pesados, el campeón olímpico Gable Steveson continúa su transición hacia las MMA ante Sean Sharaf. Las apuestas son casi unánimes: Steveson figura como enorme favorito (-2100), mientras que Sharaf aparece a +1100. Todos los expertos consultados esperan una detención temprana del estadounidense, ya sea por sumisión o por golpes en los primeros compases.

La cartelera se completa con nombres peligrosos repartidos por todas las divisiones: Charles Jourdain frente a Marlon Vera en gallo, Robelis Despaigne contra Tai Tuivasa en pesado, Joosang Yoo ante Michael Aswell Jr., Ryan Gandra frente a Ozzy Diaz, Edmen Shahbazyan contra Brunno Ferreira, Casey O’Neill ante Eduarda Moura y Joanderson Brito contra Giga Chikadze. En casi todos los cruces, el favoritismo recae del lado de los peleadores más jóvenes, más frescos o mejor posicionados en el ranking.

UFC 331 llega con algo más que nombres y cuotas. Llega con un campeón que aún siente que debe legitimar su corona, un exmonarca que se niega a aceptar el ocaso, un aspirante ligero que quiere cobrar una deuda con el destino y una leyenda pluma que se resiste a entregar el testigo sin dejar, al menos, una última marca.

La pregunta es simple y brutal: ¿será la noche en la que la nueva generación termine de tomar el mando, o veremos a los veteranos aferrarse al poder una vez más bajo las luces de Los Ángeles?